sábado, 22 de agosto de 2009

Multimedios periodísticos y abusos de poder

La reciente "democratización" de la televización del fútbol argentino ha disparado algunas conclusiones importantes para tener en cuenta acerca del impacto social que tiene este deporte en nuestro país, como así también los recurrentes intentos del Estado Nacional (sea quien fuere el/la Presidente de turno) por capitalizar la popularidad y, el papel que le cabe a los multimedios.

Sin lugar a dudas, en la Argentina, el deporte más popular es el fútbol. Es un deporte que despierta las pasiones más encendidas en el pueblo (en muchos casos llegando a la estupidez). En una inmensa mayoría, los argentinos nos sentimos identificados con algún club en particular y no resistimos el encanto que genera como espectáculo. Desde Ushuaia hasta La Quiaca, en cualquier lugar en que vivamos en nuestro extenso territorio nacional, no podemos ser indiferentes a todo lo que produce el fútbol.

Desde las últimas décadas del siglo pasado, para los argentinos siempre ha sido una gran tentación mostrarse al lado de los ídolos deportivos, especialmente futbolistas. Los presidentes que hemos tenido, ya sean peronistas, radicales o militares, no fueron ajenos a la idea de apropiarse de la popularidad del fútbol.

En el caso de la actual Presidente de la Nación, ha tomado como una política de Estado el embestir contra el poder del multimedios Clarín, el cual giró hacia la oposición. Ha impulsado una nueva Ley de Radiodifusión, la cual está buscando ser consensuada y apunta a menoscabar el poder impune de los grupos económicos que administran los medios de comunicación más importantes del país.

Sopresivamente, Julio Humberto Grondona, el oscuro dueño de la pelota en toda la Argentina, decidió romper su sociedad de casi 15 años con T.S.C. (Televisión Satelital Codificada), quien manejaba con un inescrupuloso monopolio la comercialización de la televisación del fútbol. El actual Gobierno Nacional ha salido al rescate del descalabro financiero que sufren casi todos los clubes de Buenos Aires y algunos de los más populares del resto del país, favoreciendo el divorcio A.F.A. - T.S.C. y proponiendo la tan ansiada difusión masiva e irrestricta del deporte más popular de nuestro país.

A primera impresión, resulta antipático que dada la crisis financiera y la graves adolescencias de nustra situación socio-económica, se diga que el Estado Nacional vaya a invertir unos 600 millones de pesos tapando el tenebroso mundo de corrupción que es el fútbol, entre dirigentes, empresarios intermediarios, jugadores, entrenadores, periodi$ta$ que cobran para favorecer o perjudicar a algunos de todos éstos y, claro está, "hinchas" que se prendieron en este juego perverso. Si a eso le sumamos la histórica ineficiencia de las administraciones públicas en negocios privados, el panorama no asoma esperanzador en nuestro país.

A la hora de informar el acuerdo con el máximo ente regulador del balompié nacional, la Presidente se dejó llevar por la euforia que despertó en la gigantesca afición futbolera y perdió los estribos al realizar la poco feliz comparación entre el monopolio mediático y los desaparecidos en el periodo 1976-1983.

Habrá que esperar como se dan van dando los hechos y esperemos que la Presidente Cristina Fernández sea una conductora responsable de este nuevo emprendimiento estatal y celosa protectora del bien común de todos los argentinos.

Como una amante despechada, a través de sus medios, el Grupo Clarín intenta tímidamente torcer la opinión pública a su favor. Teniendo en cuenta que esta medida intervencionista goza de gran popularidad, se presenta como muy difícil que la gente deje de apoyar al Gobierno de Cristina Fernández para preferir estar del lado del imperio de Héctor Magneto y Ernestina Herrera y "asociados".


¿Por qué no se habla de corporaciones periodísticas de Argentina?

Pasaron años, décadas de excesos y desmanes de todo tipo... no todos pero muchos pagaron sus pecados, eso sí: el periodismo permanece siempre intocable, como más allá del bien y del mal. En la Argentina, si hay un sector que parece que goza de total impunidad es el periodismo en general.

Cuando a fines de 1989, por presiones del Grupo Clarín, se derogó el artículo 45 Inciso E de la Ley de Radiodifusión 22.285 que prohibía a las empresas periodísticas gráficas el acceso a la Radio y a la TV, la información pasó a ser un atractivo mercado para empresarios del medio y del extranjero. Ya en 1988 el grupo monopólico Clarín inicia su plan de expansión total sobre los medios de comunicación en la Argentina. Toma Radio Mitre, obtiene Canal 13 y Pagina 12, monopoliza las televisaciones de fútbol, toma los teléfonos móviles del norte y del sur del país, compra centenares de cables de TV directa, domina una de las principales agencias noticiosas nacionales, incursiona en satélites y tras conseguir 800.000 abonados de cable, intenta en 1996 modificar la Ley de Radiodifusión. El grupo va destruyendo uno a uno los medios competidores a los que ahoga financieramente. En 1999, el Grupo Clarín se constituyó formalmente en como sociedad anónima.

Se fueron licitando señales de radio y televisión que administraba el Estado Nacional y, poco a poco, empresarios non sanctos tomaron partido en el atractivo negocio de informar y desinformar en la Argentina.

Generalmente, el periodismo goza de una buena ponderación a nivel social porque muchas veces han actuado en contra de los abusos de poder que padecieron los pueblos. Pero, a partir de la mercantilización de la información, la gente quedó indefensa ante los constantes abusos de poder del mismo periodismo.

En todo el país, en cada provincia, a menor escala, se fueron reproduciendo "grupos" a la usanza de Clarín que empezaron a controlar más de un medio y, por ende, gravitando decisivamente en la formación de opinión pública. En consecuencia, esa gravitación ejercida por esos empresarios en los pueblos, fue utilizada como moneda de cambio para presionar y hacer negociados con políticos de turno.

En radios, diarios, televisión y ahora Internet, quienes ejercen esa profesión informan formando opiniones a partir de la manera en que se expresan. Como puse en mi perfil, son muchos los periodistas que se arrogan independencia y objetividad; pero, a la luz de los hechos, es imposible ser objetivo para informar, ya que la óptica del comunicador social está inevitablemente condicionada por su forma de ser y la historia de vida que tiene como todo ser humano.

Lo cierto es que, a la hora de informar, los principales medios de comunicación de este país (como en muchas otras partes del mundo) priorizan los intereses económicos y las ambiciones de poder que tienen sus propietarios por encima de la seriedad y el compromiso social que les cabe. De esta manera, no solo que generan opinión, marcan tendencias y ponen y sacan temas del tapete, sino que muchas veces imponen los temas de la agenda política e inciden en el funcionamiento de las instituciones.

Una de las consecuencias más nefastas de la conformación de "multimedios" es que contaminó seriamente la veracidad de las informaciones ya que, si para un determinado grupo empresario le convenía que una realidad sea vista desde un determinado enfoque, la sociedad terminaba consumiendo un mismo punto de vista desde distintas señales de radio, televisión y/o diarios. La lógica consecuencia de la concentración de medios masivos de comunicación es que se atenta a la pluralidad en las opiniones.

A su vez, los periodistas que trabajan en los medios de comunicación más populares sienten inevitablemente condicionada su creatividad y libertad, en función de lo que le convenga a su empleador. Son sobrados los ejemplos de despidos de periodistas que informaron contrariamente a los intereses del grupo económico que les era empleador.

Son innumerables las ocasiones en que colisionan el deber de informar y los intereses siempre mezquinos del empresariado que administra medios masivos de comunicación. Y no es muy difícil concluir en que prevalece siempre preservar las arcas de las empresas por encima de comunicar verdades.

Se hace imprescindible una urgente reforma en la Ley de Radiodifusión en la Argentina que elimine todo monopolio de manera que se asegure el pluralismo de voces y que sea el consumidor de información el que decida en donde informarse.

Claro que cuando se conoció la intención de implementar esta nueva ley, los grupos multimedios pegaron el grito en el cielo y ahí nomás arremetieron contra la Presidente gritando que se trata de una suerte de atentado a la "libertad de expresión" y demás estupideces para custodiar sus porciones importantes de poder en nuestra sociedad.

Ojalá se pueda permitir el desarrollo de medios de comunicación sin fines de lucro que tengan como fin la educación y recreación cultural para el pueblo. Ojala el COMFER se ponga de una buena vez a cumplir su función para la cual fue creado y vele por la calidad de contenidos y formatos de cada uno de los productos que elabore cada medio. Ojalá los argentinos tengamos acceso a una mejor información que será un gran aporte a una mayor civilización y democracia de nuestro país.

Para descargar el proyecto oficial de la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual hacer click aquí.

3 comentarios:

Pablo de Córdoba dijo...

Muy bueno el post, con el que más me identifico desde que leo la página. Será porque mi padre, que ya tiene 35 años de profesíon de radio, me comentaba hace ya un par de años la desfachatez del grupo (y hay otro más local acá en Córdoba...a menor escala y no polirrubro, pero las mismas tácticas) y la manipulacón de la información que iba desde la simple propaganda de una noticia en desmedro de otras, hasta publicar como noticias opiniones, pasando por ocultar directamente partes de una noticia.

La productora PPT, pensado para televisión, que hace los clips para TvR y 6,7,8 tiene varios ejemplos compiladitos, al menos en la parte televisiva.


Saludos desde Córdoba

mario dijo...

Hola Pablo

Alguna vez teníamos que coincidir, jaja.

Bueno, no es lo que más me interesa, sino que vos y yo, aún pensando distinto el uno del otro, hemos podido debatir respetuosamente e intercambiando pareceres. Eso es muy valioso.

Espero que sigás enriqueciendo este blog. Saludos desde San Juan.

Anónimo dijo...

me parece fantastico tu blog te felicito.
tengo una preocupacion como ciudadana argentina.
Con esta nueva ley de medios CHAVEZ el venezolano puede comprar medios (dinero no le falta) no es un peligro que atravez de los medios con sus ideas genere gerrillas en la argentina.
gracias por escucharme.
y adelante

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