martes, 4 de agosto de 2009

Cipayo y Coimero

La Cámara Federal confirmó que iniciará el procesamiento a Fernando De la Rúa, ex Presidente de la Nación, por la Causa de los Sobornos que se pagaron durante su gestión al frente del Ejectivo Nacional a algunos senadores nacionales que se "resistían" a apoyar la Ley de Flexibilidad Laboral que impulsaba el Gobierno Nacional a pedido del Fondo Monetario Internacional.

En el día 26 de abril de 2000 se dio la escandalosa sesión en donde unos traidores a la Patria comercializaron sus votos al mejor postor y facilitaron la sanción de la polémica ley. Ésto desató una profunda crisis en el seno mismo de la Alianza que regía los destinos del país. Después de que De la Rúa dispusiera cambios en su gabinete sin consultar con Álvarez, en octubre de 2000, el entonces Vicepresidente de la Nación presentó su renuncia indeclinable al cargo que había asumido el 10 de diciembre de 1999, sin haber tenido el coraje para denunciar ni un solo acto de corrupción.

Tres jueces federales se fueron sucediendo para investigar ese escándalo y, para beneplácito de los que tenían sucias sus manos, todo se iba empantanando. Así, los ex senadores nacionales Augusto Alasino, Ricardo Branda, Emilio Cantarero, Javier Meneghini, Raúl Galván, Ramón Ortega, Alcides López, Remo Constanzo, Angel Pardo, Alberto Tell y Eduardo Bauzá gozaban ya de una falta de mérito judicial, al igual que Mario Pontaquarto y Martín Fraga Mancini, dos funcionarios legislativos que resultan decisivos para la suerte de la investigación.

Pero todo tuvo un vuelco tremendo e inesperado. Mario Pontaquarto, ex Secretario Administrativo de la Cámara, fue el famoso "arrepentido" que "destapó la olla", señaló con nombres y apellidos a todos los vinculados en el caso. En innumerables ocasiones, De la Rúa desacreditó los dichos de Pontaquarto sentenciando que ese arrepentimiento del ex funcionario radical "no es un hecho espontáneo, sino que está hábilmente preparado". Por el contrario, Carlos "Chacho" Álvarez apoyó las denuncias de Pontaquarto y disparó contra su ex socio electoral diciendo que "Fernando de la Rúa quedó como un idiota, un ineficaz".

Pontaquarto confesó que él había recibido la orden de sobornar a los senadores "rebeldes": debía dirigirse hasta el Servicio de Inteligencia del Estado (S.I.D.E.) que dirigía Fernando De Santibáñez para retirar unos cinco millones de pesos para ser repartido entre los legisladores. los senadores nacionales que vendieron su voto al Presidente De la Rúa y no dudó en mencionar al sanjuanino José Luis Gioja como uno de los corruptos legisladores que recibieron su pago por votar la polémica Ley. Los nombres que Pontaquarto entregó a la Justicia son los de Alasino, Tell, Costanzo, Julio San Millán, José Luis Gioja (actual gobernador de San Juan) y Beatriz Reijer.

En declaraciones al Diario Río Negro, Pontaquarto afirmó "Yo entregué 4.300.000 pesos de 5 millones que me dieron, porque 700.000 le tuve que entregar al presidente provisional del Senado, doctor Genoud, que me dijo que la mitad era para el ministro de Trabajo y la otra mitad para él. O sea 350 para cada uno. Los 4.300.000 que le entregué a Cantarero era el pago para los senadores justicialistas. La distribución es un caso que va a seguir siendo investigado. Yo aporté a la Justicia un listado que me dio Cantarero, que era una especie de recibo, un borrador de recibo, en el cual marcaba algunos montos al lado de los nombres de algunos senadores entre los cuales estaban Costanzo, Tell, Gioja, Raijer, De la Rosa, son los que me acuerdo ahora. Eran 7 u 8. Pero yo tengo el convencimiento de que fueron muchos más los que cobraron".

Cuando todo salió a la luz, la prensa sanjuanina rápidamente tapó toda vinculación con el Gobernador Gioja. Aunque, la prensa porteña seguía informando que el sanjuanino estaba (y está) muy comprometido con este escándalo. En declaraciones a Diario La Nación, Gioja no solo mostraba su pesar por haber sido señalado por Pontaquarto, sino que hasta afirmó que "Debo recordar que yo no voté esa ley. Me abstuve".

Vamos a los hechos.

Según informó el Diario Los Andes, la entonces senadora Cristina Elisabet Fernández mandó a pedir la versión taquigráfica de aquella larga sesión, en la que el sanjuanino no abrió la boca aunque estuvo presente desde el principio. Como allí Gioja no hizo constar su abstención, o el voto negativo, la Senador Fernández buscó el video completo para estudiar a fondo la actitud del sanjuanino. En el video se ve el momento exacto: mientras los demás levantan sus manos, Gioja se toca levemente la cara, se acomoda los anteojos, y se inclina para hablar con Eduardo Bauzá que está en la banca de al lado. “Es el voto a la peinada”, suele ironizar un senador sobre aquellos que no quieren aparecer en las fotos del día siguiente y sólo se pasan la mano por el pelo, en una actitud confusa para los encargados de contar las manos levantadas. Segundos antes, Carlos Chacho Alvarez, Vicepresidente de la Nación que presidía la sesión, había sido claro: "Que cada senador que vote en forma negativa deje constancia", dijo. Sólo lo hicieron Alberto Rodríguez Saá, Héctor Maya, Daniel Varizat y Carlos Sergnesse. Después, el propio Alvarez, a pedido de Eduardo Menem, señala que "sobre 59 presentes, han resultado dos tercios por la afirmativa".

Lo confuso de la votación, a mano alzada (radicales y peronistas se opusieron a que fuera nominal, como pidió Rodríguez Saá), hace llevar a los usos y costumbres del Parlamento. No cabe la posibilidad de que José Luis Gioja se haya abstenido de votar esa polémica ley que pedía el oficialismo porque, para hacerlo, según el Reglamento Interno de la Cámara Alta, debía pedir autorización a la Cámara, cosa que en ningún lugar consta que hizo.

El Ing. José Luis Gioja vivió su momento de mayor zozobra política cuando tenía que asumir como Gobernador de San Juan el 10 de diciembre 2003 y, haciendo alarde de su "estrecha" relación con el entonces Presidente Kirchner, anunció la presencia de Alberto Fernández en la ceremonia. Ante su vinculación en la Causa de los Sobornos, Néstor Kirchner le soltó la mano: el periodista del Diario Clarín Eduardo van der Kooy aseguró que "Kirchner lamentó la denuncia contra un ex senador, José Luis Gioja, convertido en flamante mandatario, pero no vaciló: enterado días antes de lo que iba a ocurrir le ordenó a Alberto Fernández que no asistiera al acto de asunción". Lo cierto es que el ex Jefe de Gabinete brilló por su ausencia en aquel acto y, rápidamente, Gioja convocó a sus amigo$ periodistas sanjuaninos para dejar en claro su gran relación con el kirchnerismo y juró haber recibido llamados telefónicos de Fernández.

Mientras acá en San Juan se sigue negando y/o maquillando cualquier cosa que perjudique al gobernador sanjuanino, hasta el Diario el Mundo de España se detuvo a analizar este caso de corrupción y señaló a Gioja como uno de los implicados.

El Cipayo coimero

Mientras fue Senador Nacional por San Juan, éste no fue la única oportunidad en que Gioja se vio involucrado en un caso de corrupción.

En septiembre de 2002, el bloque de senadores justicialistas que lo tenía como Presidente fue acusado de pedir una coima a unos grupos de banqueros foráneos a cambio de votar en contra de la ley que establecía aportes del 2 por ciento de las comisiones que cobran las entidades para financiar un fondo de despidos del sector. El periódico británico Financial Times fue quien denunció que los senadores justicialistas pidieron una coima.

Una vez que el caso tomó estado público, los señalados salieron con los tapones de punta con Gioja a la cabeza quien los descalificó diciéndoles que "Querían que la Argentina se cayera porque no están contemplados sus intereses. Son traidores a la Patria". Cuando le preguntaron a quien se refería con su enardecida acusación, el sanjuanino exclamó "los cipayos que presionan a los embajadores extranjeros para que a su vez obstaculicen un acuerdo entre el FMI y la Argentina".

Según el Diccionario de la Real Academia Española, "cipayo" hace referencia a "soldado indio al servicio de una potencia europea". Ésto motivó al El director ejecutivo del HSBC Emilio Cárdenas que le iniciar una querella al legislador sanjuanino por "calumnias e injurias".

Lo cierto es que aparecieron los billetitos verdes clamados por los "mucha-chós peronis-tas" y la ley que perjudicaba a los grandes bancos fue finalmente derogada. Se habló de U$S 50.000 por cada senador... Gioja estuvo entre los que favorecieron a los grandes capitalistas ya que votó para beneficiarlos.

Entendió en la causa el Juez Federal Claudio Bonadío en un proceso judicial que, como tantos otros en donde está involucrada gente poderosa, llegó a ningún lado.


Quien hoy pretende instalarse como un presidenciable para el 2011 arastra todo un historial de hechos no muy claros que dejan su manto de duda acerca de su honestidad y lealtad para con la Argentina y San Juan.

Sería bueno que la Justicia haga su trabajo como corresponde, sin presiones políticas y pueda investigar a fondo no solo a José Luis Gioja sino a cualquier dirigente político que sea involucrado en un hecho de corrupción.

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