viernes, 17 de julio de 2009

(no) Es positivo

"Mi voto... mi voto no es positivo... mi voto es en contra."

Esa frase dicha por el Vicepresidente Cobos luego de algunos rodeos en la madrugada del 17 de julio del año pasado fue festejada por millones de compatriotas casi como un gol argentino de una final de la Copa Mundial de Fútbol.

Hoy se cumple un año desde que Julio César Cleto Cobos tuvo la acertada decisión de rechazar la propuesta oficialista que impulsaba algunas modificaciones a la ya célebre Resolución 125 que establecía la movilidad de las retenciones a las exportaciones del sector agropecuario.

La propuesta oficialista consistía en que dichas retenciones aumentaran cuando el precio internacional subira, y disminuyeran, cuando el precio internacional bajara. Teniendo en cuenta que el precio internacional de la soja, principal producto que el país exportaba, crecía asombrosamente debido a la gran demanda existente, el Gobierno Nacional esperaba ver crecer sus ingresos fiscales a expensas de los productores agropecuarios. Una situación en principio de cierta simplicidad fue complicada por Cristina Fernández y Néstor Kirchner, quienes tensaron innecesariamente la situación del país.

De un lado, Kirchner y su esposa se dedicaron a avivar resentimientos entre los argentinos, despotricando contra "la oligarquía" y reiterando hasta el cansancio la necesidad de "redistribuir la riqueza" (por supuesto que el abultado patrimonio de la familia Kirchner es lo único que no se reparte con nadie...). Cobró protagonismo Luis D'Elia, ese mercenario dirigente que se puso al frente de la tropa de patoteros oficialistas.

De otro lado, los productores agropecuarios protestaron airadamente por el avance oficialista sobre sus fuentes de sustento, siendo perjudicados arbitrariamente por la voraz caja kirchnerista. Cobraron protagonismo los miembros de la hasta entonces casi desconocida Mesa de Enlace y Alfredo De Angeli, quienes lograron poner a la inmensa mayoría de los argentinos de su lado.

Tras dieciocho horas de sesión, luego de que la propuesta oficialista fue aprobada por la Cámara de Diputados de la Nación, la votación había quedado empatada en 36 votos. Ahí fue que todas las miradas se centraron en Cobos quien, como Presidente del Senado de la Nación, debía definir con su voto una insólita situación que había generado grandes desencuentros entre los argentinos. Como nunca antes en estas últimas décadas, el país entero estuvo en vilo ante una votación en el Congreso de la Nación. El Vicepresidente se mostró tenso, tal vez deseando que esa situación no fuera real y hasta vislumbrando las represalias de sus socios políticos hasta ese momento.

Después de esa recordada votación, Julio Cobos dejó de ser una figura virtualmente decorativa en la política nacional y pasó a ser uno de los personajes más populares de la República Argentina. Increíblemente, de haber integrado el movimiento "transversal" que se fue el Frente para la Victoria, Cobos se convirtió en opositor. La inesperada reacción de Cobos sirvió para que la oposición despierte de su letargo y, por un tiempo, fue tratado casi como un héroe nacional.

De ahí en más, debido a que su imagen positiva creció notablemente en el pueblo, Cobos se animó a armar su propio espacio político por fuera del Frente para la Victoria. Fundó "Consenso para el Desarrollo Argentino" (Co.D.A.) en diciembre de 2008 y en las pasadas elecciones apoyó a los candidatos del Acuerdo Cívico y Social.

Lo cierto es que, luego de aquella recordada madrugada, la situación del campo mucho no cambió. Solo la obvia suspensión de esa medida fue la respuesta del oficialismo. Tal como sucedió con la reciente derrota electoral del pasado 28 de junio, en aquella oportunidad la Presidente Cristina Fernández acusó el impacto y llamó a una conferencia de prensa que no fue tal. Tal como sucedió con la reciente derrota electoral del pasado 28 de junio, en aquella oportundiad la Presidente Cristina Fernández se mostró arrogante y desafiante con la prensa. Tal como sucedió con la reciente derrota electoral del pasado 28 de junio, en aquella oportunidad la Presidente Cristina Fernández convocó al diálogo a sus opositores... y tal como sucedió con la reciente derrota electoral del pasado 28 de junio, en aquella oportunidad la Presidente Cristina Fernández, volvió a despreciar a los que no piensan como ella y no participó en esa reunión mandando a representantes suyos. Tomando en cuenta la personalidad de nuestra primera mandataria y que desde aquellos tiempos hasta el día de hoy casi nada cambió para el cambio, no es muy difícil suponer que no hay que esperar muchos cambios en Cristina Fernández luego del contundente mensaje de las urnas en las pasadas elecciones.

Volviendo la mirada hacia Julio Cobos, en una reciente entrevista con el Diario Crítica acerca de aquella histórica sesión de la Cámara Alta, el Vipresidente de la Nación habló de las grandes presiones que recibió del oficialismo, que estaba convencido de que la Argentina estaba al borde de un estallido social y que hasta hubieron un par de senadores kirchnerista que le pidieron permiso para entrar armados al recinto para votar. Ante ésto último, Miguel "Judas" Pichetto, Senador por Río Negro y Presidente del Bloque del Frente para la Victoria, estalló y desafió a Cobos declarando "Cobos debe dar los nombres de los senadores que supuestamente le hicieron este pedido, de lo contrario, si no hace ahora lo que debería haber hecho en ese momento, estaremos indudablemente ante una nueva e irresponsable especulación de un Vicepresidente que no parece tener el cuidado de las instituciones como uno de los valores máximos que debe defender".

Ser o no ser... esa es la cuestión

Desde de aquel voto "no positivo", Julio Cobos despierta adhesiones y rechazos. Nadie en la Argentina puede serle ya indiferente.

Hasta hoy se debate apasionadamente acerca del rol político que le cabe al Vicepresidente de la Nación. No son pocos los dirigentes políticos que resaltan que una persona como Cobos le debe total lealtad a los dictámenes de la Presidente Fernández. Son los mismos que hablan de que los legisladores de un mismo partido político deben votar "disciplinadamente" en cada sesión parlamentaria, es decir, en consonancia con lo que le mande su jefe partidario y no tanto lo que sea conveniente para el bien del pueblo que deberían representar. Con esta idea que preponderó durante décadas, el Vicepresidente de la Nación fue manejado prácticamente a control remoto desde la Casa Rosada.

Las excepciones fueron Carlos "Chacho" Álvarez y Julio Cobos. Aunque son bien diferentes los procederes. "Chacho" optó por renunciar a la Vicepresidencia de la Nación por haber sido testigo de sobornos de parte del entonces Presidente De la Rúa a senadores justicialistas (entre los coimeros estaba el actual Gobernador de San Juan, José Luis Gioja) y no tuvo el coraje para denunciar todo ante la Justicia y pelear desde adentro. Cobos optó por permanecer en su cargo y no dudó en separarse del oficialismo.

Cobos aparece ahora como un muy probable candidato a Presidente de la Nación para el 2011. La errática Unión Cívica Radical olvidó que había expulsado de por vida al mendocino por haber aceptado unirse a Kirchner en el 2007 y ahora parece que se encolumnará detrás de él.

No es un dato menor repasar la carrera de Cobos antes de su voto "no-positvo" y analizar su andar zigzagueante.

Se afilió a la U.C.R. en 1991 y acompañó en su Mendoza natal a Roberto Iglesias, gran referente del radicalismo mendocino por aquellos años. Cuando Iglesias fue Intendente de la Ciudad de Mendoza, Cobos fue subsecretario de Urbanismo y Vivienda y luego Secretario de Obras Públicas. Cuando Iglesias accedió a la Gobernación de Mendoza, el actual Vicepresidente integró su gabinete siendo designado Ministro de Ambiente y Obras Públicas. Como en Mendoza la Constitución Provincial no prevé la reelección para el Gobernador, Iglesias no dudó en ungir a Cobos como su sucesor al ponerlo al frente de la fórmula oficialista que terminaría imponiéndose en las elecciones de 2003.

Una vez en el Gobierno de Mendoza, Cobos tomó distancia de Iglesias (¡su mentor político!) cuando empezó a coquetear con Néstor Kirchner, entonces Presidente de la Nación.

Luego de haberse unido al kirchnerismo y haber avalado todo lo que Néstor Kirchner y Cristina Fernández hacían y deshacían, Cleto volvió a dar un golpe de timón en su carrera política cuando se rompió su sociedad política y armó su propia agrupación y hasta tuvo tiempo para volver a reencontrarse con el radicalismo.

Claro que esta lamentable conducta camaleónica no es patrimonio exclusivo de este dirigente radical-peronista-kirchnerista-radical. Es penoso que son muchos los políticos que, sin vergüenza alguna, se pasan de una vereda a otra conforme su conveniencia. En el Partido Justicialista se observan tantísimos líderes que, hacen 20 años eran obsecuentes al capitalismo que impulsaba Carlos Menem y hasta hace poco renegaban del neoliberalismo de los 90 y fingen ser socialistas.

Con más de 25 años de democracia en la Argentina, se hace cada vez más tristemente difícil encontrar referentes políticos que, más allá de que uno simpatice o no, guarden una línea de conducta respetable y coherente... ¿cuándo aprenderemos?

2 comentarios:

Irma dijo...

Mario, nunca estaré más agradecida a ese tal Pablo que dió tu blog, me re encantó este post está genial, es tal cual, lo que no sabia es lo de gioja, es un re cara dura por favor...

mario dijo...

Hola Irma

me alegra que te guste este blog. Podés pasar cuando quieras y dejar tus comentarios. Gracias.

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