jueves, 16 de julio de 2009

Hablar sin escuchar, dividir para reinar

Es más que evidente que el kirchnerismo está languideciendo luego de un derrotero de desaciertos políticos de Néstor Carlos Kirchner.

El ex Presidente no escuchó ninguna otra voz que no sea la de su conciencia y, siempre que tuvo oportunidad, arremetió con gran prepotencia contra sus adversarios. Su estilo de hacer política no hizo más que generar los rechazos en la sociedad que luego se tradujeron en la tremenda derrota que sufrió el Frente para la Victoria a nivel nacional en los comicios celebrados el pasado 28 de junio.

Los Kirchner intentaron minimizar la derrota con declaraciones cargadas de odio y exponiendo cifras manipuladas al estilo Guillermo Moreno. La estrategia kirchnerista está más que clara: inducir a interpretar un claro ganador en estas últimas elecciones, por ende, el Frente para la Victoria no quedaría desfavorecido. Pero, puertas adentro, todo parecía derrumbarse con funcionarios "renunciados" y varios dirigentes justicialistas que tomaron distancia de su supuesto jefe político. La soledad de Néstor Kirchner quedó manifestada claramente cuando renunció como Presidente del Concejo Nacional del Partido Justicialista, sin que ningún dirigente de su partido le pidiera lo contrario. Ese silencio de la mayoría de los cabecillas del PJ fue una tácita convalidación de la retirada del ex Presidente de la Nación.

El pasado 09 de julio, durante los actos conmemorativos del Día de la Independencia, la Presidente Cristina Fernández habló de "la necesidad de continuar con el diálogo y no porque hasta ahora no lo hayamos hecho". Lo que fue ¿traducido? posteriormente por sus funcionarios como que la titular del Ejecutivo Nacional tiene la intención de convocar a los máximos referentes de la oposición para dialogar acerca de los temas más candentes de la actualidad argentina.

No faltaron los dirigentes alcahuetes (el Gobernador José Luis Gioja, primero en la lista) que celebraron la supuesta predisposición al diálogo de la Sra. Presidente, como así también diferentes medios periodísticos que elogiaron anticipadamente a Cristina Fernández. La oposición también se mostró complacida por la convocatoria oficialista.

El insoportable Florencio Randazzo, Ministro del Interior, fue quien comunicó que la primera agrupación citada era el Acuerdo Cívico y Social. Actualmente y hasta nuevo aviso, esta alianza electoral la conforman la Unión Cívica Radical, la Coalición Cívica, Generación para un Encuentro Nacional (G.E.N.) y el Partido Socialista. Como vemos en su conformación, se nota un fuerte preeminencia de dirigentes de origen radical.

Randazzo no habló de que se tratarían medidas para la emergencia sanitaria, ni como atenuar el impacto de la crisis financiera internacional, ni de la debacle agropecuaria ni de la ola de despidos que azota al país. Focalizó toda la convocatoria en discutir sobre la conveniencia de que los candidatos a Presidente de la Nación para el 2001 sean elegidos por medio de internas "abiertas"... ¡cuánta banalidad en medio de tanto caos!

Que la gente del Acuerdo Cívico y Social sean los primeros en ser convocados no es una medida casual tomada por el kirchnerismo. Sabido es que los radicales no son complicados de seducir cuando se emplean dos palabras mágicas: "diálogo" y "consenso". Así fue que quienes nunca fueron escuchados ni siquiera en el Congreso de la Nación acudieron presurosos a una reunión de carácter casi informal, es decir, se terminaron prestando para que los flashes de los reporteros gráficos retraten a un oficialismo "dialoguista".

Lo asombroso (o no tanto) es que la Presidente de la Nación no se hizo presente en el primer encuentro con la oposición. Si fuera sincera su predisposición al diálogo, ella debería haber sido la primera en sentarse a la mesa y escuchar sugerencias y propuestas de las otras fuerzas políticas. Como será la ponderación que Cristina Fernández hace de sus opositores que le pareció más importante saludar a Juan Sebastián Verón por la reciente obtención de la Copa Libertadores de América que sentarse a conversar con los referentes del Acuerdo Cívico y Social...

Quien sí estuvo en representación de la Presidente fue solamente Randazzo, mientras que las agrupaciones invitadas presentaron a sus principales referentes: Gerardo Morales y Margarita Stolbizer.

Elisa María Avelina Carrió dio la nota al no asistir a esa reunión convocada. A través de sus voceros, la dirigente chaqueña comunicó que partiría de viaje en compañía de sus dos hijos por unos quince o veinte días no sin antes lograr que los diputados de su Coalición Cívica adhirieran a su negativa de concurrir a la Casa Rosada.

La estrategia de Kirchner dio sus frutos porque salió a a luz (¡una vez más!) la alarmante fragilidad de la oposición porque la actitud de Carrió generó tanto duros cuestionamientos como algunos elogios. Stolbizer criticó publicamente a Carrió diciendo que "Si durante seis años -explicó- hemos pedido diálogo, la verdad es que uno no puede no dialogar el día que nos llaman: podemos pasarle todas las facturas que haya que pasarle, pero no podemos darle la vuelta la cara al Gobierno el día que nos llama a hablar". En otras palabras, tal como sucedió cuando Julio Cleto Cobos fue convocado para formar parte de la "transversalidad" kirchnerista, este llamado al "diálogo" provocó fricciones importantes en el seno del "Acuerdo Cívico y Social".

A su vez, la opinión pública quedó dividida acerca de la actitud de Elisa Carrió ante este "diálogo": algunos la reprobaron duramente y otros aplaudieron su coherencia. Es decir, el "divide y reinarás" no solo se hizo efectivo sobre dirigentes opositores sino también en la ciudadanía. Más allá del férreo e insoportable personalismo que ejerce sobre sus seguidores, Carrió tiene razón al sostener que el ámbito natural para la discusión y consensos es el Poder Legislativo de la Nación y no una simple tertulia como la que comandó "Flopi" Randazzo.

Debilitando a la oposición, el Frente para la Victoria gana tiempo y espacio para rearmarse y no caducar antes del 2011. Lo triste de esos radicales es que, mientras ellos estaban encandilados con la "convocatoria al diálogo", el Gobierno Nacional no solo retiene a Guillermo Moreno, sino que le amplía el poder en el I.N.D.E.C.

Para la democracia argentina, es tremendamente grave la confusión que padece la oposición. Podemos reclamar varias cosas a la Presidente de la Nación, pero lo de la oposición a nivel nacional es paupérrimo. Es tan increíble su ausencia de propuestas para este país, como su falta de astucia política para sentarse a dialogar con el oficialismo que, en base a los modos impuestos, no hace más que seguir menospreciando a los dirigentes de otros partidos.

Si hablamos de la difícil situación de la Argentina, no solo tenemos que mirar a los principales responsables que son Cristina Fernández y Néstor Kirchner sino también a los actores de la oposición quienes con su inoperancia también perjudican al país.

1 comentario:

Anónimo dijo...

SE ACERCÓ A LA POSTURA DE CARRIÓ, QUE LO HABÍA TILDADO DE "FARSA"

UCR: el diálogo fue una "maniobra perversa" que buscó "ganar tiempo"

A casi un mes de ver a Randazzo, anunció que dará un portazo a cualquier entendimiento si la Rosada no modifica el Consejo de la Magistratura, normaliza el INDEC y da fin a los superpoderes. Calificó de "populista" la alianza con la AFA.

Ha pasado casi un mes desde que comenzaron las rondas de diálogo político impulsado por Cristina Kirchner luego de la derrota legislativa del 28-J. Como no denotan cambios en las políticas del Gobierno, la Unión Cívica Radical (UCR), una de las fuerzas que integran el resquebrajado Acuerdo Cívico y Social, exigió este jueves resultados positivos e inmediatos en los temas de agenda que le plantearon al ministro del Interior, Florencio Randazzo.

En un duro comunicado que emitió esta tarde la UCR, la fuerza liderada por el senador jujeño Gerardo Morales expresó que "treinta días sin resultados positivos han hecho perder al Gobierno su chance de lograr concensos" y destaca que "el país sigue esperando honestidad y franqueza de los funcionarios oficialistas".

"Ante los nulos efectos de una iniciativa recibida como saludable, ya es momento de hacer un balance", señalaron las autoridades de la UCR. Y advirtieron que "convocar al diálogo para ‘ganar tiempo’ ha sido una maniobra perversa que buscaba legitimar la hegemonía K, pero en realidad contribuyó a perder oportunidades y aumentar el descrédito".

La fuerza radical enumera en el informe los pedidos que plantearon en la mesa de diálogo y que no fueron estudiados por la gestión K: "Devolver la independencia a la Justicia, modificar el Consejo de la Magistratura; sincerar los datos del INDEC y terminar con cualquier forma de superpoderes", son algunos de los temas de agenda que el radicalismo impulsó en su visita a Casa Rosada, el pasado 15 de julio.

Las críticas de los radicales no recaen sólo sobre el kirchnerismo. También ponen contra las cuerdas a aquellos que simpatizan con la administración del matrimonio presidencial. "Los que insisten en creer que el Gobierno es progresista, mientras despilfarra dineros de la educación y la salud en populistas trasmisiones de fútbol profesional; o son necios o son cómplices", afirmaron.

En el documento, la UCR también aseguró que "el menosprecio al pueblo es contundente" y que la "Argentina está al borde del colapso social que pone cerca de la muerte a miles de niños y niñas", mientras los ricos "más prebendas consiguen".

"El crecimiento de la pobreza; la marginación a que se somete a las provincias y la brutal fractura social que el propio gobierno fomenta con sus decisiones, son vergonzantes e indecentes", cuestionaron desde el radicalismo y se autopostularon para gobernar: "En la UCR estamos convencidos de la necesidad de fortalecer el Acuerdo Cívico y Social como alternativa de gobierno"

El comunicado fue emitido luego de la convención radical que se llevó a cabo esta tarde, en la que estuvieron presentes el titular del Comité Nacional, Gerardo Morales, el presidente de la Convención Nacional, Hipólito Solari Irigoyen, el vicepresidente de la UCR, José Cano; los diputados nacionales electos, Ricardo Alfonsín y Ricardo Gil Lavedra; el presidente de la Juventud Radical, Juan Nosiglia, entre otros.

(http://www.criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=28019)

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