sábado, 18 de julio de 2009

AMIA: menemismo, mafia internacional e impunidad

18 de julio de 1994. En tiempos de la orgía menemista en el poder, minutos antes las 10 de la mañana, en Pasteur 633 en la Ciudad de Buenos Aires, acontecería una de las peores tragedias que vivimos los argentinos en estas últimas dos décadas: detonaciones de explosivos el edificio de siete pisos en donde funcionaba la Asociación Mutual Israelita Argentina se llevaría la vida de varias personas y marcaría para siempre la existencia de sus familias y amigos. Por obra y efecto de la maldad de los seres humanos, 85 vidas fueron cruelmente arrancadas de este mundo.

La Argentina quedó estupecta ante tanto terror, tanto dolor, tanta destrucción.

Apenas ocurrido ese desastre, la comunidad israelita residente en Argentina, una de las más importantes del mundo, apuntó sus dardos contra Irán. Inmediatamente, tomó cartas en el asunto el Juez Juan José Galeano y toda la investigación se redujo a que sería una consecuencia del conflicto que los judíos llevan contra naciones árabes en la que intervino específicamente Hezbollah, grupo fundamentalista islámico.

De ahí, los principales medios periodísticos de Buenos Aires se cansaron de repetir la teoría (oficial) de que una combi Renault Traffic conducida con un ciudadano iraní iba cargado con explosivos y avanzó violentamente desde la calle hasta el hall del edificio en donde explotó desatando la tragedia. Continuando empecinadamente con esta línea de investigación, en noviembre de 2005 se anunció que se había identificado al presunto suicida que perpretó el atentado en la Unidad Fiscal Federal de Investigación de la causa AMIA, después de que el entonces Presidente Néstor Kirchner recibiera en la Casa Rosada a las autoridades del Congreso Judío Mundial. En el año 2003, la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE), con la colaboración del FBI, el Mossad (servicio secreto israelí) después de algunas investigaciones llegaron a esa conclusión: quien fue señalado como el autor material es Ibrahim Hussein Berro, un joven iraní de entonces 29 años de edad. Todo cerraba a pedir de la teoría "oficial"...

Lo cierto es que después esa teoría, apoyada férreamente por los Gobiernos de los Estados Unidos e Israel, fue siendo cada vez más insostenible con el correr de los años.

Cuando los fundamentalistas islámicos atentan contra vidas y objetivos israelíes, no solo que se toman el trabajo de reconocerlo públicamente sino que hasta se enorgullecen. Ahora bien, increíblemente, en el caso del Atentado a la AMIA el Hezbollah aclaró que no tenía nada que ver. Posteriormente, los hermanos de Berro dijeron que, quien fue acusado en Argentina de ser el conductor de la supuesta combi, murió en realidad en unos combates que se desataron en el Sur de El Líbano y no en Buenos Aires. No faltaron los testigos de ese desastre que aseguran no haber visto ninguna Traffic ingresando intempestivamente al edificio de la AMIA; más aún, teniendo en cuenta que a esa hora, debido al tráfico de automóviles no se encontraba espacio para estacionar, se hacía impensable que justo habría un hueco para que una movilidad suba a la vereda para incrustarse en dicho inmueble.

Más de doscientos testigos presenciales, pericias varias e investigaciones independientes han demostrado que las explosiones que hubo en sede de la AMIA no surgieron de ningún coche explosivo. Sí, en cambio, hay serios indicios de que una de las bombas estuviera en el volquete que se encontraba en la puerta y la otra dentro de la propia sede de la mutual.


El domingo 28 de agosto de 1994, Diario Clarín publicó un extenso reportaje realizado por María Laura Avignolo a Nahum Kassem, número 2 del Hazbollah, y al ex secretario general de Sohbi Tuffaili. En el primero de ambos, Kassem afirma que "Hezbollah es un partido político que tiene por objetivo liberar y expulsar a los israelíes del sur del Líbano. Hemos anunciado en varias ocasiones el método con que combatimos al enemigo para terminar con la ocupación y lo combatimos directamente sobre nuestra tierra ocupada. Cada vez que efectuamos una operación contra los israelíes, la firmamos y la reivindicamos. Tenemos pruebas que publicamos delante de todo el mundo. No estamos convencidos de que las operaciones en el exterior nos sirvan a nuestro proyecto. No tenemos ninguna relación con la explosión que tuvo lugar en la Argentina. Si tenemos el coraje de decir que somos responsables de combatir el proyecto israelí y norteamericano en el Líbano, no tendríamos miedo de asumir la responsabilidad de las operaciones que ocurren en algunas partes del mundo".

En la sociedad argentina, se instaló la idea de que los tres terribles atentados que hubieron en la época de menemismo, Embajada de Israel, AMIA y asesinato de Carlos Menem (h), fueron represalias perversas de fundamentalistas islámicos por la intromisión argentina en el conflicto de Medio Oriente cuando este país tomó partido a favor de Estados Unidos (e Israel).

La versión "oficial" dice que terroristas islámicos ingresaron a la Argentina por la Triple Frontera (punto endonde coinciden Argentina, Paraguay y Brasil), favorecidos por la morfología de la zona y corrupción de autoridades migratorias que son cómplices del tráfico de estupefacientes y armas. Con ese pretexto, Estados Unidos puso en esa zona efectivos militares supuestamente para monitorear ese "paraíso" de la delincuencia internacional.

Así como en un primer momento de ocurrida la trágica muerte de Carlitos Menem y Silvio Oltra ocurrida en marzo de 1995, tanto la Justicia Argentina como los medios periodísticos, embarraron la cancha hablando de un "accidente", en el caso del Atentado a la A.M.I.A. se inventó toda la historia del conductor suicida que puso Irán a bordo de una Renault Traffic cargada de explosivos... aunque ningún testigo vio a ese vehículo demoníaco.

Estados Unidos es la primera potencia mundial desde hacen varias décadas. Es innegable su poderío en el mundo. Entre otras cosas, basó su poder desde el Occidente enfrentándose a la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, la cual tenía un considerable poder bélico y político que acechaba la hegemonía yanquee. Luego de la caída del Muro de Berlín en el que los EE.UU. asestaron el golpe de gracia a sus enemigos, los hijos de Tío Sam tuvieron a casi todo el mundo para imponerle su "libertad" de mercado, es deecir, bajaron todas las barreras para las empresas transnacionales que pudieron acceder a países que estaban vedados a sus negocios. De la mano del capitalismo occidental, no solo florecieron los negocios lícitos, sino que el tráfico de drogas creció exponencialmente en todo el mundo.

Pero fueron por más. Buscaron otro enemigo para justificar sus avanzadas en distintas partes del globo: así, quienes fueron posteriormente demonizados fueron Irak, Irán, Libia, Corea del Norte y Afganistán. En medio Oriente, con el importante apoyo del Estado de Israel, los Estados Unidos encabezaron descarnadas ofensivas bélicas que sembraron el terror y la muerte eb naciones árabes de Medio Oriente.

Es por ello que para los intereses estadounidenses e israelíes, es conveniente culpar al fundamentalismo islámico de atentados como los de las Torres Gemelas en Nueva York y los perpetrados contra la Embajada de Israel y la A.M.I.A. en Buenos Aires. Acusando (sin pruebas contundentes) a fundamentalistas, se convence a la opinión pública de muchos países de la "maldad" de quienes agreden o comprometen a los intereses estadounidenses y judíos.

Y en la Argentina, cuando protagonizaban sus campañas proselitistas, tanto Fernando De la Rua, Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner prometieron luchar "hasta las últimas consecuencias" por el total esclarecimiento de este magnicidio. Como estarán de enquistadas las mafias en el poder político argentino que, una vez en electos tanto Presidente, tanto De la Rúa, Duhalde como Kirchner, traicionaron sus promesas (fáciles) y miraron para otro lado y no tuvieron el coraje de ir a fondo.


La pista siria

Lo que sospechosamente nunca fue debidamente investigado por la Justicia Argentina es la relación del entonces Presidente de la Nación Carlos Saúl Menem con Siria, país que fue cuna de sus ancestros.

Cuando Menem se propuso competir como precandidato presidencial en la eleción interna del Partido Justicialista en 1988, empezó a establecer contactos con el Gobierno de Siria, con el objeto de obtener fondos para su campaña electoral. Menem llegó hasta Damasco para entrevistarse personalmente con Abdul Halim Haddam, entonces Vicepresidente de Siria.

Oscar Spinoza Melo, ex acólito de Menem que participó de aquel viaje, escribió un libro sobre sus vivencias al lado del riojano que se llamó "Sobre el Volcán". Tanto ahí como en el libro "El jefe" que escribió la periodista Gabriela Cerruti, Spinoza Melo sostuvo que Carlos Menem pidió apoyo financiero a cambio de que, cuando fuera presidente de los argentinos, colaboraría científicamente con Siria, en especial, en lo concerniente a la energía nuclear.

Finalmente, Siria aportó dinero a Menem.
Abdul Halim Haddam tenía, según Spinoza Melo, a su exclusivo cargo el control de dos de los temas más importantes para el gobierno de Damasco: producción y comercialización del opio y el hashish del valle de la Bekaa y también las relaciones con el Estado de Israel. Las principales zonas productoras de opio (de su destilación se obtiene la heroína) en el mundo son el famoso “triángulo de oro” –Laos, Tailandia y Birmania-, Afganistán, Turquía y Siria. Justamente, el valle de la Bekaa. El opio producido allí tiene fama de ser el mejor de todos. También el hashish.

Monzer Al Kassar representó los espurios intereses sirios en la Argentina de Carlos Saúl Menem. Presenció la asunción de Menem como Presidente de la Nación y fue un activo nexo entre Siria y Argentina. Este personaje estuvo casado con Amira Yoma, cuñada de Menem y logró ubicar a Ibrahim Al Ibrahim, un coronel de Inteligenciade Siria, en un alto puesto de la Aduana

Al igual que los antepasados de Carlos Menem, Alfredo Yabrán es otro célebre personaje cuyos ancestros nacieron en aquel país.

Siria no perdonó a Menem por no haber cumplido con sus promesas preelectorales de enviar un reactor nuclear, como también proveer del misil Condor II. El error "imperdonable" del riojano fue haber visitado Israel y ceder a presiones diplomáticas de los Estados Unidos, los principales enemigos de Siria.

Esta teoría desestimada misteriosametne pro la Justicia Argentina es abonada por el libro "Mossad, la historia secreta" del reconocido periodista Gordon Thomas. Según el libro "AMIA, la gran mentira oficial" de los periodistas Christian Sanz y Fernando Paolella, Una periodista israelí, Nurit Steinberg, que había hecho su propia investigación sobre el atentado y publicado sus hallazgos en el semanario Kol Hair de Jerusalén (que depende del diario Haaretz) confirmó esta declaración. "Poco después depués de publicar su detallado informe -nunca desmentido por Menem o por su Gobierno- Nurit Steinberg fue víctima de un incidente (...) El único objeto robado fue el disquete donde había almacenado toda la información (...). El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí ignoró las afirmaciones de Steinberg. Sus portavoces comenzaron a alimentar historias que acusaban a Irán de la destrucción de la embajada, perpetrada por su socio, el fanático Hezbollah.

Recomiendo leer:
http://www.bolinfodecarlos.com.ar/drogas_amia_carlitos.htm
http://www.bolinfodecarlos.com.ar/190307_amia.htm
Se ha producido un error en este gadget.

La Hora en Argentina