viernes, 26 de junio de 2009

Votar Responsablemente

La ciudadanía argentina está ante una nueva oportunidad histórica de decidir sobre su presente y futuro al poder votar el próximo 28 de junio.

Desde este rincón de mi querido país, pido a Dios que los argentinos tomemos con responsabilidad este acto y votemos a conciencia por quienes uno considera sinceramente que es la mejor opción para nuestro país. Claro que Dios es respetuoso de la libertad humana y tampoco va a imponerse por sobre el libre albedrío de cada uno de los mortales (Él nos hizo libres... pero somos tan ingratos los seres humanos que después le echamos la culpa de todos los sufrimientos por permitir que nosotros envenenemos este mundo con nuestras maldades).

Qué bueno sería que antes de que cada uno de nosotros decida a quien votar, piense por un momento en toda la Argentina, en este difícil presente y los años por venir. Si uno piensa en un determinado candidato, es bueno preguntarse sobre los siguientes puntos:

→ su moralidad probada,

→ las propuestas que presentó durante la campaña electoral,

→ sus acciones o inacciones contra la desidia y la corrupción ya instalada en el poder político,

→ su capacidad demostrada en la gestión pública,

→ su compromiso con la grandeza de la Patria y no con la estructura de poder (y dinero) de su agrupación política,

→ su fidelidad al pueblo y no a su jefe partidario.

Ojalá no haya "voto-bronca", una estupidez tremenda que ya nos costó el haber tenido que ser gobernados entre 1999 y 2001 por una sarta de incompetentes como los fueron los integrantes de la Alianza que liderararon Carlos "Chacho" Álvarez (sí, hoy kirchnerista), Fernando De la Rúa y Graciela Fernández Meijide.

Como argentino, me entristece escuchar tantas veces eso de que "no me interesa la política", "de política yo no entiendo nada" o que "la política es muy sucia". Esa maldita indiferencia argentina allana el camino de los salteadores de la Patria.

Como ciudadano, me duele que muchos de mis compatriotas se tomen el voto con ligereza. Y después, a la hora de los recuentos de sufragios, vale igual el voto del que fue movilizado por punteros políticos y del que votó sin comprometerse con el país que el que se tomó el tiempo para pensar y decidir.

Como ciudadano, me indigna que la mayoría de los candidatos están más mirando a su propio 2011 que estar concentrados en cumplir con el compromiso de asumir la banca que les corresponda y legislar con patriotismo. Es patético que los candidatos (y muchos "analistas políticos") están más obsesionados en como quedará el Congreso de la Nación partido en oficialismo y oposición, en vez de poner todas las energías en mejorar a nuestro país.

Hay mucho por restaurar en nuestro sistema democrático. La democracia en la Argentina es muy débil, no solo por las instituciones sino también por las grandes deudas que quedan por saldar en estos más de 25 años de gobiernos "elegidos por el pueblo". No es tiempo de llorar por la leche derramada, a la Argentina la hacemos entre todos... para bien o para mal.

Los argentinos debemos aprender a votar en positivo, a jugarnos por una propuesta, sea porque la consideremos buena o la "menos mala". Pero esto no es conformismo, porque votar en blanco o sin darle importancia significa avalar toda la mediocridad de nuestros dirigentes políticos. No será conformismo en la medida en que todos y cada uno de los argentinos nos convirtamos en celosos fiscales de cada una de las acciones de los que dicen que nos representarán en el Congreso de la Nación.

Los argentinos debemos tener el coraje de involucrarnos en política y hacernos cargo de nuestro país de una buena vez. Para ello, no es imprescindible afiliarse a un partido. Lo más básico es no escuchar tanto a Marcelo Tinelli o Susana Giménez y leer, informarse debidamente, cuestionar con respeto y reclamar con firmeza.

Deseo que no haya que esperar a que haya un mundial de fútbol para acordarnos de que somos Argentina. Deseo que este 28 de junio venidero se manifieste el auténtico patriotismo en las urnas... y que es patriotismo se plasme también en una mayor participación popular para auditar los actos de nuestros representantes.

6 comentarios:

pablopolo dijo...

Hola amigo Mario, Ja.Ja.Jaa.! desde que me suscribí a tu blog, mediante los RSS en Goolgle Reader me entero de inmediato de tus nuevas publicaciones.
En primer lugar quiero decirte que no creo en el libre albedrío, ni siquiera es un término bíblico.
En segundo lugar me parce bien rezar a Dios (yo lo hago a menudo), pero no me parece correcto que debemos pedirle justamente a Él que nos guíe para elegir un propuesta electoral cuando no la hay en su Nombre, democracia quiere decir gobierno del pueblo y para pedirle a Dios por una representación Suya tendríamos que hablar de teocracia, algo muy lejano para lo que serán estas elecciones.
O acaso si éstos futuros legisladores nos representan mal lo culparemos a Dios, argumentando que nosotros oramos para que Él interceda y Él se olvidó de su pueblo? Jesús dijo "Yo no soy de este mundo, si fuera de este mundo los míos pelearían por mi"
La Biblia nos enseña: "maldito el hombre que confía en el hombre" y yo no confío en ninguna propuesta electoral, pero por eso no voto? Al contrario, porque sino estaría faltando a la ley y desobedeciendo la palabra de Dios, por tanto debo votar con inteligencia, pero cómo? Eligiendo el mejor de los males, o en su defecto si ha mi entender el gobierno actual es insano para el desarrollo de mi pueblo, votaré por la mejor oposición, para que las decisiones legislativas no sean monopolio del actual gobierno.
Entonces orare a Dios para que la gente sea lo suficientemente inteligente para votar con la cabeza y no con el estomago o con el corazón, en todo caso con el corazón si Dios está en él y la Fe en Él es nuestra guía.
Moisés cuando se enojó con el pueblo de Dios por sus rebeldías, Dios le dijo: "No te rechazan a ti sino a mi", fue entonces que eligieron reyes que los representen porque ya no querían que Dios interviniese en sus decisiones. Pese ha ésto los reyes eran una teocracia, ya que era Dios quien por la suerte echada de sus profetas decidía quien ocuparía el trono. Hoy las cosas ya no son así. Por eso oro a Dios que "venga Tu reino, hágase Tu Voluntad así en el Cielo como en la Tierra". Pero mientras tanto voto con la cabeza y confío en Él haciendo lo mejor que puedo en ésta vida, obedeciendo Su Palabra sirviendo a Dios y amando a mi prójimo como a mi mismo.
Saludos cordiales.-

mario dijo...

Hola Pablo

Yo sí creo en el libre albedrío.

El que ama verdaderamente, deja libre al ser amado; sino estaríamos hablando de conductas manipuladoras para hacer que el ser amado actúe según las propias expectivas y/o caprichos.

"Dios es AMOR" nos dice San Juan en una de sus epístolas (1 Jn 4, 16) y, por ende, Él nos da la libertad para obrar, más allá de que después Él sufra porque con esa libertad todos y cada uno de nosotros elijamos darle la espalda.

"Hasta Dios tiene su propio infierno que es su amor por los hombres" dijo un famoso filósofo que no se caracterizó precisamente por su religiosidad. Y yo creo que esa frase es tremendamente cierta.

Repasá el relato de la primera caída de los seres humanos en el Génesis ahí podés ver como, según la Biblia, Eva y Adán eligieron libremente desobedecer a Dios.

Le pido a Dios para que haga oír su Voz en la conciencia de todos los argentinos y se tomen seriamente el hecho de votar... pero bueno, por eso del ejercicio de la propia libertad, está en uno mismo ser consecuente con la voz de la conciencia, o no.

Respecto a esa cita de "maldito el hombre que confía en el hombre", creo que tenés que ponerla en contexto. Leemos en Jeremías 17,5-7: "Maldito el hombre que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová." Me parece que las Sagradas Escrituras no nos dice que seamos todos unos desconfiados o que no haya un trato sinceramente fraterno entre nosotros. Creo que ese pasaje hace alusión a las personas que solo confían en semejantes al punto de idolatrarlos en detrimento de no dejar que Dios sea Dios en sus vidas. Esa cita, como tantísimas otras, nos dice que es mucho más importante confiar en Dios más que en los seres humanos porque somos limitados y falibles.

Entonces? hay que confiar?

Me remito entonces al mandamiento del Amor que nos dejó Jesús (Jn 15, 9-17): "Ámense los unos a los otros COMO YO LOS HE AMADO". Fijate que lo de Jesús no es un mensaje edulcorado como eso de "paz y amor", sino que nos dice que nos tenemos que amar como Él nos amó. Es todo un desafío: despojarnos de nuestros prejuicios y miserias para amar a nuestros semejantes como los ama Dios.

Esto de creer en Dios, rezarle y la libertad de todas las personas con las que interactuamos es todo un tema en si mismo. Es una constante prueba a la fe.

Respecto al papel que le cabe a un buen cristiano en estas elecciones venideras, recurro a la genial frase de Jesús "Den al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios" (Mc 12,13-17). De ahí que el gran Don Bosco decía a sus muchachos que tenemos que ser "buenos cristianos y honrados ciudadanos".

No es nada fácil. Pero es lo que nos queda.

Saludos.

pablopolo dijo...

Amigo Mario: el tema religioso es muy delicado, veo que tienes convicciones muy profundas, pero no quisiera aventurarme a seguir opinando de este tema en tu blog por cuestiones obvias de gente de poca fe, no quisiera provocar una confusión en los más débiles y provocar que se desvíe alguna oveja del redil, es el deber de los hermanos mayores cuidar de los más pequeños por lo cual te propongo tratar éste tema en privado, ya que es un tema muy avanzado para el creyente común, luego con tiempo te escribiré un email.
Saludos y un abrazo grande para ti y los tuyos, que Dios te bendiga y te de sabiduría para tu beneficio y el de los que leen tus palabras en este hermoso blog.
Pablo.-

Nito Abonante dijo...

Estimado Mario, me sumo a tus deseos.
Me agradó tu blog, espero seguir visitándolo.
Veo además que sos sanjuanino, provincia en la que estuve un año y que le debo una visita a sus bellísimos lugares, espero la misma sea bien pronto. Abrazos.

mario dijo...

Hola Pablo:

Tan solo soy un hombre creyente. Soy católico y, más allá de algunas cuestiones puntuales, adhiero a la Iglesia Católica.

Te cuento que actualmente no me siento con mi fe fortalecida, así que no puedo ser ser "hermano mayor de nadie". Pero no me parece malo hablar de esas cuestiones en este espacio. Creo que debemos saber integrar la fe a la razón y es por eso que no hay que tenerle miedo a las noches oscuras de la fe, tanto las propias como las ajenas. Está en uno tener la sabuiduría de recurrir siempre a los que más saben y de ahí en más cada uno vé como sigue su propio camino.

Cuando quieras, seguimos debatiendo sobre ese tema. Saludos.




Hola Nito:

Gracias por tu opinión. Sí, San Juan es un hermoso lugar de la Argentina.

Saludos.

pablopolo dijo...

Mario:
Cuando dije "hermano mayor" no lo dije con aires de superioridad, yo tampoco me creo superior a nadie por si te quedo algún mal entendido, lo que dije fue porque hay religiosos muy susceptible que podrían sentirse heridos o confundidos en su fe y creencias cuando se tocan temas tan complejos, que solo expertos en el tema lo hacen en seminarios religiosos y aún así pueden llegar a debatirse con interminables disputas, ya que no está todo dicho y la verdad es propiedad exclusiva de Dios.
No obstante por mi parte no tengo ningún inconveniente en dialogar sobre el tema con el debido respeto hacia la diversidad de religiones cristianas.
No creo que me incumba indagar sobre el por qué "actualmente no te sentís fortalecido en la fe", pero respeto tus cuestiones y oraré a Dios para que te de la fortaleza espiritual, para poder enfrentar las diferentes problemáticas cotidianas de esta vida con mayor solidez y sabiduría espiritual.
Que Dios renueve tu fe y Su conocimiento te haga alcanzar la madurez espiritual e intelectual para ver las cosas con una óptica aún mas enriquecida con su Palabra.
Saludos.-

Se ha producido un error en este gadget.

La Hora en Argentina