jueves, 18 de junio de 2009

Presa en el "paraíso" comunista

El kirchnerismo dio una clara muestra de su manejo tan hipócrita de los derechos humanos cuando la Presidente Cristina Fernández logró finalmente fotografiarse con Hilda Molina, médica cubana, quien desde hacen un poco más de quince años no podía visitar a sus familiares que residen aquí en Argentina debido a que la dictadura comunista de Fidel Castro se lo tenía prohibido.

Hilda Molina nació el 02 de mayo de 1943 en Comagüey (Cuba). Se graduó como médica cirujana en la Universidad de La Habana y, posteriormente, completó la especialización en neurocirugía. En su blog personal, la Sra. Molina informa que en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía ocupó los cargos de Jefa del Servicio de Neurocirugía Vascular y Sub-Directora Docente. Desde allí, introdujo en Cuba, a partir de los avances logrados por la Comunidad Científica Internacional y de sus estrechos nexos con esta Comunidad, el nuevo campo de la Restauración Neurológica. Fue fundadora de las Escuela Cubana y Latinoamericana de Restauración Neurológica. Por su iniciativa, se crea en Cuba el Centro Internacional de Restauración Neurológica (CIREN), del cual fue diseñadora, creadora, fundadora y directora, que bajo su dirección logró gran prestigio nacional e internacional. Es autora de múltiples trabajos científicos, publicados en órganos especializados nacionales e internacionales. Participó como ponente en eventos científicos, en visitas de trabajo e intercambio académico, como profesora en ciclos de conferencias y seminarios en universidades e instituciones científicas de Estados Unidos, Francia, España, Italia, Alemania, Suecia, Inglaterra, entre otros países europeos, de América Latina y el Caribe. Fue declarada Ciudadana Honorífica de Kansas City, Estados Unidos. Recibió las máximas condecoraciones que se otorgan en Cuba a los científicos y a las mujeres destacadas.

Por sus méritos científicos fue elegida Diputada al Parlamento Cubano en 1993. En el año 1994, después de un largo proceso de discusión con las autoridades que la dirigían, renunció por decisión propia a todo lo que la vinculaba al régimen cubano, incluso a su condición de Diputada. Motivo de la renuncia: el gobierno se proponía convertir el Centro fundado y dirigido por ella, en una institución exclusiva para extranjeros que pagaran en dólares, con la subsecuente discriminación de los pacientes cubanos. También, como protesta, devolvió todas las condecoraciones que había recibido.

Desde allí, su vida fue una prisión. Hilda Molina pudo sufrir en carne propia el tener que pagar el precio de ser disidente en una país en donde se denigra a todo aquella persona que piensa distinto.

Estuvo esperando muchos años poder viajar a la Argentina para ver su hijo, Roberto Quiñones, y ver por primera vez en su vida a sus dos nietos. Su madre, Hilda Morejón, de 90 años y con un delicado estado de salud obtuvo anteriormente permiso del Presidente Raúl Castro para viajar a nuestro país.

En más de una oportunidad, la Presidente Cristina Fernández dijo que iba a interceder especialmente por este caso ante los hermanos Castro. Pero, a la luz de los hechos, en enero pasado la primera mandataria argentina visitó Cuba, en donde elogió abiertamente al comunismo y obtuvo una fotografía con el languideciente Fidel Castro. Acá en la Argentina se muestra "sensible" y siempre dispuesta a dispensar alabanzas y mucho dinero a organizaciones como Abuelas de Plaza de Mayo pero en su visita a aquella isla caribeña, Fernández se opuso a entrevistarse con las Damas de Blanco, agrupación de mujeres que son esposas y madres de cubanos disidentes que sufren el exilio o la cárcel, en el mejor de los casos. Tampoco fue a visitar a Hilda Molina.

No es casualidad que justo en tiempos electorales en donde el Frente para la Victoria busca desesperadamente votos para sostener su estructura de poder, el gobierno cubano accedió a "dar permiso" a la Sra. Molina para llegarse hasta estas tierras el pasado fin de semana. Dada el alto rechazo hacia su persona que hay en todo el país, la Presidente ha sido estratégicamente apartada de la campaña electoral de los candidatos del oficialismo para no espantar más a los electores.

Para mostrarse como una suerte de heroína en esta historia, la Presidente Fernández hizo que la médica cubana se dirigiera a la Quinta de Olivos para retratarse juntas ante la prensa nacional e internacional. Un día antes del arribo de la Sra. Molina, la Presidente se mostró con la familia de Roberto Quiñones; sin hablar de la perversión del comunismo cubano, Fernández solo se limitó a preguntarles cínicamente a los chicos "¿cómo imaginan a su abuela?". Nada más perverso y contradictorio de parte de la mala imitadora de Eva Duarte.

Es conocida la simpatía con la dictadura castrista de parte de Cristina Fernández, Néstor Kirchner y tantos nefastos dirigentes "sociales" que pululan en la República Argentina. Asimismo, en ámbitos universitarios y en gente común se reproducen las adhesiones para con personajes siniestros como Fidel Castro, el Che Guevara o Hugo Chávez.

Es lamentable que acá en la Argentina, los "abanderados de los derechos humanos" (¡!) como Horacio Verbitsky, Eduardo Duhalde, Jorge Taiana, Nilda Garré, Hebe Pastor de Bonafini, Estela Barnes de Carlotto callen ahora ante el inhumano trato de la dictadura cubana para los que se atreven a pensar distinto.

Es recurrente hasta pedante escuchar al fan club de la hoz y el martillo denostar contra "la derecha", la "oligarquía" (aunque muchos de ellos vivan igual o mucho mejor que los peores oligarcas) y la redistribución de la riqueza (en la que, claro está, sus cuantiosos bienes no entran). Pero su contradicción alcanza su zenit cuando ellos se autodeclaran "militantes de derechos humanos" condenando a militares que azotaron al país con golpes militares pero callan ante las atrocidades que cometieron y cometen los regímenes comunistas que padecieron y padecen varios países.

Yo les preguntaría: señores comunistas, ¿en qué quedamos?, ¿por qué es dictadura únicamente el gobierno de una junta militar?, ¿acaso no lo es lo que acontece en China y Cuba?, ¿por qué se le dice "represor" y "genocida" únicamente a los militares que mataron opositores?, ¿acaso no lo son también demonios como el Che Guevara o Fidel Castro?

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Para ver holocaustos comunistas, visitar http://www.libreopinion.com/members/memoriapamiat/holocausto2.htm

Anónimo dijo...

En Argentina, Hilda Molina dijo sobre Abuelas y Madres de Plaza de Mayo "sufrieron la persecución de una dictadura, y sin embargo reverencian otras dictaduras, como la que hay en Cuba".

Como era de esperarse, Estela Barnes de Carlotto apeló a la censura de la Sra. Molina al decir "Creo que hay que llamar a silencio a estas voces, tendría que disfrutar a su familia".

Esa delincuente que simula ser "activista de derechos humanos" y que exige un Premio Nobel de la Paz quedó en evidencia por los cichos de la médica cubana, demostró la pobreza de sus fundamentos y la censuró...

Anónimo dijo...

Me podria Aclarar como es que esta Señora tiene hijos en Argentina. La verdad es que se muy poco sobre este tema.

Disculpen si la pregunta es muy tonta.

mario dijo...

LA Sra. Hilda Molina tiene un hijo, Roberto Quiñones, que vive en la Argentina junto a su esposa y dos hijos.

Para explicar la situación reproduzco a continuación un fragmento de una artículo escrito por Pablo Dócimo en Tribuna de Periodistas:

El conflicto con entre la Dra. Molina y el régimen comienza cuando el ex diputado César “Chacho” Jaroslavsky en 1992, pasó 8 meses en Cuba haciendo un tratamiento contra la parálisis de sus piernas, que amenazaba con postrarlo para siempre.

El tratamiento médico de Jaroslavsky estuvo a cargo de la Dra. Molina, a quien en modo de agradecimiento le regaló 10.000 dólares. La neurocirujana, fiel a su espíritu socialista, no hizo otra cosa que responder a sus ideales, por lo tanto, repartió dicha suma entre los integrantes de su equipo y el Partido Comunista.

Este hecho desató, vaya uno a saber por qué, la furia de Fidel, quien tomó represalias contra la médica, poniendo punto final a una relación que se venía deteriorando dado que Hilda Molina no estaba muy de acuerdo en privilegiar, en cuanto a la atención médica, a los extranjeros, cuando los propios ciudadanos cubanos sufrían numerosas necesidades sanitarias.

En esos momentos, su hijo, Roberto Quiñones, se encontraba en comisión en Japón, donde había sido designado para la compra de equipos médicos.

Quiñones, al enterase de la situación de su madre, decide “desertar” del régimen y venir a la Argentina.

Para disfrazar este hecho, el régimen castrista comienza un campaña difamatoria contra el Dr. Quiñones, argumentando que la deserción se debía a que este se quedó con el dinero que le había dado el régimen para la compra de equipos, cosa que es totalmente falsa dado que de ninguna manera el gobierno cubano envía a ningún integrante de ninguna delegación que viaje al exterior con dinero, precisamente para evitar que se fuguen de Cuba.

El “sistema médico de excelencia” que esgrime el régimen castrista es sólo para turistas que pagan esos tratamientos, mientras los cubanos no pueden acceder a tan prodigioso sistema de salud.

Esto quedó demostrado con la autorización de viajar a la Argentina de la madre de Hilda Molina, Hilda Morejón Serantes, quien llegó a nuestro país en mayo de 2008 para recibir la atención médica adecuada que requería su delicado estado de salud.

Curiosamente, la abuela del Dr. Quiñones no podía recibir dicha atención en Cuba, “el paraíso médico” de Latinoamérica.

Anónimo dijo...

Muchas gracias Mario por tu aclaracion

Pablo de Córdoba dijo...

Otra versión levemente diferente. Al parecer el hijo no salió de Cuba con el dinero, sino desde Japón.
De lo que no queda duda es que Hilda está en contra del régimen cubano con quizás algunas buenas razones, pero no me convencen mucho los medios.

Porción de la nota
http://revista-zoom.com.ar/articulo3319.html

Jaroslavksy se rehabilitó en el CIREN y fueron tan buenos los resultados, que quiso retribuir con una donación. Molina nunca dijo una palabra al respecto. Pero el 14 de Junio cuando, recién llegada a Buenos Aires, tuvo un instante de sinceridad, confirmó que la información era cierta y dijo que ese dinero donado a la institución era suyo. En diálogo con Clarín sostuvo que “fueron 10.000 dólares” y que se trató de un gesto del ex diputado porque la quería mucho y "porque (ella) lo mejoró bastante”. Pero se le olvidó un dato: no fueron 10.000 dólares, sino 30.000. Fuentes cercanas al difunto Jaroslavsky aseguran que el ex diputado entregó el triple de lo que dijo la médica. Por aquellos años la mujer era la jefa del CIREN y a partir del curioso incidente, todo cambió.

Poco tiempo después, Molina le pidió a su hijo, el médico Roberto Quiñones, que no regresara a Cuba. El pedido ocurrió mientras cursaba sus estudios de especialización en Japón, enviado por el Estado cubano. El médico se fugó hacia Argentina y se llevó consigo una importante suma de fondos públicos destinados a comprar instrumentos que estaban destinados para los programas de salud en beneficio del pueblo cubano. Se radicó en Buenos Aires y al poco tiempo instaló el CMIRI, una clínica de rehabilitación pagada con los fondos robados a Cuba por ambos. Gracias a ese dinero, madre e hijo se dedican a realizar intervenciones quirúrgicas en la clínica ubicada en Hipólito Irigoyen 4177.

El 11 de julio de este año, a pocos días de cumplir su primer mes de estadía en Buenos Aires, Molina fue agasajada por los “amigos” argentinos que la están ayudando a transformar su visita familiar en un plan para instalar un centro de agitación política contra la Revolución Cubana. Fueron anfitriones: el escritor mimado por la derecha argentina y creador del grupo Aurora, Marcos Aguinis; el Diputado Nacional de la Coalición Cívica Fernando Iglesias; el embajador de la República Checa Stepan Zajac; el historiador ultraconservador de la Universidad de Belgrano Ricardo López Göttig, y los periodistas Fernando Ruiz Parra, profesor de la Universidad Austral, Tristán Rodríguez Loredo, del diario Perfil y Gonzalo Peltzer, director del diario El Territorio de Misiones. Junto a ellos estuvo un grupo de jóvenes encargados de, entre otras cosas, administrar el blog personal de Molina e integrantes de CADAL, el Centro para el Desarrollo y la Apertura de América Latina que funciona en Buenos Aires desde febrero de 2003. La oficina, dirigida por el ignoto “especialista en ONG’S” Gabriel Salvia, se define como una organización “sin fines de lucro” que posee amplias y costosas oficinas en Diagonal Norte 628, segundo piso, oficina R. En esa cueva se realizan infinidad de charlas con lo más granado de la derecha argentina y con destacados agitadores en contra de Cuba, Bolivia, Venezuela y Ecuador, pero sobre todo contra la primera. En esa oficina se editaron más de 20 libros con el mismo fin y se realizan presuntas investigaciones sobre la democracia en América Latina. Además, desde allí se alimentan varios sitios web: www.cadal.org (ingrese y véalo usted mismo) y www.directorio.org, la página oficial del Directorio Democrático Cubano, un organismo gusano (contrarrevolucionario) con sede en Miami financiado por la CIA. A esos se suman, www.procubalibre.org/ y www.puentedemocratico.org, dos sitios con los mismos fines que CADAL, y el blog http://www.hildamolina.blogspot.com/, cuya construcción y diseño es notablemente similar a los demás sitios del aparato de propaganda y operación política administrado por Salvia.

Pablo de Córdoba dijo...

Continuando una porción de lo anterior
"
Al parecer, los vínculos entre Molina y la ruta del dinero negro no son nuevos. Luego de declararse enemiga acérrima de la Revolución Cubana, la médica comenzó a recibir dinero del Gobierno de Estados Unidos a través de la United States Agency for International Development (USAID), la agencia de financiamiento del Departamento de Estado estadounidense. Es necesario remarcar, que la sede de la USAID en Venezuela financió el fallido Golpe de Estado en 2002 al presidente Hugo Chávez. Según el libro “Los Disidentes”, de los periodistas-investigadores Luís Báez y Rosa Miriam Elizalde, también hay pruebas sobre las cantidades que le fueron enviadas a Molina por Frank Calzón, agente de la CIA y presidente del Centro para la Libertad de Cuba (Center for a Free Cuba), una ong similar al porteño CADAL del agente Salvia, pero con sede en Washington D.C. Los giros también se intensificaron cuando fue nombrada presidenta del “Colegio Médico Independiente” de Cuba, un grupo de agitación que concentra una poderosa cuota de financiamiento del presupuesto estadounidense, que trabajó con fundaciones de Miami y Madrid para desarrollar programas dedicados a criticar la medicina cubana."


Dejo un par de videos (recortes de la película Zeitgeist Addendum)


http://www.youtube.com/watch?v=fJPGrE2tm5A&feature=PlayList&p=146ABC112DA52ACD&playnext=1&playnext_from=PL&index=2 a partir del minuto 4:42

John dijo...

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