lunes, 1 de junio de 2009

Daniel Scioli: "A la gente no le importa si asumiré como Diputado"

Daniel Osvaldo Scioli, Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, accedió a hablar con el Diario La Nación y entregó una serie de definiciones que reflejan la miseria humana de la clase política que hoy nos gobierna.

Como todos sabemos, Daniel Scioli es candidato oficialista a Diputado Nacional por Buenos Aires en segundo término, detrás de Néstor Carlos Kircher. En plena gira proselitista (habrá dejado la gobernación del prinicipal distrito del país con piloto automático...), a fines de la semana pasada, Scioli arribó a la Ciudad de Mar del Plata y no dio definición alguna sobre si, de ser elegido como diputado nacional por el pueblo bonaerense, asumirá a fin de año. Al respecto dijo que "No hay una sola persona que me lo pregunte. Yo quiero instalar la agenda cotidiana. Preguntale a la gente qué le preocupa. Saben de mi sentido de la responsabilidad. Saben qué voy a hacer" (...)

Me indigna que un político encumbrado como Daniel Scioli trate de estúpidos a los ciudadanos argentinos. Aunque la realidad no siempre lo reafirme, debe considerar que la gente piensa a quien votar y, en el caso de la propuesta electoral del oficialismo, se necesita saber si quienes se candidatean terminarán teniendo la dignidad de asumir. No hay que ser muy inteligentes como para darse que cuenta que el común de la gente no tiene la capacidad de leer el pensamiento de los políticos; si se pudiera, no quedaría casi ninguno...

Cuando el periodista del Diario La Nación le insistió sobre el tema, el Gobernador eludió su responsabilidad diciendo que "A la gente le importa quien gobernará Buenos Aires. Pero es una falta de respeto al electorado. Cada cosa a su tiempo. Después de las elecciones se tomará la decisión que consideremos más conveniente para el desarrollo de la provincia".

Es decir, como es probable que su candidatura sea un estafa descarada al electorado, termina responsabilizando a quien circunstancialmente lo cuestiona diciendo que "es una falta de respeto al electorado". Demagogia y cinismo, toda una mezcla repulsiva.

Scioli, como casi todos los justicialistas, fue menemista y duhaldista y hoy es kirchnerista. Sorpresivamente (o no tanto), ahora reniega de Carlos Menem, su mentor político: Menem lo rescató de sus intrascendentes campeonatos de motonáutica para insertarlo en el mundo de la política. Dice no recordar que él se unió al reclamo del dirigente riojano que pidió dolarizar la economía argentina en al año 2001. Hoy reconoce que la convertibilidad que defendió a ultranza junto con Menem y Cavallo "hizo perder competitividad". Sobre su alianza a Néstor Kirchner para enfrentar a Carlos Menem en el 2003, se autojustificó diciendo que "me di cuenta de que era necesario un cambio".

Aunque se muestre siempre sonriente ante las cámaras de televisión y los flashes de los fotógrafos y entregue frases cargadas de "optimismo", Scioli es otra muestra de lo peor de la política argentina. Es un oportunista que supo refugiarse en los lugares que más le convenían: ayer fue capitalista de la mano de Menem, hoy avala todo lo que dicen Néstor Kirchner y Cristina Fernández. Todo ésto en una sola persona que no tiene propuesta alguna, solo sonrisas y frases de cotillón...

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