miércoles, 27 de mayo de 2009

Lionel Messi, Rey de Europa

En el día de hoy, el Barcelona Fútbol Club ganó la UEFA Champions League edición 2008-2009 al imponerse claramente 2-0 sobre el Manchester United en la final que se disputó en el Estadio Olímpico de Roma.

Dirigido por Pep Guardiola, Barcelona ha desplegado un fútbol de alto vuelto en toda la temporada siendo Campeón de la Liga de España, la Copa del Rey y ahora con el máximo título del fútbol europeo. Nunca antes un equipo español había logrado "la triple corona" en una misma temporada.

Este equipo del Barcelona FC quedará en la historia no solo por los resultados extraordinarios que obtuvo sino también por la belleza del juego que ha desplegado. Guardiola armó una super banda de grandísimos jugadores como Andrés Iniesta, Xavi Hernández, Samuel Eto'o, Carles Puyol, Thierry Henry con el argentino Lionel Messi como solista excluyente de este gran equipo.

El partido arrancó con el "Man U" mostrando los dientes al acorralar a la escuadra española contra su propia área con el portugués Cristiano Ronaldo como abanderado de la avanzada británica. Pero poco le duró porque, en la primera que tuvo a los 9 minutos del primer tiempo, Eto'o entró al área británica por la derecha abriéndose paso entre los defensores para definir prepotentemente ante la débil resistencia de Van der Sar, arquero del United.

De ahí en más, todo fue confusión para los ingleses y Barcelona pudo desplegar su fútbol con tranquilidad. Lionel Messi, muy marcado solo se limitó a distrae marcas para que Iniesta y Xavi, el poderoso tándem de volantes centrales blaugranas, se adueñaran del mediocampo. Barcelona había cerrado sus laterales y había cerrado los caminanos a Rooney y al coreano Ji-Sung Park (no entiendo como puede relegar al banco a Carlos Tévez). Solo Cristiano Ronaldo alcanzó a inquietar a la defensa española con un juego vertical.

Los primeros 45 minutos terminaron con un claro dominio del Barcelona, ante la desorientación del Manchester United.

En la segunda parte del encuentro Sir Alex Ferguson decidió mandar a la cancha al argentino Carlos Tévez, quien ya anunció que dejará el Manchester al finalizar esta temporada. Fiel a su estilo, Tévez intentó vanamente contagiar su fervor a sus compañeros y lentamente fue cayendo en la tibieza de toda la alineación inglesa, en la que Cristiano Ronaldo ya desaparecido entre su propio nerviosismo e impotencia.

Con más vergüenza que fútbol, el campeón inglés se lanzó a buscar el empate. Ferguson terminó poniendo cuatro delanteros quedando muy expuesto en defensa a los contrataques de los dirigidos por Guardiola.

A los 6 minutos del segundo capítulo, Barcelona pudo haber aumentado la cuenta con un tiro libre ejecutado por Xavi que se estrelló en el palo izquierdo del arco británico ante el estéril vuelo de Van der sar.

Sobre los 24 minutos del segundo tiempo, Xavi Alonso tomó el balón sobre el extremo derecho del ataque español y puso un milimétrico centro a la cabeza de Messi quien, a pesar de no ser de gran estatatura física, se elevó con una asombrosa plasticidad, pareció suspenderse en el aire por un par de segundos y, arqueando su cuerpo, definió con un certero cabezazo ante la azorada mirada del arquero. 2-0, locura barcelonista y desazón inglesa en Roma.

Los grandes jugadores aparecen en los grandes partidos y el rosarino no fue la excepción. El resto de los minutos fue para solidificar el dominio del Barcelona que terminó venciendo psicológicamente a su oponente varios minutos antes del minuto 90.

El gran Lionel

Lionel Andrés Messi está llamado a ser uno de los grandes de la historia del fútbol mundial. A los 21 años de edad, a pesar de ser un cultor del bajo perfil, Messi ya se ha hecho un nombre en el fútbol mundial a fuerza de gambetas electrizantes, goles decisivos y una gran valentía a la hora de pedir la pelota.

Desde su aparición en la primera división del Barcelona, se ha hecho inevitable la comparación con Diego Armando Maradona, genio sin igual del fútbol argentino. Seguramente, de aquí en más, despertará las más acaloradas discusiones acerca de quien es mejor: Lionel o Diego.

A la luz de las frías estadísticas, a nivel de clubes, en el escaso tiempo que Lionel lleva como futbolista profesional ya ha ganado mucho más que Diego. La cuenta pendiente del rosarino es plasmar su genialidad en la Selección Mayor de Argentina: la obtención de la Copa del Mundo a nivel de selecciones depositará a Messi definitivamente en el olimpo de ídolos del deporte en la Argentina. Eso sí, Messi ya fue campeón mundial en la categoría Sub 20 en el año 2005 y una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Biejing 2008.

Claro que puede decirse que Maradona aventaja a Messi en cuanto al liderazgo que ejercía en los planteles que integró. Al margen de la conocida indisciplina que el ex capitán de la selección argentina ostentaba con osadía, a la hora de entrar en un campo de juego Maradona generaba gran confianza en sus compañeros e intimidaba a rivales circunstanciales.

Personalmente, considero que no es muy provechosa la comparación de futbolistas de distintas épocas. Para mí no tiene sentido discutir si Messi es mejor que Maradona, si Maradona es mejor que Pelé y/o Di Stéfano. Por más que sea tentador, me resisto a hablar de "heredero de Maradona": Lionel Messi no tiene porqué estar obligado a asemejarse a Diegote, hay que dejar que él escriba libremente su propia historia. Cada jugador tuvo su calidad en su lugar y en su tiempo y cualquier comparación será viciada de subjetividad.

Messi es muy joven aún y tiene mucho camino por andar aún. Tiene muchas páginas gloriosas por escribir. Por lo pronto, luego de esta coronación en la UEFA Champions League, Messi se encamina decidido a ser premiado por la F.I.F.A. como el mejor jugador del mundo en el año 2009.

Luego de consumada la final, llovieron elogios para el argentino empezando por Pep Guardiola quien dijo "Si un talento tiene Messi es que jamás se esconde. Cuanto más difícil es la situación, menos se esconde. No necesito una Copa de Europa para saber que es el mejor del mundo. Para mí lo es, aunque hubiéramos perdido. Imagino que ya estarán inscribiendo su nombre en el Balón de Oro. Ahora se lo darán y me alegro por él". A su vez, José Luis Rodríguez Zapatero, Jefe del Gobierno Español, presenció la final en el Estadio Olímpico y elogió a 10 del Barcelona afirmando "Messi estuvo extraordinario porque además marcó un gol de cabeza, algo que por la altura que tiene resulta más que meritorio". Hasta el ególatra Pelé se dio tiempo para reconocer la grandeza del rosarino cuando declaró "Hace años entregué ese premio a Ronaldinho Gaúcho, luego a Kaká y el último año a Ronaldo, y en coincidencia Messi era segundo siempre. Y hoy pensaba que el próximo seguro será para él. Sin duda ninguna, él está mereciendo el éxito".

Dios quiera que los amantes de este hermoso juego tengamos mucho más para disfrutar de este genial futbolista argentino.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Por qué Messi no rinde en la Selección como en el Barça

Él admite uno, pero son varios los motivos por los que Lionel Messi no termina de ganarse al público argentino. Las cruces con que debe cargar.

"Es más complicado con Argentina que en el Barcelona. Allá tengo todo el año para demostrar y si no juego bien hay revancha rápido", reconoció hace pocos días Lionel Messi. No hacía falta: ya es demasiado evidente que el rosarino no rinde en la Selección como en su club, lo que tiene que ver con otras cuestiones además de la expuesta por él mismo. A continuación, el detalle de cada una:

Identidad. Como en todo deporte de equipo, en el fútbol el todo afecta a las partes. Y hace rato que la Selección se convirtió en un constante campo de ensayo de nuevos y rebuscados esquemas de juego, con intérpretes que varían notablemente de un partido a otro y que por estas razones nunca llegan a generar un verdadero funcionamiento colectivo. Todo lo contrario de lo que sucede en el Barcelona, donde todos saben a qué juegan incluso desde las inferiores.

Planteo. Por supuesto, la falta de buen juego de la Selección no sólo se debe a la confusión, las inseguridades y la falta de ensamble que provoca lo dicho en el punto anterior, sino también a planteos extraños y conservadores con dos y hasta tres volantes defensivos. En el Barça, en cambio, el esquema no sólo no cambia sino que es simple y ofensivo, con un "cinco" a la antigua (Yaya Touré) y dos creativos como Xavi e Iniesta, que además de marcar y correr manejan muy bien la pelota.

Compañeros. Un punto íntimamente ligado a los dos anteriores. Mientras en el Barcelona cuenta con la ayuda de los mencionados Xavi e Iniesta, Messi no viene contando en Argentina con los socios necesarios para juntarse en el toque y ser abastecido como corresponde. Al no haber ese tipo de jugadores, además, se retrasa demasiado en el campo para buscar la pelota, lo que le quita peso donde más importancia tiene realmente: en el área rival.

Posición. Por una cuestión de personalidad y sus propias características como futbolista, Messi no está para ponerse el equipo al hombro como algunos pretenden. No es "enganche". Es un gran goleador, pero no puede estar arrumbado en una punta ni a la espera del gol. Necesita tener la pelota, sentirse parte del armado. La clave, entonces, es darle libertad, rodearlo bien... y pasársela. Pero pasársela redonda, como lo hacen en España.

Caudillos. Así como no se le puede pedir que sea la manija del equipo, mucho menos hay que pretender que sea Messi quien asuma el rol de caudillo de la Selección o imponga en sus compañeros el clima de solidaridad, humildad y hambre de triunfos que hace tiempo escasea en torno a la celeste y blanca. En Barcelona, el pibe -que justamente es es eso, un pibe- tiene quien lo haga por él; en Argentina, esos caudillos o líderes positivos no terminan de aparecer.

Presión. Surgido de las inferiores del club catalán, Messi es sin dudas el niño mimado de la gente y el propio plantel del Barça. En Argentina, en cambio, el hecho de no ser ídolo de ninguna hinchada y esa falta de "revancha rápida" de la que él hablara lo hacen dar exámenes demasiado exigentes. Además, muchos pretenden que muestre una capacidad como líder futbolístico y espiritual de sus compañeros que no forma -y tal vez no formará nunca- parte de sus características.

Así como en Brasil necesitaron advertirlo con algunos supuestos sucesores de Pelé, en definitiva, habrá que entender que, por juego y personalidad, Messi no es ni será seguramente "el nuevo Maradona" que algunos le piden que sea. Pero que, así y todo, tiene las condiciones para demostrar también en la Selección Mayor que es desde hace un tiempo el futbolista más desequilibrante del mundo. Algo que en Barcelona ya saben -y aprovechan- muy bien.

(*) redactor de Perfil.com

(http://www.perfil.com/contenidos/2009/06/04/noticia_0028.html)

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