miércoles, 20 de mayo de 2009

La insoportable levedad del ser periodista en Argentina

Que el Club Atlético River Plate está pasando uno de sus peores momentos de su rica historia no es ninguna novedad. La falta de protagonismo de la entidad millonaria tanto el ámbito nacional como en el internacional es sobredimensionada también por gran parte del periodismo que gusta de dramatizar hasta el hartazgo a un deporte tan lindo como lo es el fútbol.

En estos últimos años, han pasado por River varios técnicos y muchísimos jugadores de dudosa calidad que no hacen más que dejar en evidencia los oscuros manejos de empresarios intermediarios que pululan impúnemente en connivencia con los principales dirigentes del fútbol argentino.

El fin de semana pasado, River Plate cayó 0-4 contra Huracán, la saludable sorpresa de este Campeonato Clausura 09. En varios medios periodísticos, voraces de escándalos, comentaron el fuerte entredicho entre Radamel Falcao García y Danilo Gerlo, referentes del plantel riverplatense, al término del primer tiempo de ese partido.

Quienes alguna vez hemos jugado al fútbol podemos entender que un entredicho con algún compañero de equipo no es algo intrínsecamente grave porque puede ser entendible dada el aceleramiento de los temperamentos en un partido. Este fenómeno no se da solo en deporte, sino que suele ser frecuente en todo ambiente de trabajo en donde pueden surgir diferencias entre compañeros de trabajo o con jefes, producto de las lógicas diferencias de carácteres.

Pero no.

En estos últimos veinte años, el fútbol se ha devenido en un perverso circo en donde lo único que importa es ganar al precio que sea y en donde los periodistas se creen tan protagonistas del espectáculo como los jugadores y directores técnicos.

El Diario Clarín y el tan emblemático como insoportable envío televisivo "Fútbol de Primera" tomaron la iniciativa para agrandar el altercado entre los jugadores riverplatenses. Néstor Raúl Gorosito, actual entrenador de River, trató vanamente de disuadir habladurías: junto a las principales figuras del equipo, convocó a una conferencia de prensa para desmentir rupturas de relaciones en el seno del plantel. Si bien Gorosito siempre acostumbró a mostrarse esquivo a generar chusmeríos e la prensa, ayer su paciencia explotó ante la miseria humana de los periodistas y desafió “esto es un problema futbolístico, no busquen en otro lado, no hay cosas raras, no hay que buscar escándalo. Esto es porque se juega mal, a veces bien y nada más y acá vinieron los muchachos a respaldar lo que digo. Hablemos de eso”. La frontalidad de Gorosito se transformó en osadía (¿?) al tratar de "mentiroso" a un periodista que trabaja en Diario Clarín y Radio La Red quien, en base a rumores, insiste en que las relaciones humanas están muy deterioradas en el plantel rivense. Gorosito quiere limitar todo al plano futbolístico en donde él mismo se señala como corresponde y desterrar todas especulaciones que solo sirven para alimentar al periodismo sensacionalista.

Los jugadores que acompañaban a Gorosito se vieron incómodos ante el entredicho, supongo por lo que no están acostumbrados a tremenda frontalidad para con la prensa, un sector poderoso de nuestra sociedad.

La reacción corporativa de la prensa capitalina no se hizo esperar y, unánimente, cayeron con dureza sobre el actual director técnico de River Plate. En el Diario Popular, un cronista escribió en durísimos términos sobre Gorosito y hasta se animó a sentenciar: "Pipo dio un paso en falso aún más grave que quedar eliminado en la Libertadores en primera fase, generó un escándalo por informaciones que son ciertas y que algunos medios publicamos en las ediciones de ayer. Las formas fueron irrespetuosas, violentas y muy agresivas de parte del entrenador".

Es patético que un comunicador social entienda que para un entrenador de River Plate contradecir a un periodista es más grave que quede eliminado de la Copa Libertadores de América. ¿Quiénes se creen que son?, ¿el ombligo del mundo?, ¿los protagonistas excluyentes del fútbol?.

Es innegable que River está pasando un mal momento en cuanto a resultados en competiciones oficiales, que son potencializados por los sucesivos desaciertos de José María Aguilar, el presidente de la institución del Barrio de Núñez.

Claro que a nadie le gusta perder, pero la derrota es una de las circunstancia del juego. Sin ir más lejos, Boca Juniors tuvo momentos difíciles durante la década de los 80, en los que no satisfacía las expectativas de su populosa hinchada; sin embargo, desde fines de la década de los 90 hasta el presente, ganó un notable protagonismo en la escena local y en la internacional a fuerza de numerosos títulos obtenidos.

Pasa que muchas veces los periodistas, especialmente los que se dedican al fútbol, actúan irresponsablemente inventando peleas y confrontaciones entre los que son los verdaderos actores del espectáculo. Ellos siembran la discordia y se divierten mirando sus perversas creaciones sin hacerse cargo de las consecuencias.

Seguramente River Plate saldrá de este bajón, lo que no se sabe es cuando.

De todas maneras, día a día, en nuestro país y en la vida de cada uno de nosotros pasan cosas muchísimo más importantes que si Falcao y Gerlo se pelearon en medio de un partido, que si Gorosito le dijo mentiroso a un periodista chismoso o que River esté atravesando una racha de resultados negativos.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

sólo nueve futbolistas son íntegramente del club

River no llega a juntar 11 jugadores propios

De los 43 integrantes del plantel, los pases de 34 se reparten con empresas y clubes de Gran Bretaña, Israel y Uruguay, entre otros países.

River parece que tiene alquilado a su propio plantel. Si bien los dirigentes millonarios alegan que el club debe vender para poder comprar, las alternativas se agotan. De acuerdo con el último balance, aprobado a fines de 2008, sólo nueve de los 43 jugadores que integran –o alternan– la Primera División le pertenecen en su totalidad al club de Núñez. Y dos de ellos son arqueros: Daniel Vega (a quien todavía están pagando el pase) y Juan Ojeda. Los otros son Danilo Gerlo, Nicolás Sánchez, Leonardo Ponzio, Diego Buonanotte, Diego Barrado, Ariel Ortega (hoy en Independiente Rivadavia) y el pibe Emanuel Martínez.

Cuando Gorosito ponga su primer equipo en cancha, por los puntos, los buenos rendimientos de sus jugadores servirán, entre otras cosas, para engordar los bolsillos de agentes, intermediarios y empresas con sede en paraísos fiscales. Para muestra, ¡ninguno! de los delanteros del plantel es 100% de River. El caso paradigmático es el de Falcao, cuyo pase pertenece en un 50% al club de Núñez, un 40% al club Fair Play, de Colombia, y un 10% de Sívori y Asociados, la empresa de su apoderado, Néstor Sívori, casualmente ex dirigente de River. El delantero Juan Antonio también está dividido en porciones como una pizza: el 30% es de River, un 20% de su familia, otro 20% a la CAI, de Trelew, y el resto a una empresa llamada Rio Football Services Holland BV.

Esta última compañía también invirtió en Augusto Fernández (tiene el 100%) y en el defensor Mateo Musacchio (posee un 30%). Rio Football es la sucesora del club suizo Locarno, entidad con la que River había suscripto un contrato en 2006 que le permitió sanear su balance a cambio de porcentajes de Belluschi, Higuaín y otros pibes. Rio Football, salpicada por el escándalo que terminó con el gerenciamiento del Corinthians, pertenece al intermediario más influyente del fútbol: el israelí Pinhas Zahavi.

El pase de Paulo Ferrari está en manos de auténticos desconocidos. El 80% le pertenece a una sociedad sin rastros llamada Beaufort y Balmer, luego de que otra compañía ignota (Air Photo Publicity) le delegara los derechos económicos del lateral derecho. El 20%, en cambio, sigue en poder de Rosario Central. O sea, River no tiene nada.

Masterdraft Limited, de Gran Bretaña, posee la mitad de Cristian Nasuti. Y dos clubes de Uruguay (Progreso y Fénix) se reparten los pases de Gabriel Loeschbor (hoy en Gimnasia de Jujuy) y de Facundo Quiroga. River quiere contar hasta 11 y no puede.

(http://www.criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=18596)

Anónimo dijo...

La verdad es que este tipo de problemas solo se suceden en los equipos grandes nunca en los equipos llamdos chicos.Sera que esto vende mas que Alianza de San Juan?

Por otra parte que feo que los periodistas "deportivo" solo hablen de estas tonteras que son cosas propias del deporte y no escuchas a nadie que hable de tecnicas o estrategias sera que no saben??

Respondiendo a tu pregunta; si se creen todopoderosos si le cantas la justa ellos te atacan como si fueras un tonto.(por no decir otra cosa)

mario dijo...

Ojo, el Club Atlético de la Juventud Alianza es el orgullo de San Juan; el mejor representante que San Juan ha tenido en el fútbol nacional.

Saludos.

PiensoLuegoPiensoLuegoExisto dijo...

Es que hoy ya no hay periodismo: son todos programas de chimentos, pero con diferentes 'vedettes'...

Saludos
PLPLE

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