miércoles, 13 de mayo de 2009

Dios los cría... 10 años después

Contra lo que muchos dicen, yo no estoy tan seguro de que al kirchnerismo le vaya tan mal en las próximas elecciones legislativas. Es más, me parece que hasta tienen la posibilidad de salir airosos de esta suerte de testeo a la gestión de la Presidente Cristina Fernández. Y esto no se debe tanto a méritos del oficialismo, sino más bien a que la oposición no logra aún elaborar una sólida alternativa de gobierno: solo está empecinada en la oposición a la hegemonía del Frente para la Victoria.

El Acuerdo Cívico y Social anunció formalmente sus candidatos para las elecciones parlamentarias del próximo 28 de junio. El escenario elegido fue el Teatro Gran Rex, ubicado en la célebre Avenida Corrientes de la Ciudad de Buenos Aires en donde se congregaron los máximos referentes opositores que tienen como denominador común proceder de las filas de la Unión Cívica Radical: la Coalición Cívica, Consenso Federal, Generación para un Encuentro Nacional. También se unieron al evento algunos dirigentes agrarios.

Envueltos en un clima acentuadamente triunfalista, ya seguros de un triunfo contundente a pesar de no haber elaborado propuesta alguna para llevar al Congreso de la Nación, las figuras centrales fueron Elisa Carrió, Gerardo Morales, Ricardo Alfonsín, Alfonso Prat-Gray y Margarita Stolbizer.

Lo positivo es que, de esta forma, un partido centenario como la U.C.R. está rearmándose convocando a aquellos dirigentes que por meras apetencias de poder abandonaron la estructura partidaria para fundar minúsculas agrupaciones personalistas (casos como los de Julio Cobos, Elisa Carrió y Margarita Stolbizer, aunque falta en este armado Ricardo López Murphy). Más allá de que a uno le pueda simpatizar el radicalismo o no, su presencia en la escena democrática argentina es muy importante. La Argentina necesita de que los partidos políticos nacionales gocen de buena salud y que sean espacios abierto para la participación popular.

Lo negativo puede ser el temor a que se constituya en una innecesaria reedición de la Alianza, aquel improvisado armado electoralista que llegó al Gobierno Nacional en el año 1999 después de las dos presidencias de Carlos Menem.

Claro que se puede hacer una analogía entre aquella Alianza post-menemismo y este "Acuerdo Cívico y Social" que aparece en tiempos en que languidece el kirchnerismo. Como en 1999, la nación argentina se encuentra necesitada de terminar con el despotismo ejercido por Cristina Fernández y Néstor Kirchner, quienes están también envueltos en una gestión tan o más corrupta que la de Menem, comprometiendo seriamente las finanzas públicas y además están empeñados en sostener su estructura de poder en base a generar más odios y antagonismos entre los argentinos. Tal como sucedió hacen diez años, el descontento popular es tal que puede hacer que haya un panorama favorable para quienes se pongan en la vereda de enfrente, independientemente de la capacidad para gobernar que estos opositores tengan.

Esta oposición tiene ante si una gran oportunidad de hacer escuchar su voz y convertirse en referente de tantos que nos sentimos por momentos desorientados con nuestra clase dirigencial.

Personalmente, considero que no debemos conformarnos con un discurso basado en el simple antagonismo. En 1999, el pueblo argentino apoyó al anti-menemismo vacío de propuestas y capacidad ejecutiva y en este 2009 debemos aprender la lección: no debemos conformarnos con un discurso anti-kirchnerista.

Necesitamos una propuesta superadora, tangible, claramente contrastable con lo que ya existe (y padecemos). Esperemos que diez años le hayan servido a la oposición para madurar internamente y así ofrecer una alternativa consistente a la ciudadanía... y esperemos que a los electores nos hayan servido estos diez años para saber votar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lamentablemente yo no se en que pensamos al votar, el oficialismo solo habla de lo pasado y no propone nada en serio. Pero es totalmente vacio el discurso y sin embargo tiene convocatoria no lo puedo entender. La oposicion tampoco propone nada pero nada es sorprendente como se pueden postular con la seguridad de sacar votos no lo puedo creer y se postula gente que no va a asumir no lo puedo entender y nadie dice nada nadie se opone a nada. Debo pensar son todo lo mismo se postulan los mismos y se cambian de lugar osea tanto oficialismo como oposicion se junta en la noche a cenar y se rien de nosostros.

mario dijo...

Como ciudadano, lamento el alarmante vacío en el discurso tanto del oficialismo como de la oposición.

En su intimidad, nuestra clase dirigente debe reírse mucho del común de la gente.

Más me apena que los periodistas que tienen la oportunidad de hacerse escuchar y/o leer, se entretienen en el conventillo barato de los protagonistas y no indagan sobre lo que es realmente importante.

Saludos.

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