lunes, 20 de abril de 2009

La libertad de prensa es para todos... al menos, así debería ser

A partir del fin de semana pasado, a instancias de la F.I.F.A., entró en vigencia una disposición de la Asociación del Fútbol Argentino que limita sensiblemente el trabajo periodístico a la vera de las canchas de fútbol; asimismo, también se prohíbe el ingreso de los protagonistas acompañados de "mascotas".

La medida ha perjudicado la labor de los "célebres" Miguel "Tití" Fernández y Marcelo Benedetto, quienes acostumbraban a estar apostados al borde de los campos de juegos en que se disputan los principales partidos del fútbol nacional. Desde la fecha pasada, estos ¿periodistas? como tantos otros de la misma empresa tuvieron que ubicarse en los vestuarios de los equipos para ver el partido.

Una de las objeciones a la presencia de los cronistas sería que pasan información hacia los integrantes de los bancos de suplentes respecto a las jugadas polémicas y, en base a lo que ellos cuentan, son los reclamos airados contra los jueces.

Personalmente, estoy de acuerdo con esta medida impulsada por la A.F.A. De esta manera, la atención del espectáculo se centra más en los verdaderos protagonistas que son los futbolistas. Estamos malacostumbrados a ver que, cuando un equipo ingresa a la cancha, lo hace de toda una banda de niños y adolescentes colgados de ellos; por otro lado, si uno quiere guardar una foto del equipo de sus amores, los jugadores están casi tapados por esos niños "mascotas" (¿?) y promotoras. Ni hablar cuando un equipo se consagra campeón de algún torneo: todo es un caos cuando saltan al campo de juego decenas de periodistas, además de los aficionados configurando un espectáculo decadente.

Claro que es cierto es que ha crecido notablemente la cantidad de periodistas, especialmente lo que hablan de fútbol (porque decirles "deportivos" les queda demasiado grande... ¿alguien imagina a Mariano Closs relatando un partido de hockey sobre césped?, ¿conocerá las reglas?). Pero a la hora de obtener la información directamente desde los protagonistas, es escandaloso como los que pertenecen a Torneos y Competencias tienen un gran privilegio en detrimento de muchos de sus colegas. No dejando entrar a Fernández y Benedetto y otros tantos más, evitamos a esos bufones que solo quieren llamar la atención con sus estúpidos dichos al aire y provocando frases polémicas que dan de "comidilla" a muchos durante la semana siguiente a un partido.

Gracias a los negociados con Grondona, TyC ha crecido exponencialmente en estos últimos 20 años, al punto de tener la exclusividad de la transmisión de todos los partidos de las principales categorías del fútbol argentino. Como consecuencia de este perverso sistema, cuando pertenecen a TyC, los periodistas toman ínfulas de vedettes. Se creen tan protagonistas del espectáculo como los jugadores y entrenadores... muchas veces más que ellos. Viajan cómodamente por todo el mundo, se hospedan en los mejores hoteles, comen en los mejores restaurantes, reciben regalos y "atenciones" de todo tipo.

En declaraciones al Diario Perfil, como era de esperarse, Fernández recurrió a la victimización afirmando que "Había mucha gente que no tenía nada que ver que entraba al campo de juego libremente. Hay que atenerse a las reglas, pero terminamos pagando los platos rotos nosotros, que somos dos”.

Si queremos favorecer la libertad de prensa, así como los señores de TyC entran a un campo de juego y acceden a la nota "exclusiva", hay que permitir el ingreso de todos los demás periodistas, hasta los de la Radio FM más insignificante del país. En ese sentido, siempre rescaté el valiente y justiciero gesto de Marcelo Bielsa cuando era entrenador de la Selección Nacional de Fútbol: él no daba entrevistas exclusivas a nadie, mucho menos a los de los medios más poderosos porque entendía que habían muchos cronistas que no tenían la misma oportunidad. Así, Bielsa se limitaba a responder a las demandas periodísticas en conferencias de prensa.

El periodismo en la Argentina deja mucho que desear. Es el sector que permanece impune a través del tiempo, más allá de los excesos de toda clase que ha cometido. Lo peor es que cuando alguien se atreve a cuestionarlos, esgrimen su defensa argumentando que no se les respeta la "libertad de prensa".

Más allá de la antipatía que me provoca Julio Grondona, el dictador de la A.F.A., saludo esta iniciativa. Eso sí, espero que la puedan sostener en el tiempo y que no vaya a ser dejar de lado por ciertas pre$ione$.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Un periodista deportivo cuando cambio de canal dejando TyC dijo es muy audaz el cambio y se nota ya uno no puede entrar a cualquier lado y las notas en el campo se las dan solo a estos periodistas. No es solo culpa del monopolio es tambien los jugadores los dirigentes es todo es por eso que no quiero desanimar pero todo es plata es una simple presion para cobrar mas.
Por otro lado esos mismos periodistas que se quejan de todos los que entran a una cancha son los mismos que no dejan festejar a los jugadores y dar una vuelta olimpica.Porque no aprendemos mas de Europa viste como dan la vuelta solo los jugadores si que le esten sacando las camisetas los pantalones y quede lo que deberia ser una fiesta en un desastre.

Horacio dijo...

Su blog ha sido linkeado en:
http://argentideas0039.blogspot.com/2009/04/la-reforma-de-la-cn.html

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google
argentideas.blogspot

mario dijo...

Me encanta el fútbol, tanto jugarlo con amigos como también mirar partidos en una cancha o en la televisión.

Pero cada vez me asquea más la extrema mercantilización de este deporte. Ya no queda nada sin venderse en en el fútbol: ni los dirigentes, ni los jugadores, ni los periodistas, ni los intermediarios... ni las barras de los equipos.

Los periodistas de los multimedios, en especial los de TyC, son la lacra del espectáculo deportivo. Se prenden como garrapatas a los protagonistas y terminan cayendo en insoportables vedettismos.

Saludos!

Pablo de Córdoba dijo...

Es urgente la ley de radiodifusión, una actualización que evite este tipo de monopolios y manipulaciones. En algunos pueblos del interior de Córdoba si surge un sistema de cable nuevo, tiene poco para crecer, pues los dueños de TyC, que son los mismos que Multicanal y Cablevisión, sólo dan la señal a éstos...logrando así, por ejemplo, que los futboleros no se abonen al incipiente emprendimiento de Tv por Cable

mario dijo...

Hola Pablo

Coincido con vos en que necesitamos una urgente regulación de la radiodifusión argentina.

Al margen de que ver los partidos del domingo sea excesivamente caro, me parece injusto el monopolio no solo del fútbol sino también en las radios y diarios. Además, los protagonistas de la realidad siempre tienden a privilegiar el contacto con estos medios poderosos relegando a los más "chicos".

Me parece bvien que este Gobierno haya impulsado un debate acerca ed esta ley, aunque me parece que más que democratizar la radiodifusión, los Kirchners la están usando como una especie de "apriete" contra los poderosos para que escriban a favor de ellos.

Saludos.

Anónimo dijo...

Acerca de una "charla" de Ávila con Crítica: Lástima para River (y para el fútbol en general) que no lo pensó antes

Carlos Ávila fue el promotor de la televisación codificada del fútbol. Él fue a buscar a Grupo Clarín, con quien mantenía una relación comercial a través de su agencia de publicación de avisos de recursos humanos, para interesarlo en un negocio que, luego, tuvo como contrapartida necesaria a Julio Grondona. Fue Ávila quien avanzó en el acuerdo con la AFA y no con los clubes. Es importante tenerlo en cuenta ahora que cambia el discurso porque quiere ser presidente de River Plate.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Es indiscutible que, de la nada, Carlos Ávila construyó Torneos y Competencias, empresa de la que se terminó de desvincular hace 3 años -la gerencia su ex colaborador, Javier Ordóñez, marido de la ministro Débora Giorgi-.

Frustrado su intento de crear un multimedios (América TV + AM La Red + una participación en el diario Ámbito Financiero, todo muy insuficiente), y necesitado en sus finanzas de vender lo que le quedaba de Torneos y Competencias, el hombre busca nuevos horizontes y nuevos negocios. Por ejemplo, dijo que crearía un canal de transmisión de ventos de golf para toda la región. Etc. Etc. Pero terminó decidiéndose por intentar presidir River Plate.

Todavía es raro hablar de Carlos Ávila no como dueño de Torneos y Competencias, sino como candidato a presidente de River, que soporta la mala gestión de José María Aguilar. Pero es cierto: el hombre que administró la caja del fútbol argentino durante muchísimos años fue desplazado de TyC a fines de 2006 y ahora está centrado en convertirse en el sucesor de Aguilar.

Ávila, quien nunca ocultó ser el paraguayo Nº1 de River, asegura que las encuestas previas lo ubican entre el 1er. y el 2do. puesto. Difícil de creerlo pero es lo que dice él.

Lanzado como candidato, Ávila le dijo al diario Crítica de la Argentina: "Hay que revisar los contratos de la tele. No están a la altura de lo que mueve el fútbol".

Sí, es lo que dice Ávila ahora que ya no es el presidente de Torneos y Competencias. Pero no es lo que sostenía cuando sí lo era.

Por cierto que es comprensible que toda persona cambie en sus apreciaciones sobre la vida y que es muy cierto que los clubes como River o Boca se encuentra subvaluados en la tarifa de televisación codificada pero ¿Ávila lo dice sin una autocrítica de porqué antes opinaba lo contrario y, por lo tanto, perjudicó los intereses de River y sus socios, a quienes ahora les pide que lo voten?

Ávila, quien dormía en el cuarto de servicio de una casa de Villa Devoto donde su madre era doméstica, hoy vive en un magnífico departamento frente a los bosques de Palermo y tiene propiedades en el exterior, en gran parte gracias al fútbol codificado.

¿Y cómo queda su relación profunda con Julio Grondona? ¿Ávila solamente lo dice para obtener votos o se encuentra dispuesto a romper su añejo vínculo con Grondona y con Grupo Clarín? Todo resulta muy confuso, tal como es el propio Ávila desde hace mucho tiempo.

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