domingo, 19 de abril de 2009

Entre Caníbales

La opinión pública nacional se vio nuevamente conmovida ante otro macabro episodio: en Valentín Alsina (Provincia de Buenos Aires), un adolescente de tan solo 14 años de edad asesinó a sangre fría a un hombre disparándole seis balazos.

Daniel Capristo, de 45 años, arribaba a su hogar en su automóvil en compañía de sus hijos. Dejó el auto estacionado en la puerta de su garage y entró a su casa con sus hijos pero, una vez adentro, sonó la alarma de su automóvil y salió rápidamente a ver qué pasaba. Para su sorpresa, se encontró a un muchacho que quería robar en su auto y, sin mediar palabra, ese menor ultimó a Capristo con su revólver. Los vecinos escucharon los ruidos y salieron a la vereda y veían como el adolescente escapaba de la escena, mientras Capristo yacía gravemente herido en la vereda; indignados, algunos vecinos pudieron atrapar al joven asesino y lo entregaron a la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

Como todos sabemos, según el Código Penal que rige en nuestro país, el asesino de Daniel Capristo es inimputable por la edad que actualmente tiene.

De ahí en más todo fue furia.

Horas después, se acercó al lugar de los hechos un Fiscal para iniciar la investigación judicial de este triste suceso y fue atacado a golpes e insultos de parte de los allí presentes que exigían justicia pero no dejaban actuar a un funcionario de la Justicia Argentina. Ese Fiscal tuvo que ser prácticamente rescatado por los policías de las manos de aquellas personas enardecidas y fue llevado en un patrullero en medio de constantes agresiones de la gente. Igual suerte corrió después el Secretario de Seguridad de la Municipalidad de Lanús cuando se llegó al lugar que fue escena del crimen.

En el velorio de Capristo, espontáneamente se organizó una manifestación callejera por las calles de Valentín Alsina para pedir seguridad, que se baje a 14 años la edad de imputabilidad para crímenes y, también, se escucharon clamores por la pena de muerte.

La desgracia que ha sufrido la familia Capristo no es un hecho aislado en la Argentina de hoy. A diario nos enteramos de asaltos y crímenes cada vez más violentos, en donde parece que la vida de las víctimas de la inseguridad no vale nada... total, los victimarios sienten que su vida tampoco tiene mucho sentido.

Y así, en la Argentina se volvió a reflotar el ¿debate? por la pena de muerte y el endurecimiento de las penas para criminales. Todo en medio de una campaña electoral que se va empantanando entre candidaturas "testimoniales", acusaciones cruzadas, frágiles alianzas opositoras y, sobre todo, muchos eufemismos. También están los argentinos a los que no les importan temas como este ya que están más pendientes del divorcio de Marcelo Tinelli... y para eso hay periodismo también.

Y como estamos en plena campaña electoral, no nos extrañemos que desde la Casa Rosada se ordene a sus títeres del Congreso de la Nación que rápidamente aprueben la baja de edad para la imputabilidad de menores, sin ningún debate previo y serio. No importa en absoluto las consecuencias de una medida no consultada ante especialistas ni debatida a fondo por la sociedad, todo sea por unos votos más...

Para encarar este debate sensatamente es preciso vaciarnos de las pasiones que nos pueden hacer perder de vista ciertos aspectos de la realidad.

Es contradictorio que un pueblo como el argentino en el que la transgresión es moneda cotidianamente corriente se esté pidiendo leyes "más duras". Justamente piden leyes más duras los que despreciaron salvajemente a un fiscal que no es el responsable de este descalabro social.

En nuestro país, no creo que un delincuente se ponga a estudiar el Código Penal para saber qué sanción le cabría por determinado crimen que pueda cometer. Un delincuente que comete tremendas atrocidades está diciéndonos que poco y nada le importa su propia vida, se siente que su suerte en esta vida ya está echada, se siente que "ya está jugado"... entonces, mucho menos le importará la vida de los demás. Esto queda evidenciado teniendo en cuenta que, desde la década de los 90, las leyes penales argentinas se han ido progresivamente "endureciendo" pero a la vista de todos está que la violencia del proceder de los "malvivientes" sigue creciendo.

No se trata de tenerle lástima al delincuente: simplemente, hay que ser justos. Si una persona atentó contra los derechos de otros, debe pagar por ello: no creo que ésto se trate de agregar o endurecer leyes, solo hacer cumplir las que ya existen. Todo sociedad basa su existencia en el marco legal que la regula y propicia la convivencia: las leyes están para ser respetadas por todos y, quien no se adecúe, debe ser sancionado como corresponde.

Si todos nos quejamos de la brutalidad de los delincuentes, si todos nos quejamos de que ellos son quienes ya están aplicando la pena de muerte... ¿por qué entonces hay que caer bajo como ellos?, ¿hay pruebas contundentes que demuestren que en los países que la pena de muerte está legalizada la inseguridad no es significativa?

Hoy el menor que asesinó a Capristo se encuentra detenido en la Ciudad de La Plata. Suponiendo que fuera prontamente liberado, ¿habrá una familia que lo contenga?, ¿tendrá un grupo de amigos que lo aleje de los vicios?, ¿habrá alguna institución pública que trabajará profesionalmente para su reinserción social?.

Vayamos ahora al caso en que este menor sea encarcelado como un criminal "común": ¿es la cárcel un espacio en donde se puede restaurar la dignidad humana de alguien que asesinó?, ¿es la cárcel el lugar en donde se puede devolver a la sociedad a un hombre recompuesto socialmente?... ¿o acaso en las cárceles no solo se pudren sus cuerpos, sino también sus mentes?, ¿o acaso en las cárceles se enardece el resentimiento social?.

Creo que para responder a todas estas preguntas, debemos buscar las respuesta, o al menos un esbozo de ellas, en nuestras autoridades nacionales y provinciales. La inseguridad es solo un síntoma de la creciente marginalidad que azota a nuestro país desde la década de los 90...

Mientras tanto...

Queremos una juventud más sana pero estamos a favor de la despenalización de las drogas.
Queremos una juventud más sana y el Estado Nacional solo se empeña en generar más y más clientelismo y no un trabajo genuino y digno.
Queremos una juventud más sana y no cuidamos a la familia como pilar fundamental de la sociedad.
Queremos una juventud más sana pero no sabemos ponerle límites y los dejamos que se diluyan en el consumismo y en el hedonismo.

Pero no solo nuestros dirigentes políticos son los responsables de este drama: la sociedad, directa o indirectamente, favorece la delincuencia: comprando artículos robados, no denunciando hechos ilícitos por no pasar por "buchones", siendo indiferentes ante la marginación social, despreciando a una persona según su nivel socioeconómico y/o color de piel.

Los argentinos descreemos de la Justicia, despreciamos a la Policía, aborrecemos las instituciones democráticas. Y, para colmo, los argentinos solo queremos soluciones a corto plazo y efectistas... ¿y así esperamos que la inseguridad se resolverá "mágicamente" matando a los delincuentes?

No seamos tan cínicos, tan cobardes, tan superficiales, tan indiferentes. El odio nunca es la solución: el odio solo genera más odio.


León Gieco - El imbécil (en vivo)

5 comentarios:

Little Butterfly dijo...

Mario: Lei tu post completo y me detuve aqui: ¿habrá una familia que lo contenga?, ¿tendrá un grupo de amigos que lo aleje de los vicios?, ¿habrá alguna institución pública que trabajará profesionalmente para su reinserción social?.

Cuando una bestia se adueña de la vida de una sóla persona, y por efecto, de todas las demás que amaban a ese individuo ahora muerto... no hay comprensión que valga.

Yo soy muy consciente de la frase "ojo por ojo y el mundo quedará ciego", pero si querés que te conteste desde mi fuero íntimo: Todas esas preguntas quedan nulas. Porque me parece un insulto que nos consideren responsables que una familia haya traído al mundo a un pibe al cual no le pudieron dar de comer y en consecuencia, críado en el resentimiento y amparado en "la comprensión de un Tribunal", se cobre la vida de quienes lo rodean.

¿Pena de muerte? Probablemente sea muy cierto lo que argmumentás,no estoy segura de que nuestro País pueda llevar adelante tamaña prueba pero la edad de imputabilidad debería haber bajado hace años, de eso no me cabe dudas.

Tal vez, y retomando tus palabras, un asesino no se siente a leer el código penal, pero la pensará muy bien si sabe de antemano que el resto de su vida lo va a pasar adentro de una habitación oscura. Sin goce de buena conducta, sin goce de 2x1. Adentro, de por vida.

Te pido disculpas si con mi opinión te resulto cínica, cobarde, superficial e indiferente.

Que tengas buenos días. =)

mario dijo...

Little B.

No tenés que disculparte de nada: es tu opinión y la respeto profundamente, más allá de que concuerde o no.

Lo de cínico, cobade, superficial e indiferente lo hago referido a todos los que quieren soluciones de efecto inmediato.

Como sociedad hemos empollando el huevo de esta serpiente mientras festejábamos el 1 a 1, nos íbamos de shopping y comprabamos un nuevo tele en cuotas...

La familia de Capristo no es culpable de la muerte de su padre... pero COMO SOCIEDAD hemos creado un ambiente que propicia la delincuencia.

No se trata de endurecimiento de penas ni pena de muerte: solo cumplir de una buena vez las leyes que ya están vigentes. Si ni esas sabemos cumplir, vos creés que mejoraremos con un severísimo marco legal? Un delincuente debe pagar por su delito, es muy simple.... pero también debemos aportar para que la delincuencia no crezca.

Aunque parezca utópico, para solucionar el drama de la inseguridad, debemos ser más preventivos y no tanto represivos.

Espero que tengás un lindo día.

Anónimo dijo...

Este temas como tantos otros en Mi querido pais se quiere solucionar de la noche a la mañana, hablando de Penas de Muerte pensando que esa seria la solucion yo en mi humilde opinion creo que violencia genera mas violencia, es por eso que pienso que si un joven de la edad que sea mata a una persona y es conciente que le espera la pena de muerte no seria capaz de matar a cualquiera por no ser detenido??

Por otro lado estoy seguro que el problema en Argentina es la lentitud de la justicia. Doy un ejemplo claro tengo un accidente de trasito y el seguro no lo quiere pagar uno no recurre a la justicia para que solucione el problema porque sabe que es muy probable que se demore mas la justicia en resolver que lo que me cueste ahorrar para arreglar el auto. Muy diferente seria si yo se que la justicia juntaria a las dos partes y lo soluciona en una mañana.Los delincuentes pueden pasar años y no tienen condena como es entonces una persona mata y esta en libertar mientras sus abogados presentan pedidos de todo tipo para demorar mas.Solucion juicios cortos en corto plazo y se soluciona el problema.

fabiana dijo...

Hola Mario, para no figurar más en el padrón electoral hay que estar muerto o declarar a esa persona como fallecida, si abrís el link sobre Hebe Pastor de Bonafini dice lo siguiente: Fuentes militares del proceso también afirman, que " los Hijos de Hebe No son desaparecidos". Bueno paso a contarte que en Córdoba desaparecieron muchos alumnos estos eran simples estudiantes, del colegio Manuel Belgrano que dependía de la U.N.C. de los cuales también figuraban Judíos, el director que por esos años era un militar Coronel....
Bien vos decís que no los defendes. A mi modo parece lo contrario. Por aquellos años tristes de la Argentina una persona, que era emancipada, que ayudaba a los pobres como Monseñor Angelelli o Paloma Alonso y que pensaba diferente eran borrados del mapa. Conozco muy bien el asunto, y si no podes visitar Córdoba e ir al lago San Antonio, y bucear un poco, hace unos años figuraban los muchos cadáveres, que están en las profundidades de las aguas con las cadenas y las botas de cemento para saber no contados por la boca de un militar, nada de esto tiene que ver con la guerrilla o los montoneros y los militares y nada tiene que ver la política de los K con Hebe de Bonfini.
Me quedo por último con lo que Luis Vázquez dijo: creo sinceramente que nos cabe la responsabilidad de cuánto tiempo nos mantenemos en ese estado de odio permanente, que nos estanca en el pasado y nos impide generar un futuro mejor para los que vienen. El pasado, lamentablemente no lo podemos cambiar, pero también es cierto que nuestro estado actual es consecuencia de las acciones que hicimos en el pasado. Creo fervientemente que se aprende, de todo eso para construir un mañana mejor. Ahora me preocupa los actuales desaparecidos niños mujeres y adolescentes que secuestran todos los días y que no se pueda hacer nada, la trata de blancas que cada vez es mayor el tráfico de órganos y los niños que son vendidos, no solo los de la Argentina sino en el mundo, creo que eso es más preocupante que saber si los Hijos de Hebe votan o no, o si se pasean por Paris
Luchar para que no sucedan más estas cosas.
Decime Mario, ¿Cómo se puede construir, con bases sólidas un futuro? ¿No votando más a estos valores que nos representan? creo que todos son iguales, de derecha de izquierda todos suben, primero compran a la gente, luego roban y mienten.
A vos te gusta investigar, investigar con todas las letras no es generar discordia y que la gente ignorante de este país te siga. Ahora que no hay militares en el poder, que todos pueden manifestarse mediáticamente, tenemos total libertad de luchar para, evitarlo en este presente y no repetir reclamos en el futuro.

mario dijo...

Hola Fabiana

Te invito cordialmente a leer las notas que escribí en este blog en donde hablo sobre los Gobiernos de Facto que sometieron al país entre 1976 y 1983 y podrás corroborar que nunca negué y/o justifiqué los excesos de los militares en el poder.

Conozco algo de lo que me decís de Córboa porque viví tres años en la Ciudad de Córdoba.

Respecto a la otra nota que hice sobre los hijos de la Sra. Pastor de Bonafini que aún figuran en el padrón electoral, te invito a que la releas y verás que escribí que admito la posibilidad de que esos señores estén efectivamente, desaparecidos. Pero, dado el mano$eo a$quero$o que hay sobre un tema tan delicado como éste, me permito dudar de la veracidad de la supuesta desaparición de los Sres. Bonafini.

Lo que escribí en aquella nota fue solamente para tomarla como punto de partida para expresar mis dudas sobre el tema y repudiar el macabro trato que se le da a los desaparecidos. Por cierto, en este bendito país, solo se habla de los "desaparecieron" los militares pero no los que mataron los guerrilleros, o los que desaparecieron en años de democracia.

Mirá, lo que escribí en contra de la guerrilla fue solamente porque me parece totalmente arbitrario el manejo que hay de los derechos humanos en este país. Actualmente, y como tantísimas otras veces, la Justicia Argentina está siendo manejada desde el Poder Ejecutivo de la Nación, ¿y la independencia de poderes?. ¿Acaso los "derechos humanos" son propiedad exclusiva de Abuelas y Madres de Plaza de Mayo y de H.I.J.O.S.? ¿No existen los derechos humanos para el resto de los mortales?

Coincido con vos en que hay otra gente que tiene sus derechos humanos desnudos ante la ley: la trata de personas, niños desaparecidos, niños y adolescentes con sus vidas molidas por la droga y la delincuencia, personas que sufren hambre, personas que son explotadas. Si vos te das una vueltita completa por esta página, verás que hablo mucho de todos esos temas. Te invito cordialmente a que veas lo que opino de otros temas y dejá tu comentario así enriquecés el blog.

Desde este humilde e insignificante espacio, solo propongo que si vamos a ser revisionistas con los juicios a los militares, también lo seamos con los guerilleros.

Los militares delinquieron y tienen que pagar por eso. PERO LOS GUERRILLEROS TAMBIÉN ATENTARON CONTRA EL PUEBLO ARGENTINO Y DEBEN PAGAR TAMBIÉN. Y ésto no es sembrar el odio , ni adherir a la "teoría de los dos demonios", es simplemenmte pedir que la Justicia sea igualitaria para con todos y cada uno de los argentinos, más allá de las ideologías y creencias que tengamos.

Por último, te cuento que a mí no me interesa liderar en este país. Me apasiona la política pero tengo vocación política; desde el lugar que me toca, laburo día a día por mi país. En este espacio me limito a expresar mi visión de la realidad e invitar al debate así puedo aprender también de los demás. Nada más. Nada menos.

Espero que tengás un buen fin de semana. Saludos.

Se ha producido un error en este gadget.

La Hora en Argentina