jueves, 16 de abril de 2009

Corderos en la noche

En la Ciudad de San Juan, la Cámara de Propietarios de Discotecas Sanjuaninas ha presentado en la Cámara de Diputados un proyecto para que se modifique la Ley 7.575, conocida popularmente como "Ley Seca", que prohibe la presencia de menores de de edad en dichos locales después de las 23 hs.

La propuesta de los empresarios es que se permita entrar a los menores de edad hasta las 5 de la mañana con la promesa de que no se les venderá bebidas alcohólicas. Fundamentan su pedido afirmando que, en la práctica, no se está cumpliendo la Ley ya que los adolescentes "burlan" los controles y logran entrar a los boliches y permanecen hasta altas horas de la madrugada. Afirman que cuentan con 20.000 firmas de ciudadanos sanjuaninos que avalan dicho petitorio.

Martín Azcona, presidente de la Cámara de Propietarios de Discotecas Sanjuaninas, justificó la iniciativa a Diario de Cuyo sosteniendo que "Esto es porque vemos que la ley que regula los espectáculos nocturnos no funciona tal como está. Hay un sector que está desprotegido y que igual anda por las noches".

La Ley 7575 entró en vigencia en San Juan luego de la tragedia que ocurrió en el boliche República de Cromañón que costara a la vida a casi 194 personas y que dejó más de 700 heridos en la Ciudad de Buenos Aires aquel fatídico 30 de diciembre de 2004. En San Juan, ya habían habido pedidos desesperados de padres que solicitaban mayores controles en la vida nocturna de San Juan, dados los accidentes de tránsito ocurridos de madrugada y que truncara la vida de varios adolescentes.

Quien ha tenido la oportunidad de salir algún fin de semana por algunos de esos lugares, notará que hay algunos adolescentes y jóvenes que no saben cuidarse debidamente demostrando una baja autoestima y, no en pocos casos, es producto de carencias afectivas.

Es obvio que un dueño de un boliche y sus respectivos empleados no pueden hacer las veces de "niñeros" impidiendo que los "niños" hagan de las suyas pero, los que hemos salido alguna vez, sabemos que el principal ingreso de esos locales nocturnos está en lo que vende en bebidas al público. Y todos sabemos que a un barman y a su jefe no les interesa que un joven se emborrache y que después salga del boliche y haga cualquier estupidez: lo que cuenta es el dinero ingresado en la caja y nada más. Así que no me resultan para nada creíbles los dichos de Azcona cuando afirman que su propuesta es para beneficiar a un "sector desprotegido". Tampoco es creíble que los adolescentes "salteen" todas las normas de control de ingreso a los locales sin que los encargados de seguridad o los demás empleados lo noten. Por favor, seamos sinceros, las cosas por su nombre: para esos señores, lo único "desprotegido" en esta situación son sus propios ingresos económicos que mermaron notablemente con las restricciones impuestas por la "Ley Seca".

Cualquier exceso que cometa un menor de edad bajos los efectos del alcohol (en el mejor de los casos) es responsabilidad, básicamente, de sus padres o tutores. Pero el empresario no puede desentenderse de este drama priorizando su venta de bebidas alcohólicas (en el mejor de los casos).

Como sociedad debemos cuidar a nuestros jóvenes. Claro que los cuidados deben empezar por el hogar, sitio fundamental para el desarrollo integral de la persona... pero los demás debemos contribuir y favorecer el sano crecimiento de nuestros jóvenes. En la noche son muchas las tentaciones y es deber de todos, cada uno desde el lugar que nos toca, evitar contaminar más a las nuevas generaciones.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Partamos de la base que lo unico que le importa al boliche es la recaudacion y que los gastos sean los menos posibles. Es un negocio y no esta mal el negocio.
PERO lo que ellos quieren evitar es las coimas que tienen que pagar por tener menores en el local, el ministerio de menores la policia y demas no les interesa el control por un fernet con coca dejan hacer cualquier cosa como no entrar al boliche a controlar es verdad si queres tener un local bailable un costo fijo son las coimas pagadas a bomberos policia etc. Sacando esa medida de los menores lo que se pueden ahorrar solo les queda pagar a bomberos eso es lo que les interesa.

mario dijo...

Tenés mucha razón: como empresarios que son, a los bolicheros les importa únicamente ganar más y más dinero. Lo de las coimas es muy cierto también y no es nada nuevo.

TOmando en cuenta como son y como es la historia con este drama, no les creo nada a esos empresarios que dicen se comprometerán a no vender alcohol a los menores de edad. Con el dinero que podrían ganar vendiendo tragos, se lo van a perder? Cuánta hipocresía, por favor!!!

Pero me parece que hay que insistir sobre la responsabilidad social que les cabe a todos los empresarios: el lucro no debe estar por encima de absolutamente todo. Considero que hay límites.

Saludos!

Anónimo dijo...

La noche, el alcohol, el caos

Comisarías repletas de menores, riñas callejeras y locales en falta. Una radiografía de la noche sanjuanina.

MÓNICA MARTÍN - DIARIO DE CUYO


Dicen que la noche y el alcohol despiertan fieras. Esta frase se adecúa a la perfección al panorama que se vive en San Juan durante los fines de semana. Peleas en la puerta de los boliches, agresiones contra la Policía, controles de alcoholemia que dan positivo, menores en las comisarías porque intentan ingresar a lugares que no permiten su ingreso. Aunque cada vez son más los controles, el operativo policial no da abasto. Cada vez hay más efectivos en la calle, con o sin uniforme, en patrulleros y vehículos comunes. Y aunque tratan de que se cumpla la ley seca, siempre están los que encuentran el modo de evadirla. DIARIO DE CUYO hizo una recorrida nocturna por distintos puntos neurálgicos de la provincia, junto al operativo que realiza la Policía de San Juan.

San Juan nocturno despierta pasada la una de la madrugada. Esa es la hora en que el megaoperativo policial empieza a tomar forma. El escenario es similar todos los fines de semana. Lo que se modifica son los puntos de encuentro. A veces la movida más fuerte está en Urquiza y Libertador, a la que también se conoce como "zona caliente". Otras está en el Acceso Sur, donde se encuentran varios boliches. Circunvalación y Rawson, en Concepción, también suele ser zona de encuentro y de razzia policial. Angaco, Caucete y 9 de Julio no están exentos de la movida.

Es usual ver menores de 18 años formando fila en la puerta de los boliches, aún cuando tienen prohibida la entrada. Pero el agite comienza cuando desembarca la Policía en vehículos comunes y con efectivos de civil y empiezan a pedir documentos. La situación los toma de sorpresa. El lugar se convulsiona cuando una veintena de chicos de entre 13 y 17 años son transportados hasta la comisaría más cercana para el resguardo de su integridad física. Es cuando intervienen amigos mayores y empiezan a circular las excusas y un miedo en común: que la Policía llame a los padres. Y es lo que sucede ni bien llegan a la seccional.

Pero ese es un episodio aparte. Los padres llegan a buscar a sus hijos y por lo general reaccionan contra la Policía. La tarea más complicada es hacer que entiendan que no se trata de una persecución, sino que buscan evitar que tengan accidentes o se emborrachen. La noche es larga y muchos papás recién van a buscarlos cuando ya es de día. Los menores no pueden estar en las celdas. Están apostados en las oficinas y en la recepción de las comisarías. Otros se quedan en la vereda o en la entrada porque adentro no hay espacio.

A eso de las 3 de la madrugada, la Seccional 4ta está colapsada y no cabe ni un alma más, al igual que la 3ra, 13ra y 2da. Mientras tanto, una treintena de jóvenes se enfrenta en la puerta de un boliche en Concepción. Aparentemente alcoholizados, son detenidos por disturbios en la vía pública y también terminan en la comisaría. La policía afirma que el alcohol está en todos lados y que no diferencia edad ni clase social. Los chicos también dicen lo mismo. Excusas, ruegos, llantos, padres enojados. Panorama que se reitera en las seccionales donde van los menores.

Un rato después, en pleno centro, dos parejas improvisan juegos en plena calle, parando automóviles que circulan por el lugar. Todos borrachos, detienen un vehículo sin sospechar que adentro va una mujer policía que está haciendo el operativo de control de manera "camuflada". Uno de los hombres la agrede físicamente. El resultado: dos detenidos con causas penales.

La movida nocturna no tiene un ritmo constante. Ni para los jóvenes, ni para la Policía. Los picos de acción se encuentran entre la 1 y las 2:30 y después de las 3:30, que es cuando no se puede vender más bebidas alcohólicas. Es cuando las estaciones de servicio se convierten en el lugar perfecto para terminar la noche. Esto es sin contar los kioscos que venden alcohol más allá del horario y de la edad. Es cuando las grescas se hace más frecuentes, y entonces la luz del Sol empieza a salir.

(http://www.diariodecuyo.com.ar/home/new_noticia.php?noticia_id=342817)

Anónimo dijo...

Seamos realistas , mas alla de lo que busquen o no los empresarios de la noche , yo tengo un hermano 17 años que sale todos los fines de semana y mi papa lo deja y le da plata y le presta el auto . El otro dia lo encontre en esta pagina escribiendo un comentario y lo encare y se cagaba de risa , en su opinion era para bardear pero cdo le pregunte que pensaba de no salir hasta cumplir 18 se puso como loco y me dijo que ni en pedo . Me parece que parte de no ser hipocritas pasa por no poner comentarios chotos que suenan mas a viejas que no salen hace años y a flacos perdedores que a nosotros que somos jovenes y nos gusta salir a divertirnos los fines de semana y porque no decirlo tomarnos un frizante o un buen ferno . Pensemos como seria si los boliches no existieran que mierda hariamos . Cuando se ataca a un sector en particular es por algo , pensemos que intereses puede haber del lado de la policia , los boliches , los diarios etc . En definitiva son nuestros lugares y tenemos que defenderlos , o sino vamos a bailar a la plaza como los flogers .

mario dijo...

Para Anónimo del 26 de junio de 2009 23:29

Me parece que no entendiste el tono de este post.

Yo ahora tengo 35 años y sé perfectamente lo que es ser adolescente y querer salir a divertirse, muchas veces desafiando los límites que los adultos intentan imponer. Además, a mí no me corresponde en absoluto ponerme en moralista.

No estoy a favor de prohibir las salidas a boliches. Como en todo, prohibiciones de este tipo terminan siendo siempre contraproducentes por eso del gustito a lo prohibido.

Ahora bien, lo que plantée en este post es la hipocresía de los empresarios que lo único que quieren es hacer caja sin importarle en lo más mínimo lo que hagan los chicos. Claro que tampoco los dueños de boliches deben ser comportarse como maestras jardineras cuidando a los chicos en los boliches.

A todos nos puede gustar divertirnos, pasarla bien y hasta hacer ciertas travesuras.

A lo que apunto con este post es que debemos hacernos cargo de lo que nos corresponde. Y es algo que, como sociedad, muchas veces fallamos.

Vos fijate: todas estas cosas salen a la luz únicamente cuando hay una accidente en alguna madrugada que termina costando la vida de adolescentes. Cuando muere un adolescente trágicamente, qué hacemos? los padres culpan a los bolicheros, los bolicheros culpan a los padres, los medios culpan a mbomberos y policías porque no controlan y así sucesivamente. Como ciudadano, me indigna ver como nos tiramos la pelota unos a otros.

Como que no sabemos prevenir, no sabemos educar.

Los padres deben apagar un poco más la televisión y dialogar con sus hijos, escucharlos, conocer como sienten, compartir momentos y educarlos como padres recordando siempre que ellos fueron adolescentes alguna vez. Entre padres e hijos no deberían haber temas tabúes.

Los adolescentes y jóvenes necesitan también hacerse cargo de lo que hacen. Si a uno le gusta tomar, no debe manejar un automóvil o una moto; si uno anda con ganas de tener sexo, debe ser conciente de las consecuencias de una simple calentura.

Los empresarios de la noche deben ser responsable y no admitir menores de edad en lugares en dond hay mayores de edad. No deben permitir que se vendan cócteles de bebidas que pueden peligrosísimos. Además un empresario no puede ser tan turro de autojustificarse diciendo que "TUVO que pagar una coima"... no, hermano, así no es el tema. En la cuestión de la coima es tan corrupto el que la cobra como el que la paga, así de simple.

La policía debe controlar siempre pero en un sentido preventivo y no represivo.

El Estado debe promover debates y talleres en las escuelas acerca de las cuestiones inherentes a sexualidad, alcoholismo y drogas. Considero que sobreabunda información sobre esos temas pero escasea alarmantemente FORMACIÓN DE CRITERIOS en nuestros jóvenes.

Yo dejé de ser un adolescente pero, como te dije recién, me acuerdo de lo que era serlo.

No estoy en contra de que los adolescentes tomen alcohol una noche. Si te tomás un fernet o una cerveza con amigos, no te converís en un alcohólico o en un enemigo público.

Sabés? Estoy en contacto con adolescentes y lo que observo es que no saben tomar. Todos conocemos nuestros límites con el alcohol, todos sabemos cual es el trago de más que nos pondrá "loquitos". Si uno se pasa con el alcohol, debe estar con gente que te cuide y no que abuse de vos; como así también uno debe ser conciente a lo que se expone después. Muchos pibes y minitas se creen más "vivos" o más cancheros si chupan hasta arrancarse la cabeza y hacer estupideces para llamar la atención. Muchos pibes no sabe disfrutar de un trago, lo que cuenta es ponerse en pedo sin medir las consecuencias o, peor aún, si se las mandás después no se hacen cargo.

Lo que digo en este post es que, como sociedad, debemos cuidar y, para mí, cuidar no es reprimir sino educar... entendés la diferencia?

Haay pibes que han muerto por los excesos; hay pibes que enferman sus vidas con vicios... y no sabemos quien es el próximo que puede caer. Me parece que algo hay que hacer, vos qué pensás?

Saludos.

Se ha producido un error en este gadget.

La Hora en Argentina