jueves, 26 de marzo de 2009

¿Todo hombre tiene su precio?

"Todo hombre tiene su precio, lo que hace falta es saber cual es."

Esta es una de esas frases de una sabiduría de lo más cruda y es atribuída a Joseph Fouché (1759-1820) quien era Duque de Otranto e influyente político francés de activa participación en la Revolución Francesa y en el apogeo y caída del Imperio instaurado por Napoleón Bonaparte.

Esta sentencia de Fouché no pierde vigencia al día de hoy porque los seres humanos podemos ser muy corrompibles cuando hay dinero de por medio, más aún, en la República Argentina.

En estos días recientes, hubieron dos episodios muy puntuales que sirven de ejemplo como los argentinos podemos claudicar ideales y luchas cuando hay dinero de por medio: el anuncio de la Presidente de la coparticipación de las retenciones cobradas a las exportaciones de soja y las sorpresivas adhesiones de los senadores fueguinos a los dictámenes kirchneristas.

Vamos por partes.

1.
A nivel nacional, varios referentes del arco opositor salieron a apoyar el reclamo de los dirigentes agropecuarios de bajar las retenciones a la soja. Muchos alzaron su voz en contra del totalitarismo kirchnerista; hasta gobernadores de los distritos más afectados se solidarizaron con la gente del campo.

Bastó que Cristina Fernández anunciara que el 30% de lo recaudado por las polémicas retenciones será repartido entre las provincias para que los Gobernadores "olvidaran" su defensa a los trabajadores agropecuarios y aceptaran gustosos la "atención" del Gobierno Nacional. Si hablamos en dinero, la cantidad que se prometió repartir asciende a unos 1.776 millones de dólares ó 6.520 millones de pesos... La Presidente de la Nación aclaró que el criterio para la (re)distribución será el mismo del Impuesto al Cheque y, muy probablemente a pesar de las sonrisas de muchos gobernadores, la mayor parte de ese monto a coparticipar se quedará en los partidos que componen el conurbano bonaerense.

Sabemos que muchos veces Cristina Fernández hace anuncios rimbombantes que, en la mayoría de los casos no se terminan cumpliendo. En el caso de la supuesta coparticipación de esas retenciones, ya surtió efecto deseado en la Casa Rosada: más confrontación, más división entre los argentinos para debilitar más a la oposición. Gobernadores como Juan Schiaretti, Hermes Binner y hasta Daniel Scioli, además de Mauricio Macri que en en más de una oportunidad dijeron estar del lado de la gente del campo, ya avisaron que pasarán por ventanilla para retirar lo prometido por la primera mandataria. Habrá que ver si la Sra. Presidente cumple y, efectivamente, termina coparticipando lo recaudado.

Creo que la victoria kirchnerista en los comicios de junio es probable no tanto por virtudes propias sino que por defectos ajenos. La oposición está tan fragmentada y dividida que no hace más que confundir al electorado y fortalecer al oficialismo.

2.

Si algo le faltaba a la Coalición Cívica y a la Afirmación para una República Igualitaria (A.R.I. ...¿¿??), fue la renuncia de los Senadores por Tierra del Fuego José Martínez y María Rosa Díaz. Ambos comunicaron ante los medios de prensa que dejan de pertenecer formalmente a la agrupación liderada por Carrió porque sienten (...) que "el partido ya no los representa". Antes de que el proyecto oficialista de adelantar las elecciones nacionales al próximo 28 de junio arribara a la Cámara Baja del Congreso de la Nación, Elisa María Avelina Carrió había propuesto que los que votaran condescendientemente al kirchnerismo serían, lisa y llanamente, expulsados del partido.

En la renuncia de estos congresistas fueguinos hay un trasfondo político importante: el Gobierno Provincial que lidera Fabiana Ríos, mujer del A.R.I., está atravesando por una crisis financiera acuciante y un descalabro administrativo considerable. Al igual que lo que sucede con Provincias "menores" (como San Juan), Tierra del Fuego depende en gran medida de los fondos que el Estado Nacional le envíe. Entonces, el "ablandamiento" de la postura opositora de esos senadores patagónicos obedece a una supuesta conveniencia de ser dóciles a las órdenes de la Presidente Fernández como condición indispensable para seguir recibiendo dinero para pagar sueldos y atender la problemática social de esa Provincia.

Algunos acólitos de Doña Carrió condenaron duramente a los Senadores Martínez y Díaz por la traición al partido. Pero bueno, a decir verdad, Elisa Carrió (al igual que varios de laderos) no tiene precisamente autoridad moral para hablar de lealtad partidaria: la carrera política de la dirigente chaqueña es un un mero derrotero de "traiciones" ya que se inició en la Unión Cívica Radical, partido que abandonó para fundar el A.R.I., agrupación a la que también renunció para formar la Coalición Cívica...

Entonces surge el debate: ¿hasta qué punto un político debe luchar por sus convicciones?, ¿a partir de dónde debe claudicar para recibir ciertos réditos?, ¿hasta qué punto tienen una ideología clara y consecuente?, ¿hasta qué punto obran por impulsos y un peligroso pragmatismo? Respecto a las bancas del Congreso de la Nación: ¿a quién pertenecen: al pueblo, a los que las ocupan circunstancialmente o a los jefes partidarios?

Estos dos episodios son una muestra de la paupérrima calidad dirigencial que ostenta nuestro querido país. Podemos sacar como conclusión que no sabemos hasta qué punto un político opositor puede volverse repentinamente oficialista, pero sí notamos la poca coherencia en el discurso.

3 comentarios:

cerriwden dijo...

¿Le parece que esta oposición logrará lo que la locura evidente de Néstor no?
Es demasiado.
Ya lo viví.
besos

mario dijo...

Hola Cerriwden
Lamentablemente, la oposición deja bastante que desear. Es por eso que creo que es muy probable una victoria kirchnerista en junio próximo.
Besoss.

CristinaKirchner dijo...

Pensando en Semana Santa y leyendo tu entrada me acorde de algo que mucho no tiene que ver pero lo redistribuyo aqui:

"todo hombre tiene su precio"
¿Cual es el mio?
Sangre divina pago mi precio
¿Cual es el tuyo?

Kisses

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