lunes, 9 de marzo de 2009

Catamarca y lo que vendrá

Ayer se consumó una dolorosa y contundente derrota electoral para el kirchnerismo en la Provincia de Catamarca. En esta elección en cuestión, se votó con un padrón de 243.797 catamarqueños para elegir 76 cargos, de los cuales 21 son diputados provinciales, 8 senadores, un intendente y el resto concejales departamentales.

El Frente Cívico y Social, partido gobernante y actual opositor al Gobierno de Cristina Fernández le sacó casi 10 puntos de ventaja, a pesar de las recientes visitas de la Presidente de la Nación y varios miembros de su gabinete, además de Néstor Carlos Kirchner.

Como era de esperarse, una vez consumado este revés electoral, el Ministro del Interior Florencio Randazzo se acercó a los estudios de C5N para minimizar la ola expansiva de los resultados de Catamarca. Sin vueltas, "algunas opiniones interesadas en hacer aparecer los resultados de esta elección como una tendencia del año electoral". Como suele suceder cada vez que hace declaraciones públicas, Randazzo insiste en tomarnos por estúpidos a los argentinos ya que, en realidad, Kirchner, su actual jefe político, fue el primero en intentar nacionalizar los comicios catamarqueños.

El kirchnerismo apostó fuerte para ganar en esas elecciones, esperando que sea un claro mensaje para el resto del país. Es por ello, que recientemente, desde la Casa Rosada se estuvieron girando fondos hacia Catamarca para intentar seducir a los votantes.

Sí, Néstor Kirchner cometió el error de nacionalizar una elección teniendo como candidatos propios a gente vinculada con Ramón Saadi y Luis Barrionuevo, dos personajes que no gozan de prestigio popular. La derrota no era improbable, más teniendo en cuenta la alta imagen positiva que tiene el gobernador catamarqueño en su Provincia. El jueves pasado, el increíblemente Presidente del Consejo Nacional del Partido Justicialista cerró la campaña de sus candidatos prometiendo más obras y subsidios, vaticinó una clara victoria de los suyos y, fiel a su estilo, se dio tiempo para desafiar altaneramente a sus opositores. De esta manera, el dirigente santacruceño dio una nueva muestra de su ineptitud para conducir al Partido que fundara Juan Domingo Perón.

Eufórico, el (ex kirchnerista, hoy cobista) Gobernador Eduardo Brizuela del Moral declaró eufórico: "Este triunfo se lo dedico a todo el país, a todas las provincias. Aquí ha triunfado la democracia, la solidaridad, la inclusión social, las obras y acciones que estamos llevando a cabo. Me siento orgulloso como catamarqueño, por la dignidad de este pueblo que dijo estamos de pie y seguiremos de pie".

Como se dice por ahí, en cuestiones de la política, una victoria electoral termina teniendo muchos "padres", mientras que una derrota casi siempre queda "huérfana".

A nivel nacional, varios dirigentes opositores celebraron la derrota kirchnerista: algunos hasta hablaron de un virtual triunfo de Julio Cobos sobre Cristina Fernández, pero a decir verdad, el Vicepresidente de la Nación no participó en la campaña electoral de Catamarca.

El que también se subió al "tren de la victoria" (¿?) fue Gerardo Morales, Presidente del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical anticipando que, en octubre, "los Kirchners pierden por goleada". Con asombrosa caradurez, los muchachos de la U.C.R. se atribuyeron la victoria en Catamarca. Como otros militantes de ese centenario partido, parace que Morales está tan desorientado que ha olvidado su rencor contra Jullio César Cobos y los otros radicales que, en su momento, se dejaron "tansversalizar" por Néstor Kirchner, entre los que estaba el actual Gobernador de Catamarca.

Ahora bien, hay dos datos no menores que no juegan a favor de la oposición:

- Del total de personas habilitadas para votar, solo el 60% se arrimó por las urnas lo que denuncia una alarmante apatía de la ciudadanía catamarqueña (y otra muestra de la creciente apatía respecto a la política de todos los argentinos);

- Como varias provincias argentinas en las que se incluye a San Juan, Catamarca no tiene peso en la escena política nacional, no es un distrito gravitante.

Habrá que esperar el efecto político que tendrá esta expresión de la voluntad popular de los catamarqueños. La oposición necesita urgentemente rearmarse y, de una buena vez, abandonar los egocentrismos de sus referentes y elabrorar una propuesta superadora para los argentinos.
Por su parte, el oficialismo necesita un urgente mea culpa por su forma de gobernar y la de comunicarse con el pueblo. Si no quiere perder espacios de poder, el Partido Justicialista necesita desprenderse de Néstor Kirchner para no sucumbir por la necedad y ceguera política del santacruceño.

Se vienen nuevos capítulos. Ojalá hayan políticos que piensen más en la República Argentina que en ganar poder para si mismos.

1 comentario:

Raquel E. Consigli dijo...

La foto es una muestra de la sensación que transmiten los KK: hasta los chicos se asustan y huyen con los KuKos.

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