lunes, 23 de febrero de 2009

El Patoterismo, industria nacional

Desde que en marzo del año pasado el Gobierno de Cristina Fernández decidiera impulsar la insostenible Resolución 125 que imponía las retenciones móviles a las exportaciones agropecuarias, los dirigentes ruralistas se pusieron en el centro de la escena para defender sus propios intereses y, mal que les pese a los Kirchner, obtuvieron un masivo apoyo del pueblo argentino.

Después del voto "no positivo" del Vicepresidente de la Nación, el censurado Julio Cleto Cobos, las entidades agropecuarias mantuvieron su lucha entendiendo que sus demandas no fueron atendidas aunque, como somos en este país, fueron dejando los primeros planos de los medios de comunicación.

Alfredo De Angeli, Presidente de la Federación Agraria de la Ciudad de Gualeguaychú, pasó a tomar un inusual protagonismo en este conflicto en base a su estile tan campechano como simpático que lo convirtió en toda una celebridad (¡!).

Cuando la gente del campo está evaluando nuevas medidas de fuerza en contra el Gobierno Nacional, un grupo de unos doscientos productores liderados por De Angeli decidieron "tomar" la sucursal del Nuevo Banco de Entre Ríos que está ubicada en la localidad entrerriana de Hasenkamp. Dicha entidad financiera es propiedad de Enrique Eskenazi, empresario de sólidos (y oscuros) contactos con el kirchnerismo y el giojismo, que le sirvieron para adueñarse de los Bancos de San Juan, Santa Fe y Santa Cruz, entre otras instituciones; Don Eskenazi es presidente del Grupo Petersen, socio minoritario del grupo español Repsol en la petrolera argentina YPF. Tal como sucede con el Banco San Juan, El Nuevo Banco de Entre Ríos funciona como el agente financiero de la provincia pero es, de hecho, un banco privado: todo un negocio redondito para el bueno de Eskenazi.

El reclamo de la gente del campo puede ser considerado justo, entendiendo que a pesar de la emergencia agropecuaria provincial, la entidad pretende refinanciar los vencimientos de los créditos que tomaron los productores con una tasa de interés de alrededor del 35% , cuando la vigente es del 15.

Así como considero justificable el reclamo, la medida que tomaron los ruralistas es totalmente repudiable. Y esta actitud puntual de De Angeli se asemeja, salvando las distancias, al patoterismo que el modo preferido por Luis Ángel D'Elia. Así no, Don Alfredo.

Ojalá los argentinos aprendamos a convivir civilizadamente, sin prepotencias ni altanerías, respetando las instituciones y hacer funcionar todos los mecanismos legales para que éstas funcionen debidamente. Vivamos la democracia.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Realmente me llamo mucho la atencion la actitud de A.De Angeli la verdad es que este tema de la politica es tan sucio que me da miedo esta actitud de un tipo que en principio parecia defender al pueblo y ahora se convirtio en un patotero mas. Espero que Alfredo recapacite su manera de protesta y se de cuenta que no es la forma

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