lunes, 23 de febrero de 2009

(de) Ídolo prefabricado

Es tal la desesperación del Club Atlético River Plate que cedió ante la presión mediática y contrató a Cristian Gastón Fabbiani, conocido en el ambiente como "El Ogro" y publicitado como el "Mesías" que puede rescatar a este club del caos futbolístico y, tal vez, el administrativo.

Desde los medios, en especial el Diario Olé, se ocuparon de sobredimensionar las virtudes fubolísticas de Fabbiani al punto de, operativo mediante, convertirlo en ídolo (¿?) antes de debutar con la banda roja en el pecho. La desesperación de la hinchada riverplatense es tal que ha enaltecido a un jugador que todavía no puede jugar los noventa minutos completos de un partido. Y ahora no faltan los que piden a gritos a "El Ogro" en la Selección Nacional de Fútbol...

A decir verdad, Fabbiani aprovecha la oportunidad y sabe manejarse delante de las cámaras de televisión y los micrófonos de los periodistas mostrándose como un hábil (y demagogo) declarante, apuntando directo al corazón del alicaído hincha millonario. De paso, con su temperamento extremadamente extrovertido fue como un increíble envión para el pálido ánimo del plantel rivense.

Él es funcional a este sistema perverso regido por las urgencias y la inmediatez: el periodismo exprime al máximo a su invento y se divierte con la locura provocada a su alrededor: entrevista a su madre (¡compre el libro de recetas de la Mamá del Ogro!...), a sus novias y admiradoras, a su peluquero, a la madre de su hija, etc. Todo vale para el show.

En lo que va de su carrera profesional, dentro del campo de juego, Fabbiani no ha demostrado aún ser el crack que muchos periodistas que es. Debutó en el Club Atlético Lanús en donde nunca pudo terminar de consolidarse como titular ni, mucho menos, ser goleador. Solo algunas muestras de habilidad, mucho roce físico y verbal con los rivales y constantes provocaciones a las hinchadas rivales; debido a motivos de indisciplina fue varias veces suspendido de parte del mismo club granate. En exterior, tuvo un paso sin trascendencia por el fútbol chileno en el Club Deportivo Palestino en el año 2004 y, en la temporada 2007-2008 en el CFR Cluj de Rumania (¡!). Recientemente, tuvo un breve y mediatizado paso por Newell's Old Boys, club en donde debía estar jugando hasta junio de 2009 pero a comienzos de este año presionó para jugar en River Plate.

Cristian Fabbiani tiene mucho por demostrar en el fútbol, si es que verdaderamente tiene condiciones... a muchos eso no les importa: el show debe continuar.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

yo soy hincha de river, me duele mucho como un equipo grande arma un idolo solo para tapar el quilombo administrativo del club, lo peor es todo lo que se puede armar por la tv. yo veo los partidos de river en directo y la verdad es que no juega para nada bien pero viste lo que el periodismo puede hacer ovio por las victorias hace un mes atras river era el peor equipo del mundo ahora por arte de magia es uno de los mejores me da mucha bronca que nos quedemos solo con lo que dice la tv. y todo lo que se arma caretas disfrases eso no lo lleva la gente a la cancha se los da la dirigencia. River es mas grande que un solo hombre que ademas esta gordo tiene muchos mejorees jugadores que fabiani

Las mejores recetas de la Mamá de Fabbiani dijo...

Las mejores recetas de la mamá del ogro Fabbiani
Mirtha Machuca, la madre de la nueva gran estrella de River Plate, nos enseña sus secretos. Es cocinera y Cristian la acusó por sus kilos de más. Aquí, sus ravioles, milanesas y ñoquis "al ogrito".

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Jamás pensé que me iba a convertir en una persona tan famosa. Desde que mi hijo Cristian me acusó de ser la responsable de su supuesta gordura, no paro de hacer notas. Estoy pensando seriamente en poner un programa en alguna radio o canal de la zona...". Así nos recibe Mirtha Machuca, la mamá del jugador Cristian “Ogro” Fabbiani, el reciente refuerzo del club River Plate de la Argentina, en su cálida casa ubicada en el barrio bonaerense de Aldo Bonzi. Apenas pusimos un pie adentro, respiramos no sólo el profundo amor y admiración que tiene toda la familia por Cristian sino el exquisito olor que desprendía una cacerola en donde, habitualmente, Mirtha le prepara los ravioles de carne y verdura a su hijo favorito. “Hasta antes de que se armara todo este lío con eso de que en River le dijeron que estaba gordo, yo le amasaba todas las noches ravioles de carne y verdura con salsa roja, su plato favorito. Pero ahora come sólo pescado. Mi hijo no es gordo sino grandote, mide 1,90 metros de estatura y es de contextura física grande. Si baja de peso, pierde fuerzas”, afirma la orgullosa madre. “Cristian se cuida muchísimo en las comidas. Si no, no hubiera llegado tan lejos como futbolista. Pero tengo que reconocer que se muere por comer un plato de los ravioles caseros que le hago. Son su talón de Aquiles”, confiesa quien desde hace 25 años se desempeña como cocinera del restaurante Los Portugueses, ubicado muy cerca de su casa. “Es como mi segunda casa. Son muchos años en el mismo lugar y con la misma gente”, explica mientras nos muestra uno de los tantos trofeos ganados por su hijo.

Nacida el 5 de octubre de 1958 en Goya, Corrientes, su amor por la cocina lo mamó de Tato Peña, el hermano de su madre que tenía un restaurante en el pueblo. “Mi tío Tato era un cocinero fenomenal. Yo me pasaba horas y horas mirándolo cómo cocinaba. Él me enseñó todo lo que sé sobre la cocina”, admite quien a los 14 años se vino a Buenos Aires a probar suerte. "Como cualquier persona que llega desde el interior, yo venía con muchos prejuicios y miedos. Pero también con muchos sueños y ganas de crecer. Por suerte me fue mucho mejor de lo que pensé: formé una hermosa familia y vivo de lo que siempre me gustó”, concluye no sin antes revelarnos los secretos de sus tres platos favoritos.

Ravioles al ogro

"Para 6 porciones de raviles hace falta un kilo de harina, tres huevos, sal, pimienta y aceite a gusto. Mezclar todos los ingredientes con harina y agregar agua en cantidad necesaria hasta que la masa esté bien sólida. Dejar descansar 25 minutos y estirar la masa con un palote. Para el relleno se necesita acelga, carne picada, ricota, ají molido, orégano, pimienta, queso y huevo. Estirar la masa, batir un huevo y desparramarlo por toda la masa y, finalmente, agregar el relleno. Marcar la masa y cortarla con cuchillo. Mientras tanto, en otra olla, hervir agua, agregar un chorro de aceite, una pizca de sal y cocinar 10 minutos. Para la salsa roja se usan dos cebollas y dos morrones. Dorar ambos y agregarle el tuco. Dejar cocinar 10 minutos y luego colocar la mezcla en la procesadora, agregándole ají molido, laurel, albahaca, sal y un poco de pimienta. Hervir 10 minutos y servir".

Milanesas a la Fabbiani

"En el caso de las milanesas le pongo ajo, perejil, orégano pimienta y un toque de mostaza, que le da un sabor muy particular a las milanesas. Se las deja 10 minutos como máximo para que tome el gusto y después se las pasa por pan rallado. Finalmente, cocinar en aceite bien caliente", nos explica con paciencia.

Ñoquis peligro del gol

"Para los ñoquis se necestian 4 o 5 papas. Una vez cocinadas, hacerlas puré, agregar nuez moscada, huevos, manteca, aceite y queso de rallar. Pisar bien el puré y, cuando está frío, echarle harina de acuerdo a cómo va quedando la pasta de los ñoquis. Estirar y cortar con el tenedor dándole la forma que uno quiera".

Si se animan a preparar cualquiera de estos tres platos, ténganos en cuenta a la hora de probarlos...

La dirección y el staff de esta revista, en la página 3.

(http://www.semanario.com.ar/ed_1548/nota_01.htm)

Anónimo dijo...

En off... side: un adiós anunciado para Fabbiani

En el fútbol siempre mandaron y mandarán los resultados, salvo contadas excepciones. Cualquier determinación que se tome en un equipo está relacionado con ello. Una mala racha es capaz de voltear a un técnico de su puesto o a un jugador, por más que se perfile para ídolo.

Recordemos que Cristian Fabbiani, para el hincha y los dirigentes, sin haber jugado, ya era "el jugador". El que todo simpatizante millonario había querido tener desde siempre; el que llegaba para enloquecer a la gente. Estaba gordo, no había hecho pretemporada, se había desgastado mentalmente por las trabas para su llegada. Newell´s, River, Vélez, Cuiña, Bassedas, que voy para allá, que quiero jugar acá. Hablaba, hablaba y hablaba. Manifestaba que River era el sueño de su vida, que solo se tenía que poner bien en lo físico y con unos partidos jugados, lo verían en plenitud.

Máscaras del Ogro; una simpatizante disfrazada de Fiona, la novia de Shrek, que apareció en cuanta nota de color referida a Cristian publicaban los medios, trapos de bienvenida a Nuñez y agradecimiento eterno por haber elegido River. La madre, daba a conocer la receta para hacer las más ricas milanesas que le preparaba al nene. Todo valía, todo sumaba. Todo era felicidad.

Pocas veces un futbolista llegó a un club envuelto en un romance sin techo, como fue el arribo de Fabbiani.

Seguía hablando, prometiendo el oro y el moro. "Juego en River o no juego", decía mientras se apuraban las negociaciones con el Cluj, de Rumania, el dueño de su pase.

Cuando Buonanotte, en el último minuto marcó frente a Nacional, de Paraguay, con asistencia suya, muchos querían comenzar a hacer lugar en el trapo de los ídolos, que cuelga en la popular del tablero.

¿Qué pasó? ¿Por qué se rompió el idilio?

Hubo un partido bisagra que torció la historia: frente a Nacional de Uruguay por la Libertadores. En el partido de ida en el Centenario fue 3 a 0 para los locales. "Nacional no tiene nivel para jugar la Copa", dijo el Ogro tras la derrota. Gerardo Pelusso, el técnico del Bolso, fue directo y le apuntó al mentón: "Fabbiani no existe".

Empataron en el partido de vuelta, Pelusso ganó la batalla mediática, River comenzó a despedirse de la copa al mismo tiempo que Marcelo Gallardo decía, "todavía no está todo perdido, pero hay que hablar menos y jugar más". El destinatario era su compañero Fabbiani.

De ahí para acá todo lo sabido: promesas de ponerse bien físicamente para rendir mejor, el casamiento en épocas en que el horno no estaba para bollos, las continuas declaraciones con el periodismo justificando todo, cuando lo aconsejable era el silencio. Hace poco más de dos meses, sentenció: "Si salgo goleador del equipo, River es campeón". 3 goles en 26 partidos, es su curriculum.

Los referentes, apoyados por el resto se cansaron de la falta de compromiso de Cristian para con el grupo, por más que en este presente gris de River no hay mucha gente que se salve: jugadores, cuerpo técnico, dirigentes, tienen su cuota de responsabilidad.

El hincha de River bancó, como pocas veces, hasta donde se pudo y un poco más. La derrota frente a Arsenal fue la gota que rebasó el vaso. Se acabó la paciencia y peligró, como nunca, la continuidad de Gorosito.

Ortega, Gallardo y Almeyda se juntaron, el lunes, con Israel, Domingo Díaz, Cuiña para darle su apoyo a Pipo. Pusieron paños fríos y de paso le hicieron saber del fastidio por las actitudes de Fabbiani. Los dirigentes escucharon atentamente a los referentes.

A fin de año hay que charlar con el Cluj para ver si se renueva el préstamo. Como están las cosas hoy, no creo que haga falta preguntar por condiciones y términos para la renovación.

A diferencia de las películas de Shrek, donde el Ogro termina feliz y cantando, en la de River el final apunta para otro lado.

(http://www.canchallena.com/1178364-en-off-side-un-adios-anunciado-para-fabbiani)

Anónimo dijo...

Mail para el Ogro: ¡Estos pueden ser tus próximos trabajos!

No hace goles, ya no es titular, apenas si va al banco. Pero tranquilo Ogro, que antes de terminar en Deportivo Paraguayo (dentro de un año) hay muchas otras cosas que podés hacer. Tomá nota.

-Patovica de Esperanto marcándole a las minitas cuáles jugadores tienen guita y cuáles no.

-Mayordomo de Berlusconi para ver si liga alguna de las chicas que sobran en la mansión.

-Luchador de sumo, aunque luego es descalificado por haberse dopado con excesiva dosis de pastas.

-Jugador de poker profesional. No tenés que correr y la cámara no te toma la panza que tenés debajo de la mesa.

-Coreógrafo de las electrostars. Es cierto: no sabés mucho de baile pero ellas… ¡tampoco!

-Jefe de cocina del restaurante “Los ravioles de la mamma”, siempre y cuando no se coma él todos los ravioles.

-Actor cómico, haciendo la remake de “El Gordo y El Flaco”, junto a la “Tota” Santillán… ¡pero “la Tota” hace de “el Flaco!”

Así que Ogro, el mundo puede ser tuyo, si es que no te ponés tan gordo que no podés pasar por la puerta de tu casa. Suerte.

PD: Si quiere dejarle alguna otra idea al Ogro para que sea exitoso, en los comentarios puede transmitirle toda la buena onda.

(chistesparaelrecreo.blogspot.com)

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