jueves, 22 de enero de 2009

Fidel y Cristina, un solo corazón

Fidel Castro inicia su reflexión sobre su encuentro con Cristina Fernández en el Diario Granma expresando "La conversación duró 40 minutos, el intercambio de ideas fue intenso e interesante como esperaba. Es una persona de convicciones profundas. No hubo debates."

La Sra. Presidente de la Argentina festejó su encuentro ante la prensa diciendo que se trató de "una distinción para la Argentina".

Debo decir que todo lo que se habla respecto a esta cumbre es un tanto extraño y no muy creíble. Primero, no hay ninguna fotografía ni filmación disponible que evidencie la veracidad de esa entrevista. Segundo, distintas versiones hablan del delicado estado de salud que tendría Castro; de hecho, no hace mucho tiempo atrás, el Presidente de Venezuela Hugo Chávez declaró que "Fidel está grave".

Hacen más de dos meses que Fidel Castro no tiene entrevistas oficiales con nadie. Inclusive Rafael Correa, Presidente de Ecuador y confeso admirador del líder cubano, vanamente esperó ser recibido por Fidel y tuvo que regresar a su país sin la entrevista "soñada".

Es gravemente contradictorio que mientras el kirchnerismo se llenan la boca hablando de "derechos humanos" y digita a la Justicia para encarcelar a "represores y genocidas", por otro lado, se complace de encontrarse con los hermanos Castro (al menos, hay evidencias de que estuvo con Raúl), personajes que torturaron y asesinaron a cientos de opositores a su Gobierno.

Ambos habrían estado hablando de la asunción de Barack Obama como Presidente de los Estados Unidos. Al respecto, la nota atribuída a Fidel dice "Expresé que no albergaba personalmente la menor duda de la honestidad con que Obama, undécimo presidente desde el 1 de Enero de 1959, expresaba sus ideas, pero que a pesar de sus nobles intenciones quedaban muchas interrogantes para responder. A modo de ejemplo me preguntaba: cómo podría un sistema despilfarrador y consumista por excelencia preservar el medio ambiente."

De haber sido cierta esa pregunta de la primera mandataria argentina, es lamentable la caradurez porque, como dije en otros tantos posts, su estilo de vida personal está basado en la ostentación y el despilfarro. El nivel de vida de los Kirchner dista mucho de ser la que pregona el sistema comunista. Además, cabe preguntarse qué ha hecho el Gobierno de Cristina Fernández en materia de Medio Ambiente... la respuesta es nada: no se preocupa por los glaciares, no se preocupa por los ríos de la Provincia de Buenos Aires (especialmente el Riachuelo), muy poco se ha hecho en materia de control de la actividad minera, nada se hace ante la depredación pesquera del Mar Argentino.

Lo dicho acerca de este encuentro puede resultar tan sospechoso como esa llamada telefónica que la Presidente dijo haber recibido del mismísimo Barack Obama. Según la Sra. Fernández, Obama le habría manifestado sus deseos de "conocerla personalmente"... Seguramente, cuando finalizó su ceremonia de asunción, el flamante Presidente de los Estados Unidos habrá lamentado amargamente la ausencia de la Presidente de Argentina en esos actos...

Por último, me queda la pregunta: ¿Para qué Cristina Fernández fue de visita oficial a Cuba? No le veo algún provecho concreto para la Nación Argentina... ojalá esté equivocado.



5 comentarios:

Anónimo dijo...

Ella en su mente brillante habra pensado que de esa forma llamaria mas la atencion de los Argentinos viajando a Cuba, o tal vez no la invitaron y de caliente se fue a ver a Fidel perdon a inventar su encuentro con Fidel.

Anónimo dijo...

"La Presidenta debe decirme algo y que sea la verdad"
Hilda Molina pide que le explique si hubo gestiones para resolver su caso

LA HABANA (De una enviada especial).- Abrió la puerta de madera hueca frágil y despintada a las apuradas. Su teléfono no paraba de sonar. Cristina Kirchner ya estaba volando rumbo a Caracas después de haberse reunido con Fidel Castro. Su mirada era la de una mujer que ya perdió las esperanzas.

Hilda Molina se desespera: después de cuatro días con la Presidenta en su país, le reclama una respuesta que nunca llega. "Me tiene que decir algo y que sea la verdad. Si no quiso o no pudo hacer nada por mis nietos, merezco saberlo." Esas fueron las primeras palabras de la médica cubana que quiere viajar a la Argentina cuando recibió en su casa a LA NACION.

Se siente el bullicio en los pasillos oscuros y derruidos del edificio donde vive, en la calle Bruzón, en el municipio de la Plaza de la Revolución. Hace frío en el departamento viejo y despintado, del que cuelgan cuatro cuadros con imágenes de vírgenes y santos. Sobre las paredes color gris de años de abandono, aparecen sonrientes sus dos nietos argentinos.

Hilda Molina abre la puerta y se va a cambiar. Desde el cuarto donde no cabe un alfiler, entre la cama, un antiguo placard de madera y un escritorio con una laptop , se resigna: "Yo me imagino que la Presidenta logró su objetivo, que no era el de mi familia".

-¿Qué espera ahora de la Presidenta?

-Una respuesta. Creo que me debe decir por lo menos si no quiso o no pudo hacer una gestión por mi familia. Pero quiero que me diga la verdad para no tener que depender de las especulaciones.

-¿Está decepcionada porque no hubo un pronunciamiento público y, por lo que se sabe, tampoco en privado sobre su reclamo?

-Los seres humanos ya no me decepcionan. Pero no quiero que se decepcionen mis nietos. Ellos están esperando una respuesta clara. No puede ser que el gobierno argentino haga depender los derechos de dos niños de cómo marchen las relaciones políticas de dos países. A mí no me han informado nada y eso es inaceptable. Si la Presidenta de mis nietos no me dice la verdad, voy a pedir ayuda en otro lugar o a otro gobierno, pero no me voy a quedar tranquila esperando.

-Hace tiempo que usted no tiene contacto con el Gobierno. ¿Qué pasa si nunca le dicen nada?

-Bueno, infiero que no se van a ocupar porque los derechos humanos y familiares no tienen nada que ver con las relaciones políticas o comerciales. Un planteamiento hecho por una dama en unas relaciones que se veían buenas entre Raúl y ella no hubiera sido nada capaz de perturbarla.

Mueve sus manos flacas constantemente. "Si me quedo callada voy a ser cómplice de ellos", dice. Ellos son el gobierno cubano, pero principalmente Fidel Castro. "No comprendo cómo un hombre desde una posición de poder ilegítimo pueda hacer abuso de una familia. Tienen un odio específico contra mí", insiste.

-¿Por qué cree que sucede eso? Se dice que usted tuvo una relación amorosa con Castro...

-No fue verdad, eso no fue verdad. Se lo puedo jurar por mis nietos. El nexo que yo tuve con el señor Fidel Castro fue netamente de trabajo porque él iba a la institución en la que yo trabajaba muy seguido. Nunca fui su amiga.

Se exalta cuando los rumores la ponen en ese lugar de cercanía hacia el hombre que hoy denosta y al que conoció durante sus años de apoyo a la revolución. "Suponiendo que esa relación hubiese existido, ¿cómo se explica que un hombre pueda tener un odio semejante?", pregunta, inquieta.

La Presidenta ya se había ido de esta ciudad sin hacer mención a su caso.

"Lo único que quiero de Cristina es la verdad. Si no pudo o no quiso hacer una gestión", vuelve a pedir. Dice que no puede esperar más.

En el baño hay una pila de jabones de todos colores, usados. Son 12 trozos que guarda como tesoro para vivir en un país del que no cobra sueldo y donde sólo subsiste con lo que le manda su familia desde Buenos Aires. "Trataré de buscarme otro camino pero no puedo esperar más. Ni un mes ni un año más."
"Nunca se habló de llevarla a México"

* LA HABANA.- El canciller Jorge Taiana negó ayer que el Gobierno hubiera negociado con Cuba la posibilidad de que Hilda Molina se encontrara con su familia en México o en otro país que no fuera la Argentina. "Jamás se habló de eso", dijo. Fuentes de la Cancillería añadieron que la familia de Molina no aceptaría esa opción.

(http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1092277)

Anónimo dijo...

"I see dead people"

mario dijo...

Ok, parece que Fidel está vivo, nomás y que la Sra. Presidente estuvo con él.

La difusión de la fotografía que muestra a una muy sonriente Cristina Fernández con un muy convalesciente Fidel Castro recorrió el mundo y fue para tapar la boca a los que dudamos de su veracidad. Seguramente las huestes kirchneristas lo habrán disfrutado.

En fin, de todas maneras y más allá de la rectificación obligada, dudo de la utilidad para el país de esa visita oficial de la Presidente a Cuba como así también insisto en la severa contradicción kirchnerista en torno a su discurso sobre derechos humanos.

mario dijo...

Lamentable la censura de esos videos.

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