jueves, 11 de diciembre de 2008

Solo Dios sabe...

En el día de hoy, se supo que Rajo Devi, una mujer de 70 años de edad residente en la India, dio a luz a una niña el pasado 28 de noviembre en una clínica ubicada en el Estado de Haryana, en donde ella fue sometido a un tratamiento de fecundación in vitro. Devi y su marido decidieron utilizar este controvertido método debido a que en sus cincuenta años de matrimonio no habían podido concebir nunca a un hijo.

La noticia sorprendió al mundo al tratarse de la madre más "vieja" del mundo.

Me vino a la memoria el caso de una mujer estadounidense que, debido a su lesbianismo, se sometió a un tratamiento hormonal para que su cuerpo luzca parecido a un hombre. Lo más grave del caso es que, cuando ya estaba convertida casi en un monstruo, decidió "ser madre" por lo cual recurrió también a la fecundación in vitro. De ahí, todos los medios casi festejaron este desastre titulando "el hombre que fue madre". Lo patético del caso es que esa mujer volvió a quedar embarazada.

Lo controversial de la fecundación in vitro es que se fecundan artificialmente varios óvulos fuera del vientre materno para que después los médicos decidan cual es el mejor embrión para ser implantado en el útero de su madre. Los demás embriones son virtualmente descartados, ya sea para experimentos o bien para ser usados como insumos en ciertos productos químicos.

Lo agravante del caso es que, según la concepción cristiana de la vida (a la que personalmente adhiero), un ser humano lo es desde el momento mismo de la concepción, es decir, del momento mismo en que un espermatozoide fecunda un óvulo. Con ese criterio, podemos concluir en que, con el pretexto de complacer el deseo de ser mamá, se desechan un sinfín de seres humanos manoseando hasta denigrar la dignidad humana.

Hay algunos profesionales de la salud que dicen que un ser humano es tal a partir del momento que tiene todos sus miembros están formados, lo cual sería partir del tercer mes de gestación. Otros afirman que es persona a partir del momento mismo de su nacimiento, es decir, desde que su cuerpo es separado del de su progenitora.

Sin embargo, uno puede ver claramente en filmaciones de niños de unas pocas semanas de gestación como su corazón late... yo le preguntaría a esos científicos: ¿"eso" no es un ser humano?, ¿qué es, acaso?.

La inmoralidad alcanza al punto de que hay madres que comercializan sus vientres, es decir, a cambio de dinero, "alquilan" su cuerpo para que sirva para la gestación de una nueva vida. Matrimonios que no pueden tener hijos o a veces hombres o mujeres que están solos les pagan altos montos de dinero. Con el pretexto de "tener hijos" a toda costa, la vida humana pasa a ser un vil objeto de comercio.

Observo que esa gente peca de un gran egoísmo: el propio deseo de tener un hijo pasa a ser capricho cuando no se miden las circunstancias ("alquilar" vientres, fecundación in vitro, comercializar bebés, etc.).

En otras palabras, muchos/as piensan en sus derechos... ¿pero alguien piensa en los derechos de esos niños?. Muchos piensan en "tener hijos" pero tienen noción de lo que es "ser padres" procurando la felicidad de una nueva criatura. Por más que algunos nos quieran hacer pensar lo contrario, todas estas cuestiones no hacen más que degenerar la propia naturaleza humana.

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