martes, 18 de noviembre de 2008

Si de autoridad moral se trata

El día para el anuncio mediático no fue pura casualidad: ayer, 17 de noviembre, fue el Día del Militante Peronista. El ex Gobernador de la Provincia de Buenos Aires y actual Diputado Nacional Felipe Carlos Solá anunció la constitución de un nuevo bloque dentro de la Cámara Baja integrado por 22 legisladores nacionales que han abandonado el Frente Para la Victoria, la agrupación liderada por Néstor Kirchner.

Este nuevo espacio representa una notable fractura en el oficialismo de cara a un difícil año que ya está llegando para todos los argentinos. Dentro de este nuevo armado, se encuentran diputados ligados a líderes justicialistas que han sido ignorados por Néstor Kirchner en su construcción de poder: hablo de Eduardo Duhalde, los hermanos Rodríguez Saá y José Manuel De La Sota.

El anuncio estuvo liderado por Solá, quien estuvo acompañado por ocho legisladores, y fue prácticamente la voz cantante de este grupo disidente que dejó duros conceptos contra el kirchnerismo. En realidad los dichos de este diputado bonaerense no es nada nuevo bajo el sol, nada que no se sepa: resonaron duras sentencias como "En el justicialismo no hay libertad de opinión" o “En la Argentina hoy existe temor político. Temor de opinar en contra de alguna política kirchnerista y de que después de eso, tanto los gobernadores, como los intendentes, no reciban las transferencias de fondos que les corresponden por coparticipación”.

Admitió su fluido diálogo con Duhalde de quien Solá dijo que "ve con buenos ojos" la conformación de este nuevo bloque. Esos diputados no ocultaron sus ambiciones personales al anunciar que constituye también el inicio de una alianza electoral con miras a las elecciones nacionales del2009 y el 2011.

El kirchnerismo está reacomodándose para intentar sostener su poder político, el cual no está fundamentado en un plan de gobierno sino en el arbitrario gasto público que mantiene hinoptizada a una porción de los argentinos. El 2009 será un año clave para la segunda mitad de la gestión presidencial de Cristina Elisabet Fernández ya que tendrá lugar la renovación del Congreso de la Nación. Hay que sumar que en nuestro país aún no se conocen las reales dimensiones de los coletazos de la crisis financiera mundial (negado patológicamente por la Sra. Presidente, y admitidos posteriomente por sus funcionarios), aunque es innegable que el panorama para los próximos meses no asoma muy favorable.

Yendo a este tema particular, como era de esperarse, bufones de la Casa Rosada lanzaron sus dardos criticando ácidamente a esta nueva coalición opositora. Personajes como Sergio Massa y Florencio Randazzo (ex funcionario de Solá en la Gobernación de Buenos Aires...) más un conjunto de "fieles" intendentes bonaerenses se turnaron para despotricar ante su ahora ex aliados políticos.

Felipe Solá y sus muchachos peronistas

Uno de las (des)calificativos más usados por las huestes kirchneristas es hablar de "deslealtad". En cierta forma, tienen razón al hablar en estos términos de Felipe Solá y sus muchachos peronistas ya que, al alejarse de sus ex jefes es evidente que está priorizando más su propia ambición de poder más que el de buscar una alternativa política superadora a la existente.

Si ahora miramos a los Kirchner y a todos sus acólitos que se rasgaron las vestiduras con la actitud de sus compañeros peronistas podremos descubrir a más de uno que ya fue "desleal" a sus líderes partidarios.

El caso más emblemático de "traición" es el de Néstor Carlos Kirchner quien llegó a laPresidencia únicamente por el gran espaldarazo que le dio Eduardo Duhalde; de no haber sido así, el ex Gobernador de Santa Cruz nunca hubiera llegado a ser Presidente de la Nación. Ni bien llegó al poder, Kirchner se encargó de ir armando su estructura de poder renegando de su mentor y expulsando uno a uno de los duhaldistas de su entorno. Los únicos que sobrevivieron a esa "depuración" fueron los ex funcionarios de Duhalde que públicamente anunciaron su total obsecuencia al santacruceño.

Al margen de todas estas escenas histéricas entre peronistas, observo a la distancia que este nuevo episodio no es más que uno más que refleja la asombrosa capacidad que los hijos de Perón tienen para reinventarse una y otra vez en base a aparente traiciones. Tomemos nota: en los años 90 el entonces Presidente Carlos Saúl Menem depositó a Eduardo Duhalde en la Gobernación de Buenos Aires, en donde pudo armar un gran aparato político; luego, Duhalde armó una pelea con Menem. Ya con su propia estructura, Duhalde apadrinó a Kirchner para llegar a laCasa Rosada; poco después el santacruceño mordió la mano del que "le dio de comer". Ahora con los Kirchner en el poder, Solá dió el portazo.

Habrá que ver como sigue esta historia... aunque en realidad, esto es solo una lucha de poder y no de propuestas de gobierno para una Argentina mejor.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Realmente es una politica tan trucha la que tenemos nosotros los Argentinos.
A mí me d a la impresion que todos estos desleales son solo personajes de una obra de teatro que al finalizar la obra se van juntos a tomar un café y se rien de todo lo que les paso en el escenario.

thegorila dijo...

Cómo anda Mario ?? hacía un rato que no pasaba. Vió cómo está todo..?? La realidad no nos dá respiro para elaborar la cantidad de barbaridades que suceden cada día. Respecto a lo de Solá.. es más de la misma cantinela. La gente parece olvidar que fué soldado menemista, duhaldista y kirchnerista.
Todos, absolutamente todos tienen la cara de piedra.
Le dejo mis saludos

mario dijo...

Hola Gorila:
Esto no es más que un show de politequería barata que entretiene a muchos...
En fin, espero que tengás un lindo día. Slaudosss

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