miércoles, 12 de noviembre de 2008

Programando a los senadores oficialistas

El Ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, se dio tiempo para ir a la Cámara del Senado e intentar justificar la apresurada medida impulsada desde el oficialismo de confiscar los ahorros de más de ocho millones de argentinos.

En compañia del titular del A.N.Se.S., Amado Budou, Tomada estuvo en las comisiones de Trabajo y Previsión, y de Presupuesto y Hacienda de la Cámara Alta en donde expresó los "argumentos" del Ejecutivo Nacional para sostener este robo.

En clara alusión a la oposición y recuriendo una vez más a la victimización, Tomada afirmó que "Cada vez que se presentan proyectos que vayan en otro sentido a los intereses concentrados, vamos a tener resistencia, con augurios de catástrofes que nunca ocurren y terminan con agravios personales". Se encargó de despotricar el sistema jubilatorio privado el cual, según sus estimaciones, iba inexorable camino al colapso por lo que el Estado habría salido en defensa de la jubilación de los argentinos.

La función originaria de las AFJP era recolectar los ahorros de sus afiliados y destinarlos a inversiones que los beneficie. Ahora, después de que esta Ley sea sancionada de no mediar imprevistos, los fondos robados a dichas entidades privadas serán administradas "libremente" por la A.N.Se.S. en, según los dichos de Tomada, "infraestructura, vivienda social y créditos a la producción"... claro, el año 2009 es un año electoral.

Es lamentable que quienes hoy nos gobiernan no piensen en el largo plazo, están presos de sus propias urgencias... Uno se pregunta: dentro de 30 años, ¿el Estado Nacional tendrá los suficientes recursos para sostener el sistema jubilatorio argentino?... a los Kirchner no les interesa responderlo: solo quieren perpetuarseen el poder.

(fuente: www.diariosanjuan.net)

1 comentario:

Anónimo dijo...

LA LEY PREVISIONAL
UN CHEQUE EN BLANCO A LA ANSES QUE CONCENTRARÁ CAJA, DISCRECIONALIDAD Y PODER

La Cámara de Diputados no se ha dado cuenta de que ha firmado su acta de defunción y que le deja servido en bandeja al Senado el mismo camino. O mejor dicho, sus integrantes han demostrado que prefieren ser muertos en vida, sin poder político pero con cargos importantes, aunque, a partir de ahora, totalmente vacíos de contenido. Le han transferido su poder a lo que será la más portentosa "Caja" de la Argentina y, desde el mismo momento en que la reforma Previsional sea Ley, nada ni nadie podrá oponerse a las decisiones de un gobierno nacional cada vez más poderoso.
Una vez que la ANSeS haya recibido la responsabilidad del manejo de los fondos provenientes de las cuentas individuales de capitalización, unos 80 mil millones de pesos, el organismo será la principal, por no decir la única, fuente de crédito del país.
Actualmente, el dinero depositado en las AFJP se destina a bancos, fideicomisos, bonos, etc. y esto significa crédito al sector privado (y muy escasamente, al público). Una vez que se concentren estos fondos, sólo la ANSeS decidirá quién puede —o no— recibir crédito en la Argentina.
Esta situación significa una fenomenal concentración de poder. Ningún gobierno provincial o municipal podrá obtener fondos que no provengan de esta gran masa y esto generará una gran dependencia política. ¿Quién habrá de oponerse a las decisiones del gobierno nacional, si sabe que luego no tendrá recursos? ¿Qué provincia o sus senadores podrán discrepar en algún tema si su voto hará que se pierdan los recursos necesarios para subsistir? ¿Y qué ocurrirá con las empresas, que dependerán completamente de ANSeS para recibir fondos frescos? Podría contestarse que tamaña discrecionalidad ha de estar controlada por las comisiones legislativas creadas a tal fin. Pero esto tiene dos objeciones, ya que los controles serán posteriores al otorgamiento de los préstamos y, además, sus condiciones tienen tanta importancia como el crédito mismo.
Es decir, a qué tasa y el plazo se presta son tan importantes como el propio acceso al crédito. ¿Se beneficiará a todos por igual o con tasas diferenciales en función del riesgo? Para que la inflación no licue los fondos, deberá prestarse a tasas positivas: ¿se caerá en la tentación de cobrar tasas negativas en aquellos proyectos que la ANSeS considere importantes? La trampa de toda esta situación es que ningún proyecto público o privado podrá surgir en la Argentina, a menos que tenga financiación de la ANSeS. Ninguno ya existente o que necesite más recursos, podrá continuar sin su anuencia.
Es cierto que la masa de crédito que hoy tienen otorgada los bancos es —todavía— sustancialmente mayor que estos fondos. Pero éste es crédito "nuevo" y no parte del que ya está otorgado. Y por otra parte, con los depósitos de la ANSeS en los bancos representando aproximadamente 20% del total, es probable que esas mismas entidades también queden muy condicionadas en sus políticas crediticias.
Bajo ningún punto de vista es bueno para el país que haya un único dador de crédito. No hay eficiencia, no hay competencia, no hay controles. No hay futuro.

Diana Mondino
Economista
Tribuna de Periodistas

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