jueves, 16 de octubre de 2008

Loco por Bielsa

Recuerdo aquella madrugada del año 2002, cuando en pleno Mundial Corea-Japón, ya faltaban minutos para que se consumara la eliminación de Argentina en la primera fase, entre la desazón de hincha que sentí, me hice definitivamente admirador de Marcelo Bielsa, conocido en el ambiente del fútbol como el "Loco" por la pasión que le impregna a su trabajo.

Como hincha, valoré mucho la gestión que llevó adelante al frente del Seleccionado Argentino de Fútbol. Claro que no faltarán los exitistas de siempre que recriminarán que "Bielsa no ganó nada" (¡qué insoportables que somos los argentinos por momentos!), pero prefiero tomar distancia para poder apreciar las virtudes esgrimidas por la filosofía de juego que inculcó Bielsa a sus dirigidos. De la mano de este técnico rosarino, la Argentina fue siempre al frente, con total valentía y sin guardarse nada, juegue donde juegue, contra el rival que sea, buscando siempre protagonizar cada partido con un juego dinámico y muchas veces vistoso. Se ganaron las eliminatorias con total autoridad y el entrenador se ganó el respeto tanto de sus futbolistas como de sus colegas por la honestidad y calidad de su trabajo. Bielsa logró lo que ni César Luis Menotti ni Carlos Salvador Bilardo pudieran ostentar a pesar de haber sido campeones del mundo: Ser valorado unánimemente por la honestidad y la frontalidad en un ambiente tan mezquino como el del fútbol... no es poca cosa.

Celebré que, a pesar de las quejas de gran parte del periodismo y del pueblo futbolero, Marcelo Bielsa gozara de una segunda oportunidad cuando fue confirmado en su cargo de cara al Mundial de Alemania 2006. Me alegró mucho por nuestro deporte y por Marcelo Bielsa que la Argentina, por vez primera en su rica historia futbolística, saliera campeona olímpica en Atenas 2004 de manera invicta y sin haber recibido un solo gol en contra. Y lamenté que, una vez obtenido ese preciado lauro, Bielsa decidiera dar un paso al costado y abandonar la oportunidad de tomarse revancha en Alemania 2006. Aún así, a pesar de que no compartí su decisión, lo respeté profundamente.

Después de un tiempo de silencio e inactividad en el mundo del fútbol, Bielsa aceptó el desafío de hacerse cargo de la alicaída Selección de Chile, la cual venía cargando con la frustración de haber quedado al margen de los últimos dos mundiales sumado a su histórico complejo de inferioridad ante las potencias mundiales del fútbol. De a poco y aunque no siempre los resultados acompañan, Bielsa pudo ir cambiando "el chip" a las mentes de los futbolistas chilenos y los fue convenciendo de que, a pesar de sus limitaciones, ellos también pueden ser protagonistas en cada partido que les toque jugar.

En el día de ayer, en condición de local y de la mano de Marcelo Bielsa, la selección chilena de fútbol venció 1-0 a su par argentina por primera vez en casi cien años en partidos oficiales. El equipo trasandino basó su histórico triunfo en el planteo táctico que dispuso su (gran) Director Técnico desnudando, una vez más, las falencias colectivas de la Selección Argentina dirigida por Alfio Basile. Si bien el resultado fue exiguo, la victoria de los chilenos fue absolutamente incuestionable y, si en el fútbol primara la lógica, debería haber sido una goleada a favor de los trasandinos.

A pesar de su inferioridad en cuanto a la jerarquía de sus individualidades, los chilenos jugaron en equipo sólidamente y prevalecieron sobre la insulsa alineación albiceleste. Chile tuvo el sello "bielsista": presión en todos los sectores del campo de juego, gran solidaridad para recuperar el balón, ataques en masa, veloz apertura de la cancha y, sobre todo, mucha concentración y compromiso. Si bien no festejé con la derrota de mis compatriotas, me complací por el "Loco" Bielsa y hoy aplaudo la actitud del equipo chileno.

Como viene sucediendo desde hacen varios partidos, lo de Argentina fue muy pobre. Basile cuenta con el apoyo de Julio Humberto Grondona, oscuro mandamás de la A.F.A. más los guiños cómplices del Grupo Clarín (especialmente el Diario Olé) y Torneos y Competencias. Las notas del Diario Olé operando a favor de Basile son patéticas. "Todo Pasa" Grondona jugó sus fichas dando una "segunda oportunidad" (¿?) a Basile al frente del Seleccionado Mayor aunque, resultados al margen, el rendimiento del representativo argentino dista mucho del deseado por los aficionados.

Las excusas del ex técnico de Racing Club y Boca Juniors abundan: que "no hay tiempo para el trabajo", que el calendario de los clubes es muy exigente y termina agotando a los jugadores y demás cuestiones que son repetidos por los periodistas que responden a los intereses de Torneos y Competencia. Pero bueno, esos factores condicionan también a todos los seleccionadores de los principales combinado nacionales del mundo.

Lo cierto es que el panorama del seleccionado argentino no se muy bueno por la incapacidad demostrada por Alfio Basile y por el escaso compromiso con el planteo táctico que demuestran los jugadores. Ahora, tras la derrota sufrida en Santiago, pareciera que Juan Román Riquelme es esencial en el esquema del equipo. Tanto en Boca Juniors como en la Selección Argentina, Riquelme viene mostrando un nivel de juego muy por debajo de lo que él es capaz y parece que da miedo dejarlo de lado; Basile, a mi modesto entender, basa peligrosamente todo el juego de Argentina en la figura de este jugador tan inestable emocionalmente como irregular en su rendimiento. Claro que el bajo nivel de nuestro seleccionado no es exclusiva responsabilidad del enganche boquense.

La Selección Argentina necesita un urgente replanteo para mejorar su juego. Queda mucho margen aún para llegar en buena forma a Sudáfrica 2010. Pero tampoco es para caer en fanatismos ni dramatismos: si bien a nadie le gusta perder a nada (me incluyo), no hay que perder de vista que el fútbol no es más que un juego y el resultado no es más que una circunstancia del mismo. A todos nos place festejar victorias, pero hay que saber tener dignidad a la hora de soportar las derrotas.

Los que también deben replantearse su proceder son los periodistas que no hacen más que arder los estúpidos fanatismos por todo lo que pasa alrededor de una pelota de fútbol. Los periodistas son responsables también de la violencia que padecemos los que amamos el fútbol: por un lado piden que se respeten a los técnicos en sus puestos de trabajo pero por otro lado, cuando un técnico tienen una seguidilla de resultados adversos, son los primeros que siembran discordias acerca de la destitución del entrenador en cuestión. Está claro que a esos periodistas, sobre todo los que trabajn en los principales medios, lo único que les importa es su estúpido divismo y vender más y más. Al precio que sea.

A decir verdad, es cierto que los jugadores están sometidos a una gran carga de partidos por campeonatos internacionales que se han diseñado para complacer a la televisión y los periódicos que viven del "entretenimiento" deportivo. Y dentro de lo que es el espectáculo, los periodistas argentinos son los primeros en agregarle la innecesaria cuota de dramatismo al juego, en donde la vida misma parece pender de un resultado deportivo... Claro que a la hora de quedar expuestas las secuelas de esta locura, los periodistas son los primeros en rasgarse las vestiduras ante los hechos de violencia y las actitudes poco serias de dirigentes, cuerpos técnicos y futbolistas.

No hay que ser demagogos y hay que reconocer que los hinchas argentinos también tenemos que replantearnos varias cosas: debemos dejar de creernos "los eternos mejores del mundo", "los campeones morales de siempre" y que solo ganamos con la camiseta. Porque si seguimos con esa soberbia infundada, cada vez más serán las decepciones que nos llevaremos cuando aterricemos en la realidad. En la vida hay muchas cosas muchísimo más importantes que lo que acontezca dentro de un campo de juego.

(A los/as futboleros/as, les recomiendo visitar este blog, sin desperdicio: http://frasesbielsistas.blogspot.com/)

3 comentarios:

Enzo Troiano dijo...

Bien por Bielsa.
Comparto lo del final, los periodistas tienen parte de la culpa de la violencia que hay, deben saber que el público se deja llevar por los medios. A Grondona se le está acabando el tiempo, el tema es que ni los dirigentes de los clubes les pueden hacer la contra porque con el poder que tiene los perjudica. El ex presidente de Vélez, Raúl Gámez fue un duro critico de la gestión Grondona y ahora ya no está más en su cargo, se cree que el capo de la AFA amenazó con quitarle la televisación al club.
Cuando se votó la última vez a Grondona para que siga en su cargo sólo Gámez y el presidente de Independiente votaron en contra, dos más se abstuvieron y los demás apoyaron a JULIO.

Me faltan dos años para recibirme de periodista deportivo, ojalá que este señor ya no este en su cargo así puedo trabajar en un medio sin la obligación de apoyar a una pésima gestión.

Anónimo dijo...

Yo creo que en menor medida el apoyo que le hace a Bielsa es solo por el hecho que le gano a la Seleccion, porque no opino antes de lo buen tecnico que era?
Por Otra parte Pasarella tambien logro los mismo que bielsa y no le dieron optra oportunidad, es mas la base de la seleccion de Daniel es la misma que uso bielsa y de eso nadie habla. O no era super discutidos jugadores como Ayala Crespo etc.

mario dijo...

Coincido que la gestión de Passarella al frente del Seleccionado Argentino de Fútbol fue buena: se jugó por una nueva generación de futbolistas que sirvieron de base para las posteriores gestiones de Bielsa y Pekerman.

Personalmente, y solo es una cuestión de gustos, prefiero más el estilo de Marcelo Bielsa.

Saludos!

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