sábado, 11 de octubre de 2008

Dos mundos encontrados

El 12 de octubre de 1492 tres navíos procedentes de España arribaron a esta parte del mundo, lo cual implica un encuentro de culturas que cambiaría la historia de la humanidad.
Las consecuencias de aquel desembarco han sido puestas en tela de juicio en estas últimas años, ya que se está revisando el concepto de "Descubrimiento de América". Para mí, sería más apropiado hablar de "encuentro de razas" o "encuentro de dos mundos".

Cuando fui niño, me enseñaron que el 12 de octubre es una fecha para festejar la llegada al Nuevo Mundo de tres navíos liderados por Cristóbal Colón, un marino genovés. Estudié lo poco que se sabe de la vida de Colón, sus sospechas de que el mundo sería esférico y, posteriormente, su tenacidad para lograr el apoyo económico para arriesgada empresa.

Lo cierto es que los españoles fueron apropiándose de más y más territorios, sometiendo a los pueblos originarios hasta reducirlos a la mínima expresión. Los portugueses hicieron los propio con lo que hoy conocemos como Brasil y los ingleses con una porción del norte de este continente; aunque, por su histórico espíritu pirata, los británicos ejercieron su dominio en el aspecto económico comerciando con las nuevas naciones.

Durante la "colonización" de este continente, sin dudas, los europeos cometieron excesos de todo tipo. Hubo una imposición de una cultura que produjo efectos positivos y otros tantos dolorosos. Se habla de un genocidio a gran escala de los pueblos originarios, ya que desaparecieron pueblos enteros (con sus respectivos usos y costumbres) a manos de los conquistadores. Los pueblos perdieron sus tierras y fueron sometidos por los colonos, desaparecieron sus sistemas políticos, sus lenguajes y hubo un desprecio por la cultura autóctona: hay que decir que los criollos hicieron mucho para eso sea así también, sobre todo acá en Argentina en donde hubieron "patriotas" que gustaban más mirar hacia Europa y Estados Unidos ("nuestro" Domingo Faustino Sarmiento era el primero en menospreciar a los indios...).

Miles de aborígenes murieron a causa por las enfermedades que trajeron los europeos, como así también haber sido sometidos a esclavitud o en los combates que mantuvieron rechazando a los europeos. También es cierto que hubo un gran mestizaje: los aborígenes se mezclaron con europeos, como así también los africanos que llegaron como esclavos a estas tierras.

Ahora bien, considero que es un tanto errado pensar que con los europeos vino "toda la maldad" a esta parte del mundo cuando los pueblos aborígenes vivían en "paz y amor". Se escuchan cada vez más voces que dicen que el 11 de octubre de 1492 fue el último día de "libertad" (¿¿??) de los "pueblos originarios". Por supuesto que ninguna matanza es justificable, pero hay que tener en cuenta que hubieron también algunos pueblos originarios que dominaron a otros por la fuerza y cometieron no pocas atrocidades como sucedió con el imperio inca que fue extendiéndose hasta el sur. La esclavitud existía también en algunos pueblos aborígenes. Asimismo, hubieron aborígenes que colaboraron con los españoles para que destituyan a las autoridades "0riginarias".

Con todas las consecuencias dolorosas que trajo, me parece que hay que reconocer (y conmemorar) que la llegada de los europeos trajo un progreso social y económico a estas tierras. Todos tenemos nuestra propia historia de vida y lo que cada uno es responde a un conjunto de factores que incidieron en la propia educación, tanto lo lindo como lo feo, lo feliz como lo doloroso. Toda vivencia nos va forjando como personas y uno va eligiendo a cada paso.

Lo mismo pasa con la historia de los pueblos: hay un conjunto de aconteceres que van formando una identidad. No me parece que haya que borrar o renegar de la colonización porque mucho de lo que hoy somos lo debemos a ese encuentro de dos mundos, de distintas razas. Más que pregonar el rencor y el deseo de venganza, se nos hace preciso reconciliarnos con nuestra propia historia que es en definitiva lo que nos pacificará. Es por eso que es importante celebrar esta fecha: hace a nuestra identidad, con lo bueno y con lo malo, con nuestras fortalezas y nuestras debilidades.

1 comentario:

Domingo Faustino Sarmiento dijo...

“¿Lograremos exterminar los indios? Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa calaña no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría colgar ahora si reapareciesen. Lautaro y Caupolicán son unos indios piojosos, porque así son todos. Incapaces de progreso. Su exterminio es providencial y útil, sublime y grande. Se los debe exterminar sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado”. DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO

(“El Progreso”, 27 de septiembre de 1844)

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