viernes, 3 de octubre de 2008

Como en Argentina, todos son víctimas en Cromagnon...

El 30 de diciembre de 2004, el país se estremeció con una tragedia que le costó la vida a 194 personas y que dejó más de 700 heridos, la cual tuvo lugar en un boliche ubicado en el Barrio de Once, en la Ciudad de Buenos Aires.

Callejeros, una banda de rocanrol con popularidad en ascenso, brindaba un recital en República de Cromagnon, discoteca regenteada por Omar Emir Chabán. La gente bailaba al son del furioso rock y prendía bengalas y candelas, un ritual común en recitales... hasta que sucedió lo temido (y previsible): el fuego de una bengala quemó una de las tela de plástico que colgaba del techo del local, la cual empezó a emanar gases tóxicos... y se desató la tragedia: salidas de emergencia cerradas, falta de ventilación, el fuego y el humo hicieron que el oxígeno que fuera consumiendo hasta asfixiar a decenas de personas, las cuales excedían largamente a la capacidad del local.

Todo fue confusión, desesperación, llantos, muerte. Los concurrentes no pudieron escapar a tiempo ya que las salidas de emergencia estaban cerradas con candados. Llegaron los bomberos quienes, con mucho esfuerzo y arrojo, lograron forzar las puertas de acceso y salvar a los que pudieron.

Como dije en otros post en donde opiné sobre otros temas, los argentinos tendemos constantemente a echar culpas a los demás de los males propios evitando hacernos cargo de lo que nos toca.

Este caso reviste de una complejidad debido a que los principales actores (ex autoridades políticas, Callejeros, Chabán, familiares de las víctimos) se empeñan en ensuciar la cancha para llevar agua para su molino. El Gobierno se victimizó de un supuesto complot para derrocar a Ibarra, Chabán insistió en que la culpa la tienen "tres descerebrados que lanzaron como noventas bolas de fuego" dando origen al el fuego en el techo del local, las que sobrevivieron y los familiares acusan al Gobierno de no cuidarlos como corresponde, Callejeros esqiva toda responsabilidad diciendo que ellos solo se dedicaron a tocar.

Salió a la luz que tanto los inspectores del Gobierno de la Ciudad como los Bomberos no habían realizado los controles debidamente y surgieron la sospechas de coimas.

Se desató una polémica, las acusaciones volaban de un lado hacia otro incesantemente. El responsable de República de Cromagnon, Chabán, priorizó su negocio y dejó entrar a una gran cantidad de gente que rebasó la capacidad del local; el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que no hizo los controles previos correctamente, una banda ególatra que solo se limitó a dar su show, la gente que tuvo su responsabilidad, un público descontrolado en su comportamiento; se descubrió que en los baños de Cromagnon habría una suerte de "guardería de niños" que funcionaba en el baño de damas en donde irresponsablemente los jóvenes dejaban a sus hijos para irse a bailar con la música de Callejeros. . . Claro que lo más simple es decir todo fue culpa de un lunático que prendió una de las 24 bengalas.

La consecuencia política de este drama fue que Aníbal Ibarra, entonces Jefe del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, fue separado de su cargo tras el juicio político al que fue sometido por la Legislatura Porteña.

Lo positivo que tuvo este triste suceso fue que, de ahí en más, hubo una concientización de parte de los Estados Provinciales y del púbilco en general acerca de la seguridad en espacios cerrados para evitar que se repita una triste experiencia como ésta.


Omar Emir Chabán, el señalado por todos

Omar Chabán, es un artista y empresario que se hizo reconocido en el ambiente under de Buenos Aires. Tuvo a su cargo algunos emprendimientos.

En el año 1982, en sociedad con otras dos personas, inauguró el Café Einstein, un pequeño local en donde superion actuar bandas como Soda Stereo y Sumo. Después de cerrar ese lugar, abrió otro al que llamó Cemento, con mayor capacidad para albergar espectadores; este lugar sufrió un cierre temporal debido a las quejas de vecinos pero después volvió a ser sede de recitales de grandes bandas como Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y Los Ratones Paranoicos.

El 12 de abril de 2004, Chabán inauguró República de Cromagnon en un inmueble que él mismo alquiló. Ese día, Callejeros fue la primera banda que tocó.

El local estaba habilitado para 1.031 personas pero, en aquel trágico día, hubieron muchos más. La causa judicial señala que asistieron 2.811 personas a aquel fatídico recital de Callejeros.

Días después de la tragedia, tras algunos allanamientos, Chabán fue detenido por la Policía. Pero Omar Chabán fue liberado en el año 2005, a sólo 5 meses de ocurrida la tragedia. Pasó 166 días en libertad (en casa de su madre y en la Isla del Delta) y luego volvió al Penal de Marcos Paz. Allí pasó más de 2 años, hasta que consiguió su excarcelación y fue liberado el 7 de Diciembre de 2007.

En todo momento, Chabán ha insistido con su inocencia. Cosechó algunas adhesiones del "ambiente artístico" como Gustavo Cordera, líder de la Bersuit Vergarabat. Ante las evidencias que lo contradicen, afirma que República de Cromagnon era un lugar seguro y opta por culpar solo a esos, según sus dichos, "esos tres descerebrados"...


Callejeros que miran para otro lado

"Es así, la gente es todo, por eso no me gustan las grabaciones ni estar en un estudio. En cambio, disfruto mucho más de los recitales. Todo lo que pasa en un show me encanta, inclusive el tema de las bengalas, que me mata porque en cierto punto no puedo respirar y menos cantar. Nuestra gente lleva todo tipo de pirotecnia. A veces tratamos que no metan cualquier cosa, pero por una cuestión de que nadie se lastime”. Patricio Fontanet, Revista 'El Acople'. 18 de mayo de 2004. Al día de hoy, parece que Callejeros olvidó esa parte de la historia.

Callejeros es una banda de rock formada en el año 1995 en el conurbano bonaerense, influenciados por bandas como The Rolling Stones, Creedence Clearwater Revival y, fundamentalmente, Los Redonditos de Ricota. Por más que se hablen de sus influencias, la calidad de la música de Callejeros es muy inferior a las de esas super bandas. Viendo lo que estaba de moda, los Callejeros también adoptaron la postura del denominado "rock chabón" (¿?), tan repetitivo y previsible: letras "directas", sonidos basados en dos guitarras, bajo, batería y algún saxo, estética desaliñada para aparentar "ser uno más del barrio" aunque tengan un nivel de vida de alta sociedad, más el show de su público que actúa como una hinchada de fútbol (banderas, bengalas y cantitos arengando a su banda favorita y desafiantes contra otras bandas).

Antes de la tragedia de Cromagnon, habían editado tres discos cuyas ventas crecieron exponencialmente después de aquel desastre. Suele ser raro el morbo del público que se movió masivamente a consumir la música de este grupo tan limitado, tan pacato artísticamente, por el solo hecho de haber estado involucrado en este caso. Obviamente, la banda tiene todo un equipo de gente que trabajó con ellos en donde el nada del "negocio de la música" queda librado al azar: al igual que las ventas de sus discos, gracias a su victimización en lo ocurrido, su merchandaising les dio jugosos dividendos.

La banda se llamó al silencio después de lo acontecido en República de Cromagnon para, con gran expectativa mediante, volver a los escenarios en julio de 2006. Con el correr de los meses, en sus esporádicas presentaciones la cantidad de fanáticos fue aumentando considerablemente.

Desde el momento mismo de ocurrida esta tragedia, la banda liderada por Patricio Santos Fontanet, intentó deslindar toda responsabilidad sobre las 194 vidas que se apagaron en medio de un recital de rock. Días después de ese desastre, a través de sus asesores letrados, esa banda responsabilizó exclusivamente a Chabán de la seguridad de Cromagnon y hasta negó haber tenido firmado algún contrato para dar ese recital.

El pasado 26 de julio presentaron su última producción discográfica en el Estado El Orfeo de la Ciudad de Córdoba. A la entrada de ese recital, habían chicas vestidas con la ropa de la empresa que maneja el marketing y merchandising de Callejeros, entregaba un volante amarillo a los asistentes que rezaba: "Justicia. Basta de culpar a Callejeros. No incentivaron la pirotecnia, no coimearon, no cerraron la puerta. ¿Culpables de qué?" El mensaje también invitaba al banderazo, en apoyo al grupo (¡vamo', loco!¡aguante lo' cashejeros!)...


Contundente informe de como los Callejeros cambiaron su discurso acerca de las bengalas

En el juicio, hasta ahora "se animó" a declarar uno de los guitarristas de la banda, Maximiliano Djerfy, quien afirmó "Se veían candelas por todos lados. Eduardo [Vázquez, el baterista] paró la banda con un golpe y comienza a caer fuego. Se arma un círculo de fuego y era como un ritual, todos agarrados de la mano, bailando alrededor."

Según informa el portal Infobae, la banda Callejeros, con total caradurez, ha demandado al Estado Nacional y al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por $ 9.360.000 ($ 1.500.000 para cada uno). En dicha demanda, que se tramita en Juzgado Contencioso Administrativo Federal N° 4, el grupo reclama $3.600.000 por daño psicológico, $2.400.000 por daño moral, $2.130.000 por lucro cesante, $1.200.000 por daño a la vida de relación y $30.000 por daño emergente.

Me parece obvio que a Callejeros la seguridad personal de sus fans les importa poco y nada, solo llenarse los bolsillos de dinero y que su fama siga creciendo. Lo cierto es que resulta muy poco creíble la actitud de Callejeros. Ellos pretenden hacernos creer que "no sabían nada", "no organizaron el recital", "no tiene la culpa de nada"... como si no hubieran sido parte importante de ese perverso marco que favoreció a esa tragedia.

Aníbal Ibarra, el responsable político que también se sumó al "yo-no-fui"

Al momento de la tragedia de Cromagnon, Aníbal Ibarra era el Jefe del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Ibarra había asumido ese cargo en Agosto de 2000.

Después de ocurrido el desastre, se supo que los controles realizados por funcionarios municipales fueron, por lo menos, irregulares. Entonces fue ahí que las miradas también se centraron en Ibarra.

Sus opositores tuvieron un lógico pretexto para ganar ellos sus propios espacios de poder más que colaborar con el esclarecimiento del caso. El 07 de marzo de 2006 fue destituido de su cargo, luego del juicio político al que fuera sometido. Por esas cosas que solo tiene la democracia argentina, Aníbal Ibarra se consagró como legislador en la Ciudad de Buenos Aires de la mano de su discurso de "víctima de una desestabilización" y de la mano del kirchnerismo...

Por su parte, con gran liviandad, Aníbal Ibarra solo se limitaba a gritar a los cuatro vientos ser "víctima de una conspiración política" como si no le cupiera responsabilidad alguna. Más allá de que en verdad hubo algo de canibalismo político de parte de la oposición, fue totalmente justo que IBarra sea desplazado de su cargo. Lo cierto es que Ibarra era, mal que le pese, el responsable de los funcionarios municipales que no hicieron las inspecciones al local de Cromagnon como corresponde.


¿Y los Pibes de Cromagnon?

Es muy difícil hablar de quienes fallecieron aquel 30 de diciembre de 2004 pero, aún así, en medio de toda esta confusión parece quedar olvidada la cuota de responsabilidad que le toca al público que concurrió a ese recital de Callejeros.

Es muy antipático hablar de la culpa que tuvo el público en este desastre. Es por eso que la inmensa mayoría de los medios periodísticos evitaron ahondar en este punto y evadirse por caminos más fáciles y menos
comprometidos.

Claro que el dolor de los familiares debe ser tremendo e insoportable luego de tremendo infortunio. Ese mismo dolor más que comprensible puede hacer perder la objetividad y puede convertirse en un odio que solo puede ser mitigado con la venganza.

En ese tipo de recitales siempre abundó el alcohol y las drogas, sería muy raro que en ese que dio Callejeros haya sido la única excepción. Los padres que hoy lloran la pérdida de sus hijos, ¿se habrán tomado tiempo para pensar en donde habrá estado su falla como educadores?, ¿no sabían acaso de las características de los espectáculos a los que sus hijos concurrían?

Es muy fácil demonizar solo a un pibe "desquiciado" que prendió la ¿única? bengala que desencadenó el desastre. Es muy fácil tratar de imaginarse que todos los concurrentes estaban en sus cabales, que sanamente se divertían y que solo uno y nada que uno de ellos fue el que se salió del orden. Además, ¿ninguno de ellos que haya estado en su sano juicio se habrá dado cuenta de que el lugar estaba abarrotado de gente lo cual es en si mismo un gran peligro?; está probado que entraron varias bengalas y candelas al recinto a pesar de los cacheos, ¿eso es solo culpa de la policía?.

Párrafo aparte para esas madres que llevaron al recital de Callejeros a sus propios hijos que allí murieron: ¿qué tipo de madre lleva a sus hijos a un espectáculo en donde la música aturde, abunda el humo (de cigarrillos, en el mejor de los casos), en donde hay gente desquiciada?; ¿cómo puede ser que hayan dejado a sus hijitos a cargo de gente desconocida?.


Dejemos que solo la Justicia haga Justicia

Como sucede en cada caso resonante, cada cual puede tener su propia hipótesis acerca de lo acontecido.

Personalmente, y tal como acá lo expongo, las culpas son compartidas por todos: desde Aníbal Ibarra y Omar Chabán, pasando por Callejeros y hasta los mismos concurrentes a ese espectáculo y sus familiares.

Claro que no todos en la misma proporción. El pasado 19 de agosto se inició el maratónico juicio que, espero, llegue a buen puerto. Es por eso que hay que confiar en Julio Lucini, el magistrado que entiende en esta causa, esperar a que todos hagan sus descargos y que se pueda hacer finalmente Justicia en este bendito país.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Buen articulo, solo algunas cosas para reflexionar, creo que ahora con la edad que uno tiene ve este tipo de recitales como una locura el asistir pero cuantas veces cuando uno era joven fue a boliches que no tenian salida de emergencias, la cantidad de personas que entraban no le importaba a nadie. pero ahora misamo cuando uno sale a comer en cuantos lugares las salidas de emergencias son las misma entrada y como esta de moda no nos importa. yo creo que esta en nostros el cambiar esta forma corrupta de vivir en argentina.

mario dijo...

Es muy difícil emitir juicio acerca de este caso.

Pero sí considero necesario que se colabore con la Justicia dejando de evadir las propias responsabilidades.

Saludos!

republica dijo...

Q se sabe de los que tiraron las bengalas????
Quiénes son???
Murieron???
Cantan con la izquierda pero cobran con la derecha!
Argentinidad al palo!
Pero veranean en Punta del Este!
Argentinia dixit!

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