miércoles, 10 de septiembre de 2008

El rompecabezas de la U.C.R.

La Unión Cívica Radical está atravesando acaso uno de sus años más críticos desde 1891, año de su fundación.

Hay que decir también que esta crisis no es exclusividad de este partido, sino que ha afectado a la mayoría de los partidos tradicionales, inclusive el Partido Justicialista. Hay una gran crisis de representatividad por la que muchos ciudadanos optan por adherir a alguna figura carismática, en vez de a una plataforma política. Se puede decir que el individualismo ha opacado a lo colectivo: prima el "sálvese quien pueda" más que una legítima causa social. Hoy en día, la principal motivación de muchos argentinos para trabajar en una campaña electoral es poder sacar algún rédito personal y no buscar brindar un servicio a la comunidad. Los políticos se aprovechan de ésto para generar un perverso clientelismo... de lo que la misma gente es cómplice.

Después de Raúl Alfonsín, la U.C.R. no ha tenido un líder que logre aglutinar voluntades para armar un sólido proyecto de país. Quienes pudieron suceder a Alfonsín, optaron por armar sus propios partidos políticos con magros resultados, tales son los casos de Ricardo López Murphy y Elisa Carrió, o bien transar con el poder kirchnerista, como lo hicieron varios dirigentes entre los que sobresalió Cobos, actual Vice Presidente de la Nación.

Si uno tiene en cuenta, las últimas elecciones presidenciales y las legislativas, se observa que es notable la pérdida de votos que ha tenido la Unión Cívica Radical, lo que le implicó una importante reducción en su incidencia en la vida política de nuestro país.

En las últimas elecciones, la UCR tomó la penosa decisión de encolumnarse detrás de Roberto Lavagna, reconocido dirigente justicialista que optó por competir por la Jefatura de Estado por fuera del Frente para la Victoria. Así, la fórmula Lavagna - Morales apenas superó el 16% de los votos del total del electorado.

La repentina popularidad de Julio César Cleto Cobos avisora una tenue luz de esperanza para que este centenario partido vuelva a los primeros planos de la escena nacional. Por estos días, cuando la convalecencia de Raúl Alfonsín motivó el acercamiento de Cobos, Carrió y López Murphy hizo que se crearan expectativas acerca de un resurgimiento del partido fundado por Leandro N. Alem.


Analicemos a los principales personajes

Elisa Carrió se encargó de abortar todo sueño de los simpatizantes radicales cuando, fiel a su estilo confrontativo y ególatra para hablar, dijo que Alfonsín representa "la vieja política" y que Cobos "es pura espuma". A mi modo de ver, Carrió personifica como ninguna la actual adolescencia de la oposición en la política argentina: berrinches continuos, denuncias mediáticas, inestabilidad emocional, discursos vacíos, repetir hasta el hartazgo "ser honesta" (me termina generando desconfianza que declame tanto su honestidad), abandonos de barcos (abandonó la Alianza cuando estaba en el poder, fundó el ARI y lo abandonó, después creó la Coalición Cívica... ¿la abandonará también)... realmente Carrió es pura espuma y allana el accionar del oficialismo.

■ Julio Cobos es toda una incógnita: adquirió altísimos índices de popularidad gracias a su voto "no positivo" para con las retenciones móviles pero es un interrogante saber si él sabrá capitalizar ese envión que lo sacó del ostracismo en el que estaba sumido desde que se sometió al poder kirchnerista. Celebré en su momento el "voto no positivo" de Julio César Cleto, pero no me afilié a su fan club: Cobos debe replantear seriamente su rol político, ¿está o no está en el kirchnerismo?; mientras los kirchneristas hablaron de traición de Cobos, yo hablé de la saludable independencia de los poderes. Pero no olvido que Cobos optó por darle la espalda a su propio partido para dejarse encandilar por el canto de las sirenas kirchneristas; no olvido tampoco que él llgó al poder en Mendoza de la mano de Iglesias, uno de los principales dirigentes de la UCR mendocina, a quien también le dio la espalda.

■ Ricardo López Murphy es la figura radical que más respeto actualmente por su coherencia en el discurso, por la gran sensatez con la que suele opinar sobre diversos temas candentes y por su capacidad técnica incuestionable en materia económica. Pero, a López Murphy le falta carisma, no llega a las masas populares y es por eso que su agrupación política, RECREAR, está naufragando. En las pasadas campañas electorales, tuvo un ¿coqueteo? con Elisa Carrió, con quien amagó formar un frente común lo que desató la ira de los seguidores de la dirigente chaqueña ya hartos de su manejo autoritario.

Con Alfonsín ya en el otoño de su carrera política, se me ocurre pensar que la U.C.R. puede salir a flote nuevamente con la fuerza de sangre joven, esto es, que los viejos pesos pesados, den paso a las nuevas generaciones de políticos para que oxigenen la vida de este partido centenario. Habría que ver si los mismos de siempre tienen la humildad de dar un paso al costado y permitir el acceso de gente nueva... pero bueno, sucede en otros lados también, los egos pesan demasiado.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Al fin un periodista serio y bien informado...de estos hacen falta en este país.

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