domingo, 21 de septiembre de 2008

"Discriminación", una palabra muy manoseada en estos tiempos

En la Ciudad de Mar del Plata, un muchacho de 25 años de edad ha logrado que un Juez lo autorice a portar un Documento Nacional de Identidad en donde él sea reconocido con un nombre femenino. Fundamentó su pedido en el hecho de que, al ser travesti, se le complica realizar trámites de todo tipo y dice sentirse marginado socialmente.

El Diario Clarín fue el medio periodístico que publicó un reportaje en donde este muchacho cuenta su historia. Su conflicto personal llega al punto de no soportar siquiera cualquier tipo de alusión al nombre que recibió al momento de llegar a este mundo, es por ello que el muchacho se excusó con ese matutino afirmando "De mi nombre de nacimiento no hablo porque no me representa". Dice que a partir de los 15 años empezó a inyectarse hormonas femeninas y, luego de cumplir los 16, se autonominó "Tania". A los 18 años se implantó siliconas en los glúteos y en las caderas y, su propia familia, le dio dinero para que se haga un implante de mamas.

El joven está apoyado por toda su familia en esta cruzada, al punto que su hermana, Verónica, es la abogada que lo patrocina quien declaró "Lo que también logra este fallo es igualar a Tania con el resto de las mujeres. Por ejemplo, puede casarse por la Ley de Matrimonio Civil aunque no recurra a la operación de readecuación sexual". Habría que preguntarle a esa abogada qué entiende por mujer, cual es el concepto de mujer que ella tiene: ¿da lo mismo una mujer que un travesti o un transexual?.

Tanto "Tania" como Verónica son miembros de la Comunidad Homosexual Argentina, institución que ya ha presentado un proyecto de "Ley de Identidad del Género" en la Cámara Alta del Congreso Nacional.

"Discriminación", una palabra muy manoseada en estos tiempos

"Este fallo soluciona mi vida, pero no quiero que sea un hecho aislado sino sólo el primero", dijo exultante el muchacho acerca de la posibilidad de tener un nombre femenino en su D.N.I.

El joven se quejó de situaciones incómodas que le tocó enfrentar en momentos que tuvo que mostrar su D.N.I. en donde figura con nombre masculino y una foto que no muestra su actual y pretendido aspecto femenino.

Hoy en día, la palabra "discriminación" está a flor de labios en miles de argentinos. Ante cualquier incomodidad, ante cualquier capricho, ante cualquier berrinche, ahí nomás se esgrime esta "bendita" palabra.

Suele pasar con las agrupaciones homosexuales que se llenan la boca hablando de xenofobia u homofobia cuando dicen no ser aceptados "tal como son" en distintos ámbitos sociales. Justamente muchos de ellos que se autoproclaman de criterios abiertos, reaccionan violentamente cuando alguien les dice que no comparte su forma de ver la sexualidad. Si uno les dice que la homosexualidad es más una patología que una opción de vida, ahí nomás llueven los rótulos de "conservador", "homófobo" y demás que hablan de una gran estrechez de pensamiento. Muchos medios de comunicación se hacen eco de estos planteos histéricos en donde pareciera ser que lo ideológico prevalece sobre la naturaleza misma.

Si una persona vino a este mundo con un cuerpo de hombre, no hay un error o un ensañamiento de la naturaleza. Todos y cada de nosotros tenemos un sexo desde que nacimos, el cual debemos ir descubriendo, valorarlo y ponerlo al servicio de la Creación para vivir en armonía con la misma naturaleza.

Digan lo que digan, un hombre que se viste de mujer, por más maquillaje, hormonas y siliconas que se implante NUNCA PODRÁ SER UNA MUJER. Por más que intente autoconvencerse y convencernos, personas como "Tania" nunca podrán pensar, sentir, ¡vivir! como una mujer.

Una mujer no es mujer por el mero hecho de usar tal o cual ropa, ni por tener cierta silueta. Lo biológico va necesariamente de la mano de lo mental. Está claro que hay personas que, por educación o experiencias traumáticas, no tienen afirmada su condición sexual; pero eso es un problema que se arregla enfrentándolo valientemente con una terapia psicológica, apoyo espiritual y, fundamentalmente, la contención del círculo familiar.

Parece que uno se cree como "progresista" si se está a favor de la homosexualidad y, claro está, los intolerantes somos los que no estamos de acuerdo con los intentos de "normalización" de esta patología.

Cuando hay homosexuales que se dejan llevar por su histeria y reclaman ser aceptados por la sociedad tal como son, yo les preguntaría porqué no son ellos los primeros en aceptarse a ellos mismos tal como la misma naturaleza los ha hecho y los ha puesto en este mundo.

2 comentarios:

Argentino dijo...

Si esto seria algo mucho mas común en Argentina, y una persona de genero masculino pero con DNI femenino legal cometiera un ilícito un abuso, etc. dejando cabellos, semen u otro rastro de un hombre, buscarían un hombre no? pero esta persona seria exteriormente y legalmente mujer.
La policía no encuentra un delincuente de un genero, como se manejaría en algo mas complicado?

Ahora si fuera al reves, y la persona genero masculino con DNI femenino es asesinada no esta reconocible y es encontrada sin documentos? cuando lo analicen peritos encontrarían genes masculinos y no se daría a conocer públicamente que se encontró una mujer, si no que se encontro un hombre, no? eso también complicaría las cosas.

Si yo soy bisexual, y quiero tener nombre de mujer y de hombre me lo daría la justicia? por ejemplo si me quiero llamar "Roberto Carolina Cacho Gomez" o “Cintia Carlos machona Peralta” me lo daria la justicia? por que si uno se siente hombre y mujer a la misma vez, no te tendrían que discriminar. No hay derechos para los bisexuales!!

Anónimo dijo...

Está de moda alentar y alabar todo este tipo de carnaval. ¿Qué otra cosa es un travestido sino un disfrazado?.

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