miércoles, 18 de junio de 2008

(en) "La Plaza del amor y de los sueños" ¿?

El Matrimonio Kirchner volvió a caer en la tentación de fabricarse un acto para obtener arengas que se pagaron con fondos del Estado Nacional, como así también dinero de las arcas de algunos Estados Provinciales y Municipales ¿o estaré muy equivocado?.

Al igual que lo sucedido con el acto del 25 de mayo que el Gobierno Nacional organizó en la Ciudad de Salta, en donde hicieron un gran gasto de dinero (público) para que la concurrencia sea magra, la convocatoria del día de hoy no fue la que esperaban. Un poco menos de cincuenta mil argentinos (muchísimo menos de los que esperaban los alcahuetes de Kirchner) traídos en movilidades desde partidos del Conurbano Bonaerense y de la mayoría de las Provincias adictas a la chequera oficial.

Ya a esta altura, cualquier discurso que la Sra. Presidente aburre por lo reiterativo de su dialéctica y se vuelve irritante por gran violencia con la que carga cada frase desafiante que vomita a sus opositores. Desde "la Plaza del amor y de los sueños" (según sus propias palabras), Cristina Fernández volvió a ser agresiva para con sus opositores.

Cristina Fernández, al igual que todas las huestes kirchneristas, insisten con eso de que haber triunfado en las pasadas elecciones presidenciales les significa algo así como un "cheque en blanco" para que hagan y deshagan todo lo que quieran durante cuatro años. Utiliza la misma dialéctica que utilizaron Juan Domingo Perón y Eva Duarte: en nombre de los "descamisados", hablan de redistribuir la riqueza pero ellos viven en escandalosa opulencia y ponen sobre la mesa el discurso de que "si estás conmigo, sos de los buenos y, si estás en contra mío, sos enemigo del pueblo." Basta Cristina, ponele un poco más de "rigor intelectual" a tus dichos.

No entiendo bien qué significa su concepto de que "la Plaza de Mayo le pertenecía a los peronistas y que desde la aparición de las Madres de Plaza de Mayo pasó a ser de todos los argentinos". Que yo sepa, la Plaza es propiedad del pueblo argentino desde siempre, por más que los patoteros que dirige D'Elia se arroguen la potestad para disponer de ese espacio público tan querido por todos los argentinos.

En consonancia con lo que había declarado su esposo el día anterior, Cristina Fernández vociferó sobre el final "Esta es una plaza del amor y de los sueños. Simplemente vinimos a contar nuestras ideas del país que soñamos. A los que crean que lo pueden hacer mejor que nosotros los invitamos a que democráticamente se constituyan como partidos políticos y reclamen el voto del pueblo". Ante tanta agresión verbal de parte del oficialismo, los dirigentes de las entidades rurales no cayeron en bajezas y reafirmaron que ellos han sido elegidos por los trabajadores a los que representan y que no tienen vocación política.

Teniendo en cuenta que el kirchnerismo ganó en numerosas localidades rurales, espero que la gente del campo aprenda la lección y piense bien a la hora de concurrir a emitir su voto.

Un párrafo para el joven tucumano de 21 años que perdió la vida accidentalmente en la Plaza de Mayo en la mañana previa al acto kirchnerista. El joven era desocupado, hijo de un empleado municipal y viajaba por primera vez a Buenos Aires con la promesa de recibir $ 100 a cambio de apoyar a la primera mandataria. No hubieron mensajes públicos de condolencias para la familia de quien falleció increíblemente. El drama de este pobre muchacho retrata cruelmente el nivel de desorientación de tantos compatriotas que venden sus conciencias por unos pesos y/o algún plan social.

1 comentario:

Mario dijo...

¿fatalidad o neglicencia?

“Que Cristina se deje de joder con esos actos donde se arrea a los jóvenes como vacas”, dijo Rubén Marriera

PERFIL habló con los padres del joven tucumano muerto en la Plaza de Mayo, cuando una farola le cayó en la cabeza.

Bronca, indignación e impotencia eran los sentimientos encontrados que embargaban durante la mañana de ayer a las 300 almas que se congregaron bajo un cielo plomizo en el cementerio de Lules, Tucumán, para dar el último adiós a los restos de Carlos Marriera (21), quien el último martes había viajado desde Tucumán a Buenos Aires para participar del acto de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a cambio de una retribución de 200 pesos en concepto de viático y la promesa de que le iban a conseguir un trabajo.

El destino, la fatalidad o la negligencia, según el punto de vista de quien lo vea, truncaron definitivamente su vida cuando una farola de 10 kilos se desplomó fortuitamente sobre su cabeza provocándole la muerte.

“ Espero que la muerte de mi hijo no haya sido en vano y que la presidenta Cristina de Kirchner se deje de joder con estos actos, en los que se arrea a los jóvenes como si fueran ganado. Ella debe dejar de prometer y dar trabajo a los jóvenes para que nunca más vuelvan a suceder estas cosas. Si la muerte de Carlos sirve para eso, quizás algún día encuentre la resignación. No sólo mataron a mi hijo, también me mataron a mí”, dijo a PERFIL Rubén Marriera, mientras se alejaba a paso lento del montículo de tierra donde desde ayer están enterrados los restos de su hijo.

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