lunes, 28 de abril de 2008

San Martín es una lágrima

La de ayer resultó ser otra dolorosa derrota que complica un poco más las aspiraciones del Pueblo Verdinegro a permanecer en Primera División. San Martín de San Juan cayó ayer 1-2 contra el mediocre Arsenal de Sarandí, en calidad de visitante.

Tal como sucedió como contra Colón, a primera instancia, derrotar al rival ocasional se presentaba como un objetivo no muy complicado de alcanzar. Al igual que sucedió en el fin de semana pasado, los jugadores verdinegros no mostraron el temple necesario para superar situaciones adversas. Tuve la oportunidad de ver el partido en que Olimpo de Bahía Blanca (próximo rival verdinegro) derrotó 2-1 en su estadio a Colón de Santa Fe: con muy pocos recursos técnicos pero con mucha vergüenza, los bahienses arrinconaron a los de Mohamed hasta ponerse 2-0; recién ahí fue que los bahienses se replegaron para sostener estoicamente el resultado, el cual solo fue decorado con el gol de Ramírez para los santafesinos. Lamenté que en la fecha pasada los jugadores verdinegros no hayan mostrado el amor propio que sí esgrimió Olimpo para vencer a un Colón que no es ningún mounstruo... y, sin embargo, por culpa de la hibridez sanjuanina, la alineación dirigida por el Turco Mohamed parecía casi el Real Madrid.

Arsenal de Sarandí, luego de haberse coronado Campeón de la Copa Sudamericana 2007, traía su rendimiento futbolístico en bajada. Los escasos hinchas del equipo del Viaducto (en realidad, este club casi no tiene hinchada) que concurrieron al Estadio Julio "Todo Pasa" Grondona ya habían empezado a hostigar a sus jugadores porque cargaban con el lastre de nueve partidos sin ganar.

Para este partido, Teté Quiroz decidió cambiar su esquema táctico en la ofensiva dejando en el campo a Daniel Giménez y a Martín Bravo en el once titular, quedando Luis Tonelotto relegado al banco de suplentes. Personalmente, la principal carencia del juego verdinegro es que no tiene generador de juego, alguien que pare la pelota, alguien que proponga juego asociado para alimentar a los puntas dejando definitivamente el repetitivo recurso del pelotazo desde la zaga.

De movida, el partido se presentó accesible para los sanjuaninos. Arsenal seguía sumido en su confusión, mientras que San Martín esbozaba un intento de recuperación. El recurso del pelotazo parecía volver a tener sus frutos.

A los 23 minutos de la primera etapa, Martín Bravo aprovechó una buena asistencia del "Tanque" Giménez para definir ajustadamente ante la salida de Mario Cuenca, arquero de Arsenal. Lamentablemente, San Martín no contó con argumentos para seguir capitalizando el escenario más que favorable que se le presentó en el partido: los jugadores de Arsenal estaban totalmente confundidos, a merced de lo que dispongan los sanjuaninos.... pero nada de eso pasó.

Para el segundo tiempo, el técnico local, Gustavo Alfaro dispuso unas modificaciones para adueñarse del mediocampo lo que terminó de inclinar la balanza a favor del club de "Don Julio".

Sobre los 15 minutos del segundo tiempo, una jugada intrascendente desnudó la pobreza de San Martín. Luciano Leguizamón iba ingresando en diagonal por el costado izquierdo del área de grande de Ezequiel Medrán y Sergio Plaza (sí, el mismo habitual mentor de los errores garrafales en defensa) forcejeó inúltimente con el delantero y "cometió" penal que sancionó Sergio Pezzota, el árbitro del cotejo. El penal es de los que se dan en estos tiempos de fútbol hiperprofesionalizado, en donde se juega con muchas presiones y dinero de por medio: los jugadores, como sucedió con Leguizamón, tienen la insoportable tendnecia a sobreactuar faltas, a tirarse antes de ser tocados o zambullirse buscando el mínimo roce que las inncontables cámaras de televisión muestran como penal.

El 9 de Arsenal remató fuerte al medio del arco, Medrán apostó mal arrojándose sobre su derecha. Gol de Arsenal y hecatombe verdinegra.

Unos minutos después, se dio una confusa jugada en el área de Arsenal tras un córner donde, tras una confusa serie de rebotes, Ariel Agüero remató hacia el arco pero se interpuso un defensor del equipo del Viaducto quien desvió el remate con el brazo. Es verdad que no fue intencional, pero el remate del capitán sanjuanino iba directamente al arco de Cuenca...

Quiroz volvió a cambiar su esquema táctico haciendo ingresar a Maxi Herrera, Pedro Galván (¿hasta cuándo se lo seguirá incluyendo?) y Tonelotto. El director técnico verdinegro interpreta muy bien los partidos y, en la mayoría de los casos como ayer, acierta en los planteos tácticos y cambios de rumbo... pero no encuentra respuestas en los intérpretes. San Martín no se recuperó más y solo quedaba aguantar el empate.

Y sucedió lo que no debía suceder. A 5 minutos de la finalización del partido, tras un centro, Leguizamón encontró una pelota picando mansamente cerca de su pierna derecha y, ante la pasividad de la defensa sanjuanina que estaba más preocupada por reclamar un inexistente fuera de juego, remató cruzado ante Ezequiel Medrán que había quedado desprotegido por sus mismos compañeros. No hubo tiempo para más y San Martín sufrió su tercera derrota consecutiva que lo tiene complicado en posición de descenso directo.

Al final, las cámaras de televisión, ávidas de captar declaraciones y/ reacciones escandalosas, se hicieron eco de las quejas de los jugadores de San Martín quienes se quejaron de una supuesta incidencia del árbitro en el resultado final del partido. Fue penoso ver a nuestros jugadores llorar por supuestas "manos negras" más que hacerse cargo del propio bajón que vienen exhibiendo en los últimos juegos.

Ahora, para la próxima fecha, viene Olimpo de Bahía Blanca. Otro partido crucial, al cual ganar es imprescindible para no dejar que la situación se siga complicando sola. San Martín va entrando en la recta final de la temporada y ya casi no tiene margen para el error.

(Infografía Diario de Cuyo)

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