lunes, 21 de abril de 2008

Estela de Carlotto: de profesión, activista de derechos humanos

ENRIQUETA ESTELA BARNES de CARLOTTO fue compañera y amiga de una hermana del General de División Reynaldo Bignone, en la entonces Junta de Calificación Docente de las escuelas Laines de la Provincia de Buenos Aires.

En razón de esa amistad la Carlotto a principios de 1977 pidió entrevistar al General Bignone, por entonces Secretario General del Ejército, quien la recibió en su propia casa en Castelar por ser un día feriado y el tema urgente.

En tal oportunidad la mujer le aclaró que no venía por sus dos hijas - la mayor divorciada y la menor soltera - de quienes dijo saber perfectamente que militaban clandestinamente en las filas del terrorismo, porque para ese entonces ya había asumido ella resignadamente tal problema y no era eso lo que la llevaba a pedir ayuda, sino la angustiosa falta de noticias de su esposo que no había regresado a la casa y aparentemente habría sido detenido en un operativo en La Plata.

El general Bignone le prometió hacer lo que estuviera a su alcance, pero felizmente el problema se solucionó rápidamente, no por su intervención sino porque el hombre había sido detenido por error y liberado en pocas horas.

La Carlotto omite siempre relatar esta entrevista y prefiere referirse a otra presunta reunión muy posterior, donde ella dice haber visto al general para pedirle por el cadáver de la hija mayor.

Por otro lado, años antes a 1977, cuando su hija no era subversiva y estaba aun normalmente casada, Estela Carlotto llegó a la casa de la madre del general, donde celebraban con algunas amigas el cumpleaños de la hermana del mismo, sumamente compungida porque "su hija casada no había podido tener familia".

Después vino la separación del matrimonio, sin haber tenido hijos; el nuevo matrimonio del marido que sí entonces tuvo hijos; la incorporación de la chica a las filas de la subversión, su muerte, la entrega del cadáver a la familia Carlotto, la historia muy posterior de su supuesto embarazo en prisión y el más que dudoso nacimiento.

A fines de 1977 Estella Barnes de Carlotto denuncia la presunta desaparición de la hija mayor divorciada, Laura Estela Carlotto (alias Rita) , aparentemente producida en fecha 26 de noviembre de 1977, sin mencionar entonces ningún estado de embarazo, algo de lo más sugestivo e importante como evidencia. Esto consta en los papeles del Legajo CONADEP correspondiente al caso, número 2085, incorporado formalmente al expediente de la Causa judicial del Dr. Bagnasco.

En el mismo Legajo hay declaraciones de Estela Carlotto ante la CONADEP. Afirma que ella tuvo en abril de 1978 una "información anónima" , según la cual su hija estaba bien, embarazada y esperaba para junio un bebé al cual llamaría Guido. Que luego, en agosto del 78 le entregaron el cadáver, acribillado en un presunto "enfrentamiento".

También hubo testimonio ante la CONADEP de un tal Vaello en 1984, preso en la cárcel y presunto ex CNU, quien dijo que el bebe fue entregado a un médico del cual indica nombre, datos y domicilio. Esto pasó en 1984 al juez que investiga este caso en forma puntual; se supone que en los 16 años transcurridos ya debería haber aclarado esta denuncia, pero no hay ninguna diligencia al respecto en el expediente Bagnasco. El tal Vaello no ha declarado judicialmente, algo inaceptable .
Finalmente hubo testimonios ante la CONADEP de Alcira Ríos y su marido, desde México, afirmando que supieron de un parto en prisión anterior a su llegada , "por comentarios" hechos a ellos de la presuntamente detenida Laura Carlotto. Esto lo repiten ante el juez Bagnasco en la causa, como veremos. Es de destacar que esta "imparcial testigo" Alcira Ríos, ex detenida liberada, es mujer de múltiples actividades, activista de DDHH, abogada de las Abuelas, funcionaria de la Subsecretaría de DDHH (Comisión por la Identidad, pide trámites a Bagnasco y los contesta ella desde la subsecretaría) , es la misma que le mandaba fotografías de mujeres presuntas embarazadas a Scilingo cuando estaba preso por delitos comunes en 1996 (affaire Don Torcuato) , quien dijo recordar a dos de ellas, luego de haberlas cruzado una vez en un pasillo 20 años antes.

En la causa del Dr. Bagnasco, los únicos testigos Alcira Ríos y su marido repiten lo ya declarado para la CONADEP, que supieron de un parto en prisión "por comentarios" de Laura Estela, ya que llegaron al lugar de prisión un mes después del presunto parto. En síntesis, no son testigos del presunto embarazo y parto, solo dicen repetir palabras no verificadas de una persona confirmadamente muerta.

No hay ninguna declaración del tal Vaello ante la causa, ni constancias de lo actuado por el juez del caso puntual. Pese a haber sido entregado el cadáver de Laura Estela , no hay en la causa examen forense con constancias de embarazo anterior, algo elemental de hacer; justamente, en otro caso de esta investigación del juez Bagnasco, se intentó probar un nacimiento por el dictamen forense que informaba de un embarazo y parto antes de morir. Parecería que estos exámenes se practican cuando convienen a la querella y se desechan en caso contrario.

Como resumen de la causa ante el Dr. Bagnasco: no hay testimonios ni evidencias sobre embarazo, parto y sustracción de menor, no hay cuerpo del delito y no se aplica inversión de la prueba. Los únicos dos testimonios solo afirman que vieron a la mujer en prisión luego de un presunto parto que no les consta.

Como si esta desastrosa historia fuera poco bochorno para cualquier aparato de justicia, no podemos omitir recordar que, a través de la gestión de la jueza Servini de Cubría, - a cargo puntualmente del caso Carlotto, ya que Bagnasco lleva la parte del presunto plan sistemático - se intentó hace un tiempo demostrar que el hijo de un general (tuvieron al menos la deferencia de no publicar su nombre) era "el nieto de la Carlotto". Esto tuvo gran difusión pública, hasta que el director de la clínica donde se hizo el ADN se puso firme, mantuvo su dictamen - favorable al general - y dijo que si se ponía en duda el resultado, él mismo iniciaría las acciones legales pertinentes. Nunca se habló más del asunto, pese a la espectacular difusión inicial; como el caso de Mar del Plata en el 2000, sensacionales denuncias, narraciones de película de Hollywood y luego cae el telón del silencio cuando se prueba, con ADN, que son todos hijos verdaderos de los marinos.

Cabe finalmente preguntarse: ¿Cómo es posible que con estos datos, que están mayoritariamente en la causa judicial, siga habiendo procesados presos por el hasta hoy disparatado caso Carlotto? . No estamos en el alma de las personas para dar certezas absolutas, solo caben tres consideraciones a tener muy en cuenta:

La causa Bagnasco comenzó procesando al voleo por 194 casos en 1999. La Cámara de Apelaciones le anulo todo, entonces el juez en una semana procesó de vuelta, pero solo por 34 y la Cámara se los redujo a los 22 actuales bajo proceso. Ni uno más pueden perder sin que todo se les vaya al fondo en el ridículo y menos el más propagandeado, demasiada inversión perdida.

Sería para los denunciantes una catástrofe política - y este juicio parece ser solo eso, una deliberada operación política, ajena a todo concepto de justicia - que la famosa Carlotto, presidenta de Abuelas, de cuidada imagen pública, jamás haya sido abuela.

El comité del Nobel de la Paz - hábilmente manipulado por lobbys internacionales y los Ibarra, Diego Guelar y demás personajes locales - no dejaría pasar el descubrimiento del caso Carlotto como un vulgar engaño. ¿Nombrarían otra presidenta en la emergencia? Estos son los hechos reales del caso Carlotto, solo una punta del iceberg de toda esta causa judicial , tan abultada por datos intrascendentes, tan sonada y ruidosa como vacía de mínimas evidencias serias.


¿¿Abuela de desaparecidos??

Según declaró en el juicio a las juntas militares (16/05/85), en 1977 se entrevistó con el Gral. Bignone (entonces Secretario Gral. del Ejército), en la casa del militar en Castelar (la misma que tiempo después fue destruída por una bomba terrorista). La mujer dijo saber entonces “perfectamente” que sus dos hijas militaban clandestinamente en las filas del terrorismo, y que “ya había asumido resignadamente tal problema”.

(Lo que también declaró en esa oportunidad, pero que luego se cuidó bien de difundir es que su yerno es hermano de María Claudia Falcone, terrorista montonera idealizada en "La noche de los lápices", ejemplo claro de la mentirosa propaganda subversiva tal cual se demostró en los envíos del 23 y 30/06/04. Y todo queda en familia...).

Pese a su postura activista, existe la certeza de que no pudo ser nunca abuela: a mediados de los 70, llegó a un cumpleaños de la hermana de Bignone sumamente compungida porque "su hija casada no podía tener familia". Se refería a su hija Laura. (El hoy ex-marido de esa hija sí tuvo hijos con su nueva pareja).

A fines de 1977 denuncia la desaparición de Laura Estela Carlotto (montonera, nombre de guerra Rita), sin mencionar ningún estado de embarazo. (Esto consta en el Legajo CONADEP, caso número 2085, incorporado formalmente al expediente de la causa judicial iniciada por el juez Bagnasco).

En agosto del 78 le fue entregado el cadáver de esa hija. Según sus dichos, la entrega del cuerpo fue “algo inusual: lo entregaron el mismo día de su muerte”. En declaraciones muy posteriores a la CONADEP comenta una "información anónima" recibida en Abril de 1978, según la cual su hija estaba embarazada. Para demostrar la existencia de un nieto, suele decir: "Yo vi a Laura. Vi los huesitos de Laura. Por los huesitos de la pelvis, supe que había sido mamá". Ahora, si el cadáver de su hija le fue entregado "el mismo día de su muerte”, sólo vio los restos oseos después, al realizar una autopsia... que se hizo pasado muchísimo tiempo, autorizada por el juez Ortel y dirigida por el científico norteamericano Clyde Snow y la colaboración de estudiantes argentinos de arqueología. Sin embargo, esa autopsia no pudo demostrar la maternidad de la terrorista muerta.

Esta mujer parece adepta a hacer comentarios con una peculiar imaginación, sin asidero y/o prueba alguna. A David Blaustein -director de la película propagandística Botín de Guerra-, le dijo “los apropiadores del Ejército elegían a los varones y los policías a las nenas. Los milicos querían la continuidad de la raza, los policías a las nenas...”) (Diario Río Negro, 11/6/2000).

La realidad, que consta en la causa originalmente ante el juez Bagnasco, es que en el caso Carlotto no hay testimonios ni evidencias sobre embarazo, parto y sustracción de menor, no hay cuerpo del delito y no se aplica inversión de la prueba.

Dos testigos sólo afirman haber visto a la mujer luego de un presunto parto que no les consta. La jueza Servini de Cubría, -a cargo en su momento del caso Carlotto, ya que Bagnasco llevó la parte del presunto plan sistemático- intentó demostrar que el hijo de un general era "el nieto de la Carlotto". Pese a las críticas de la presunta “abuela”, el director de la clínica que hizo el ADN mantuvo su dictamen favorable al general.

Nunca se habló más del asunto, pese a la espectacular difusión inicial; como el caso de Mar del Plata en el 2000: sensacionales denuncias, personal de la Armada detenido, y luego un manto de silencio cuando el ADN probó que eran todos hijos verdaderos de los marinos...

Debe recordarse que esa misma causa, y pese a los esfuerzos mediáticos de insertar en la sociedad la mentira de “500 niños desaparecidos” (aunque sólo existen 230 denuncias), comenzó procesando 194 casos de chicos supuestamente apropiados, que la Cámara de Apelaciones anuló todo lo actuado, por lo cual Bagnasco procesó nuevamente, pero sólo 34 casos, que la Cámara redujo -por falta de pruebas- a los 22 casos actuales bajo proceso. VEINTIDOS, sobre los QUINIENTOS que la Carlotto alega.

A principios de 2002, “Abuelas” ya había recibido U$S 600.000 ( sí, DOLARES) de subsidios del gobierno argentino. Hoy sigue recibiendo dinero del mismo gobierno (ver envío del 26/7/04), del de Italia, del de Alemania, del de Francia (a la Carlotto se la vio muy alegre en la fiesta que la embajada de Francia hizo este último 14 de julio de 2004) y de muchos ingenuos y/o malintencionados más..

Al no ganar el premio Nobel de la Paz para el que “Abuelas” fuera propuesto en 2001, Carlotto comentó: “Quizá se lo dieron a Koffi Anan por el rol que se espera cumpla la ONU en esta guerra tan injusta...” (La Razón, 19/11/01), calificando así de “injusta” a la guerra contra el terrorismo. Sin embargo, no se priva de aceptar las invitaciones de la ONU (estuvo en Ginebra, en la Asambles de DDHH), ni los premios que le otorgan (copa, medalla y... cheque!).

Con esto de la memoria, la Carlotto parece "recordar" cada vez más cosas. Así como NO DENUNCIO EL SUPUESTO EMBARAZO DE SU HIJA EN SU MOMENTO, recién el pasado Marzo incriminó judicialmente al ex arzobispo Antonio Plaza, diciendo que este participó personalmente de una entrevista en la cual se le pidió al marido de la Carlotto dinero para interceder por su hija terrorista desaparecida (la otra presta hoy servicios en un organismo oficial de DDHH, en tanto su único hijo varón es Secretario de DDHH de Felipe Solá). Según ella, "era una suma enorme, tanto que para obtenerla, dijo "hubiésemos tenido que vender absolutamente todo lo que tenemos". (El Civismo, Luján, 20/03/04). Si esto fuera cierto, y aceptando la repugnancia que genera un pedido de rescate, la pregunta es, ¿su hija no valía "todo lo que tenemos"?.

Claro que todo esto es denunciado cuando monseñor Plaza ha fallecido, lo mismo que su propio marido; es decir, no hay testigos de la veracidad de sus dichos.

Nada es casual o improvisado en la vida de esta señora. ¿Se acuerdan del caso del Padre Grassi y la Fundación Felices los Niños? (otro "cajoneado", no sea que se conozca la verdad...). El caso fue fraguado por Telenoche Investiga, programa en el que trabajaba la montonera Miriam Lewin (una de las que acompañó a K. en su visita a la ESMA); fue la Lewin la que buscó los falsos testigos (hoy amenazados por no quere seguir acusando a Grassi) y la que "armó" el programa (por esta razón fue despedida de ARTEAR -Canal 13-; ahora miente en América TV, en Punto.Doc...); esta montonera arma el tema, y recibe el caso el juez Meade... que figura en la lista de desaparecidos de la CONADEP, y de la que dijo que no se excluyó porque para él era un honor estar en esa lista (¡un juez de la Nación!!!!!. Otra que Argibay...); bien, ¿quién aparece al poco tiempo ofreciendo hacerse cargo de la Fundación de Grassi para que "los chicos no queden sin cuidado"? Sí!, la inefable abuela Carlotto.

Por supuesto, la Fundación no sólo "viene" con los 6000 chicos que estaban bárbaro con el Padre Grassi (o sea, 6000 cerebritos para lavar...), sino también con los millonarios subsidios y donaciones que permitían la obra de Grassi!!!!!. ¿Casualidad?. No parece...

Desde la llegada del montonerismo al gobierno, la Carlotto se ha vuelto más mediática que de costumbre. Pero mucha exposición también es peligrosa, tal cual demuestran estas noticias de este año:

Noticia 1:
"El abogado Emilio Guillermo Federico Nazar, especialista en Derechos Humanos y director del diario Pregón de La Plata, indicó que "la justicia debería demostrar si el nieto de Estela de Carlotto existe o es una mentira". De esta manera, Nazar hizo referencia a la presentación, que en 2001, había efectuado ante la Unidad Funcional de Instrucción Nº 3 de Dolores, para que ésta se expidiese sobre la existencia o no del nieto de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, quien aún no ha recibido ninguna respuesta efectiva.En diálogo con Agencia NOVA, Nazar acusó a Carlotto de llevar adelante una lucha que, según sus propias palabras, "no le corresponde". Asimismo hizo mención a que, "de comprobarse la inexistencia de su nieto nacido en cautiverio, las reuniones mantenidas en el Vaticano con el Papa y su candidatura a la obtención del Premio Nóbel de la Paz, quedarían injustificadas" (cable de la agencia Nova, del 13/05/04). Pese a la seriedad de la denuncia, sigue durmiendo en el escritorio de algunos de nuestros ejemplares magistrados...

Noticia 2:
"Otros elementos del conflicto son las disensiones entre grupos de madres: las que rodean a Bonafini se oponen a las que prohíja Horacio Verbitsky, y todos ellos contra Estela de Carlotto, amiga de Solá y progenitora del secretario de Derechos Humanos de la Provincia, que la insacularon presidenta del Comité Bonaerense de la Memoria, al costo del erario provincial: un fallo inminente podría obligar a Carlotto a devolver 10.000 pesos por desmanejo en las cuentas, de lo cual Carlotto acusa a Gabriela Cerrutti, del grupo Verbitsky." (La Nueva Provincia, 24/03/04). Como era de esperar, el sunto "desapareció" de los medios...

El abogado actual de Estela Carlotto es Ramón Torres Molina (D.N.I.Nº 5.176.035), ex-diputado por el FREPASO-Alianza, ex dirigente del peronismo revolucionario (terrorista), autor del proyecto de ley que permitió la libertad de los terroristas de La Tablada, CONDENADO POR DOBLE HOMICIDIO Y ROBO DE BANCOS, puesto en libertad por la Ley de Amnistía de Mayo de 1973 (que liberó a miles de terroristas ya juzgados y en espera de juicio). Hoy (sí, HOY), "Director Ejecutivo de la UNIDAD ESPECIAL DE INVESTIGACION de la desaparición de niños como consecuencia del accionar del terrorismo de Estado", una nueva comisión especial creada por K. y su séquito (cómo, ¿las comisiones especiales no están prohibidas por la Constitución Nacional?. Sí, pero como ya tuvimos una CONADEP, y Juicios de la Verdad, ... entonces sigamos!!!) , con presupuesto, sueldos, oficinas, etc....pagadas por nosotros.

Todo lo expuesto nos remite a conocidos axiomas y refranes: "Todo queda en familia", "Miente que algo queda", "Dios los cría y ellos se juntan", "Tal para cual", etc.

1 comentario:

Anónimo dijo...

El 05 de agosto de 2014 se supo que Estela de Carlotto siempre tuvo razón.

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