martes, 18 de marzo de 2008

Y fue derrota 2-3, nomás

Se completaron los 13 minutos que faltaban para que finalice el compromiso entre River Plate y San Martín se San Juan y el resultado desfavorable para los sanjuaninos no fue modificado.

Los minutos restantes mostraron al conjunto verdinegro apostando todo por ir hacia el empate que, dado el nivel exhibido en estos tiempos por River, no representaba una quimera. En estos últimos años, River Plate está mostrando su peor versión en los últimos 25 años y, actualmente, con Diego Simeone como director técnico está buscando su propia identidad.

A sabiendas de la fragilidad millonaria, San Martín apostó al pelotazo, buscando alguna arremetida de algún jugador teniendo siempre a Luis Tonelotto como pivot en que cada bochazo que caía sobre el área de Juan Pablo Carrizo, el buen arquero de River.

Tanto en la primera parte del partido como en este complemento que se jugó hoy, River Plate estuvo lejos de estar a la altura de su rica historia. Fue increíble como River Plate, siendo uno de los dos clubes más grandes de la Argentina, ante su gente y con el marcador a su favor, no tuviera los chicos que son alcanzapelotas para agilizar el juego, en una clara muestra de temor y de desconfianza en las propias fuerzas.

Sobre el final, Rosales tuvo la posibilidad de poner lo que hubiera sido el injusto 4-2 para River cuando, desde el punto del penal remató y la pelota se fue a escasos centímetros del arco defendido por Medrán.

El pasado 02 de marzo se jugaron alrededor de 80 minutos en los que ambos equipos se turnearon en el dominio del balón. Empezó San Martín sorprendiendo con el adelantamiento de sus líneas, lo que complicó a River hasta que Sebastián Abreu marcó el primer tanto del partido a pesar de la clara posición adelantada de Radamel Falcao García. Más allá de que muchos cronistas deportivos dijeron que era una posición adelantada pasiva, fue evidente que el delantero colombiano obstruyó la visión de Ezequiel Medrán.

Acaso imprevistamente vino el empate verdinegro, luego de que el árbitro sancionó un penal dudoso en favor de los sanjuaninos por una supuesta mano de Ponzio. A Sebastián Brusco no le importó y cambió penal por gol descolocando a Carrizo con un suave remate al palo izquierdo.

Rápidamente River volvió a adelantarse en el marcador gracias a un soberbio remate de Diego Buonanotte desde afuera del área que se coló por el palo izquierdo del guardavallas del equipo sanjuanino. De ahí en más creció el trabajo del equipo dirigido por Simeone.

El delantero chileno Alexis Sánchez empezó a hacer pesar su gran habilidad en detrimento de los defensores sanjuaninos y empezó a crear espacios y generar oportunidades de gol que sus compañeros malograron.

Cristian Nasuti puso el 3-1 para River con un fuerte cabezazo haciendo presagiar, tal vez, que se venía la goleada riverplatense.

Afortunadamente, San Martín fue conciente de que podía remontar el desarrollo del partido y empezó nuevamente a controlar las acciones del partido ante la impavidez millonaria. Así fue que Martín Bravo puso el 2-3 con un fuerte disparo que entró por el ángulo izquierdo del arco de River.

Con River poblado de figuras retrasándose hasta su arco y San Martín movido por su propia vergüenza, el partido ganó en emoción con el condicionante de la lluvia que cada vez se hacía más copiosa y dificultaba el traslado del esférico. La hazaña era muy posible hasta que el árbitro Brazenas decidió la suspensión del partido por la lluvia que se había desatado y que impedía la visión y se arriesgaba los físicos de los jugadores.

Muchachos: dejemos de llorar...

En San Juan, en estos días se ha hecho común escuchar y leer a periodistas deportivos hablar de los arbitrajes perjudiciales para San Martín de San Juan. Es más, más de uno se arriesgó a hablar de un supuesto complot de la A.F.A. para "hacer descender" a los verdinegros y a Olimpo de Bahía Blanca, por tratarse de equipos chicos del Interior y no ser muy convocantes, lo cual mellaría el circo del fútbol argentino.

Muchos lloran como si el descenso de San Martín ya fuera cosa juzgada. Lo cierto es que queda todavía mucho por jugar, quedan muchas fechas, el equipo viene levantando y hay motivos para creer en una remontada que haga que los resultados positivos vengan y que, por ende, se mantenga la categoría.

Personalmente, he presenciado todos los partidos de San Martín y no percibo una maniobra oscura para perjudicar a San Martín. Sí, han habido fallos polémicos en el partido contra Estudiantes de La Plata... pero uno también debe considerar que a San Martín le dieron un penal a su favor en tiempo de descuento contra San Lorenzo en el mismísimo Nuevo Gasómetro, como también contra River Plate le dieron un penal que dejó su manto de dudas.

Los aficionados de San Martín, cuerpo técnico, jugadores y dirigentes (en especial, el insoportable vedettismo de Jorge Miadosqui, presidente verdinegro) deben tratar de focalizar sus energías para enderezar el rumbo y salvarse del descenso en vez de enroscarse buscando supuestas "manos negras". Aún es muy posible.

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