sábado, 15 de marzo de 2008

Cuesta Arriba

En calidad de visitante, San Martín de San Juan fue derrotado merecida y ajustadamente por Estudiantes de La Plata 2-3.

El partido fue jugado en el Estadio Único de La Plata y arbitrado por Cristian Faraoni quien, más allá de las posteriores declaraciones de los jugadores verdinegros y del análisis de algunos medios periodísticos sanjuaninos, no tuvo incidencia en el resultado final del encuentro.

Por más que en la previa, al igual que los anteriores rivales de San Martín, los jugadores dirigidos por Néstor Sensini hicieron declaraciones “cassetteras” de lo difícil que consideraban enfrentar a los sanjuaninos, Estudiantes presentó para este partido con una formación alternativa.

El partido comenzó con un San Martín mostrando la determinación que se le reclamó en otras oportunidades. Así fue que los dirigidos técnicamente por Fernando Quiroz empezaron tomando la iniciativa en el juego. Así fue que Félix Décima, luego de una buena jugada de García, señaló el primer gol del partido ante la sorpresa de la parcialidad local. San Martín mostró una mejora en el nivel de su juego.

Luego se dio la jugada clave que torció definitivamente el rumbo del partido y que significó el empate pincharrata y el inicio de su remontada: el (discutible) penal cometido por el defensor sanjuanino Ariel Agüero a Bogado. En el fútbol actual histérico hasta el extremo en cuanto a los roces físicos entre los contrincantes, el penal sancionado por el colegiado de este partido es normal: un jugar de un equipo que entra con la pelota domina al área contraria, se encuentra con una pierna rival imprudente y no duda en lanzarse sutilmente hacia el penal.

Tal como sucede habitualmente en ausencia Juan Sebastián Verón, líder del equipo platense, Iván Moreno y Fabianesi asumió la responsabilidad de ejecutar el penal. La polémica se generó de parte de San Martín porque se tuvo que ejecutar dos veces: en primera instancia, Ezequiel Medrán se adelantó antirreglamentariamente para atajar el penal y hubo invasión ilícita del área de defensores verdinegros.

Como era previsible, los jugadores de San Martín se fueron encima del juez de línea y del árbitro que ordenó correctamente la repetición de la ejecución del penal. Hubieron algunas amarillas repartidas por las protestas sanjuaninas. Quiroz saltó al campo de juego para calmar los ánimos de sus jugadores e impedir que el equipo se viera diezmado por las tarjetas, tanto en el mismo partido como en los próximos compromisos. La intempestiva entrada de Quiroz costó su expulsión del partido.

El penal fue pateado nuevamente y el rosarino Moreno y Fabianesi (a la postre, el mejor jugador del partido) se redimió pateándolo esta vez formidablemente a media altura hacia el palo izquierdo de Medrán que no pudo alcanzar a desviar el balón pese a su estirada.

Con los jugadores del plantel sanjuanino todavía shockeados, se dieron unos pocos minutos que resultaron fatales porque Estudiantes capitalizó sus oportunidades de gol para adelantarse en el marcador poniéndose 3-1 sobre la visita.

Para colmo de males, a poco de iniciada la segunda etapa, Pablo Frontini fue expulsado por doble amonestación. Demasiado para San Martín. Todo se hacía cuesta arriba.

San Martín de San Juan sacó a relucir el amor propio para intentar remontar el trámite del cotejo. Se encontró con el descuento de la mano de Martín Bravo que lo levantó anímicamente y le dio la fuerza para intentar buscar el heroico empate de visitante con un hombre menos ante uno de los mejores equipos del país.

El final del partido llegó luego haberse presentado jugadas en donde San Martín iba una y otra vez buscando el empate con más ganas que claridad y un Estudiantes de la Plata defendiéndose con lo que tenía y podía.

San Martín fue derrotado nuevamente por un equipo poderoso, aunque esta vez dejando una mejor imagen que permite seguir teniendo esperanza en los resultados positivos que pueden darse. En el equipo del Pueblo Viejo se destacaron García, Medrán y Décima, pero sigue adolesciendo de un armador del juego (tarea que no logra asumir Pedro Galván). Luis Tonelotto tiene mucha voluntadp ara pelearlas todas, se mueve con astucia dentro del área contraria pero pierde eficacia cuando retrocede para ir a buscar la pelota debido a su lentitud física.
Este martes tiene que completar los nueve minutos restantes del partido suspendido ante River Plate que va perdiendo 2-3, ojalá los dirigidos de Quiroz puedan empatarlo.

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