martes, 5 de febrero de 2008

Marginalidad, Prepotencia y Mafias Urbanas confluyen en el Mundo de los Cuidacoches

Desde hacen varios años, en muchas ciudades de la Argentina, muchas personas movidas por su propia miseria tomaron por asalto los centros urbanos "ofreciendo" el servicio de cuidar los automóviles y motocicletas cuando son estacionados por sus respectivos dueños en plena vía pública.

Amparados en la indiferencia de muchos estados municipales y provinciales y la connivencia con calgunos comisarios y agentes policiales, los "cuidacoches" han proliferado gracias a los altos réditos obtenidos con una actividad marginal: no pagan impuestos ni tasas, no tienen costos de una estructura fija para montar, no responden por los daños sufridos en los autos dejados a su cuidado. Tampoco tienen cobertura de salud ni aportes jubilatorios.

En la mayoría de los casos, están organizados por zonas, las cuales son firmemente defendidas ante propios y extraños por quienes la ocupan y ahí es en donde juegan un papel importante las mafias que, lógicamente, operan desde las sombras.

Y lo que ellos no reconocen a la hora de sus reclamos es que los dueños de los automóviles son intimidados con el célebre "¿se lo cuido?", a lo cual ceden por temor a represalias contra su movilidad. No faltan tampoco los cuidacoches que me molestan demasiado ante la baja "propina" por sus servicios. En la Ciudad de Buenos Aires, según la zona, los cuidacoches fijan de antemano la tarifa a cobrar por dejar estacionar a un vehículo, el cual va desde los $ 7 a $ 10.

Lo paradójico (y normal en esta Argentina) es que quienes violan la lay adueñándose de espacios públicos son los que exigen que las autoridades los protegan y que los dejen "trabajar". Lo escandaloso es que hay que negociar con los que se mueven antidemocráticamente, aplicando solo la "ley del más fuerte", con la violencia verbal o física.

Entonces, sucede siempre que con los "cuidacoches" hay que entrar en la "negociación", en la que ellos se escudan en la necesidad de alimentar a sus hijos en vez de reconocer su propia incapacidad de generar fuentes de trabajo o aceptar propuestas laborales de un gobierno. Precisamente esos hijos de cuidacoches, esos niños que tanto dicen defender, son explotados por ellos mismos cuando son mandados a "compartir" el oficio de sus progenitores o a pedir en las esquinas de los semáforos, arriesgándolos a agresiones de todo tipo y a enfermedades, como así también quitándoles tiempo para ir a la escuela y para jugar sanamente.

El caso en La Pampa

En la Ciudad de Santa Rosa, capital de la Provincia de la Pampa, el Intendente Juan Carlos Tierno pudo sacar de la calle a los "cuidacoches" gracias a la promesa de un subsidio mensual de $ 300 por cada uno de ellos.

La medida fracasó al poco tiempo porque no todos los muchachos cobraron el subsidio prometido, razón por la cual pretendieron volver a su oficio ante la negativa del jefe comunal.
Los "cuidacoches" pampeanos se negaron a trabajar en lavaderos de autos montados por el municipio, como así también se opusieron a prestar servicios de limpieza en las calles en donde viven.

El caso en Necochea (Buenos Aires)

Por estos días, en la Ciudad balnearia de Necochea, se produjo una controversia respecto a los "cuidacoches" quienes se quejaron airadamente de haber sido perjudicados por la implementación de un sistema de estacionamiento medido.

Para mostrar públicamente su descontento, recurrieron al vil recurso del piquete cortando la Avenida 59 de la Ciudad de Necochea. Luego de haber sido demorados por la polkicía, fueron asesorados legalmente para presentar una queja formal ante las autoridades municipales de esa ciudad.


¿Y en San Juan?

En la Ciudad de San Juan se hicieron varios intentos para sacar a los "cuidacoches" de la ilegalidad, todos con resultado negativo. Y cuando las autoridades elegidas por el pueblo aplicaron medidas para sacarlos de la calle, recurrieron también al corte de calles provocando demoras y congestionamientos en la Ciudad.

Como sucede "colegas" en otros lugares del país, los "cuidacoches" sanjuaninos no quieren dejar su actividad debido a la alta rentabilidad que tienen, ya que no tienen costos.

El actual Intendente de la Ciudad de San Juan, Marcelo Lima, no se ha expresado concretamente respecto a si tiene algún plan para erradicar esta actividad ilegal de las calles sanjuaninas. Según Diario de Cuyo, ja Dirección de Tránsito y Transporte de la Capital está estudiando implementar un sistema de estacionamiento medido el cual, muy probablemente, generará un nuevo conflicto con los cuidacoches.

1 comentario:

dani hoyos dijo...

Muy buen post, parece que llegaron para quedarse los cuida-coches, terrible mafia, aca en la capital quieren volver a los parquimetros.
Saludos y gracias por pasar por mi blog.

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