jueves, 21 de febrero de 2008

¡Legalízenla!... ¿Legalízenla?

En la sociedad argentina, como en muchas otras del mundo, se instala el debate acerca de la conveniencia o de la legalización del consumo de la marihuana.

Quienes están a favor de la despenalización argumentan que, al dejar ser prohibido su consumo, éste podría bajar. Además, está también la idea de que "cada uno hace de su vida lo que quiere".
Quienes están en contra de la legalización sostienen que el consumo no decaerá, sino al contrario. También será difícil controlar a quienes comercializan y llenan sus bolsillos de dinero a expensas de quienes padecen la adicción. Por último, existen estudios que demuestran que el marihuana llega a imprimirse en el código genético de la persona, lo cual significa que un consumidor de marihuana transfiere la tendencia a consumir marihuana a sus descendientes; es decir, la elección de drogarse de una persona condiciona de antemano a las generaciones que le sigan.

La marihuana proviene de la planta CANNABIS SATIVA, de origen asiático, cuyo ingrediente activo es un producto químico conocido como THC. El humo de la marihuana contiene más elementos cancerígenos que el del tabaco. La marihuana actual tiene mayor concentración de ingredientes activos e impurezas, por tanto su uso puede resultar más riesgoso que la utilizada en los años 60. En aquellos años el agente activo, THC, era de alrededor del 3 al 5 %. La marihuana en uso actualmente, tiene un nivel de THC de hasta el 35%. La resina concentrada de la cannabis es conocida como HASHISH. La vía más común de su uso es en forma de cigarrillos, llamados vulgarmente «porros».

¿QUÉ RIESGOS IMPLICA SU USO?

Son necesarios 20 días para que el organismo consiga librarse de todos los efectos de un solo cigarrillo de marihuana. Conducir un vehículo u operar maquinaria después de fumar un cigarrillo, es tan peligroso como hacerlo después de haber ingerido alcohol, pues la marihuana disminuye la reacción ante estímulos y reduce los reflejos, siendo una sintomatología imperceptible para quien la consume.

La marihuana ocasiona dificultades en el aprendizaje y disminución en el rendimiento.

Los usuarios habituales de marihuana padecen lo que se conoce como «síndrome amotivacional», que es la falta de motivación , fatiga y apatía, y a menudo pierden el interés en las cosas que los rodean y que solían disfrutar, como la escuela, el trabajo, el ejercicio físico, la familia y los amigos.

El uso frecuente puede reducir el impulso sexual y ocasionar daños en las funciones reproductoras, así como llevar a desajustes psicológicos. En algunos casos, ocasiona psicosis tóxicas y deterioro neurológico, además de que causa tolerancia y dependencia, desarrollando lo que se conoce como adicción.

¿QUÉ EFECTOS PROVOCA?

La marihuana, al contrario de lo que generalmente se piensa, no es inofensiva para el organismo y su consumo produce efectos nocivos para el cuerpo y la mente. Torna distraída y «perdida» a la persona que la usa. Confunde la noción de tiempo, dificulta el pensamiento y la concentración, distorsiona la percepción y el sentido de la realidad. Ocasiona además serias alteraciones en la vida social.

¿QUÉ HACER?

Con la marihuana (igual que con otras drogas) lo mejor es evitar su uso. La dependencia puede ser resultado de múltiples factores, tales como aspectos de personalidad, familiares, y de las relaciones sociales, entre otras, independientemente de la edad, clase social, raza, o credo. Por eso, como nadie puede de antemano saber si se volverá adicto, lo ideal es EVITAR CONSUMIRLA AUN POR PRIMERA VEZ.

DECIR NO a las drogas es una opción de drogas es una opción de cada uno, pues implica elegir un estilo de vida. Nadie puede decidir por otra persona; por lo tanto, hay que asumir la responsabilidad por las decisiones que uno toma.

¿ES LO MISMO CONSUMIR SIENDO UN ADOLESCENTE O SIENDO UN ADULTO?

Los efectos de las drogas son diferentes en personas jóvenes y en sujetos adultos. De hecho, hace poco apareció un artículo que demostraba que cuando los jóvenes de menos de 16 años empiezan a consumir cannabinoides, se producen alteraciones persistentes en la edad adulta, concretamente problemas de atención, que no ocurren cuando el consumo se realiza a una edad más avanzada. Por lo tanto, los efectos del consumo de cannabinoides en un sujeto que no está completamente desarrollado son diferentes que en los adultos, y esto es algo que los jóvenes deberían tener en consideración.

Fumar marihuana, que es una sustancia que produce una gran alteración de la memoria a corto plazo.

Un estudiante de universidad o instituto que se fuma un cigarro de marihuana y que asiste a una clase... el efecto amnésico que le producirá es considerable. El rendimiento universitario o escolar se verá, sin duda, dificultado por el consumo de cannabinoides.

(fuente: "Manual Básico de Adicciones" del Consejo Municipal de Desarrollo Social - Subsecretaría de Desarrollo Social - MUNICIPALIDAD DE LA PLATA; http://www.bioeticaweb.com/)

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