domingo, 20 de enero de 2008

La apuesta de Macri y sus consecuencias

Entre el epílogo de 2007 y el inicio de este 2008, Mauricio Macri, Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a poco de empezar su gestión tomó la drástica decisión de no renovar los contratos de 2300 personas que trabajaban (al menos, teóricamente) en el Gobierno Porteño. Asimismo, manifestó la inminente revisión de 20.00 contratos que vencerán en marzo próximo.

La medida desató las previsibles protestas de los damnificados, a quienes se sumaron el Sindicato Único de Trabajadores del Estado de la Ciudad de Buenos Aires (SUTECBA) quienes a su vez son apuntalados por el impresentable líder de la CGT Hugo Moyano (¿habrá algún gremialista decente?), más la Asociación de Trabajadores del Estado. Desde las sombras, el matimonio Kirchner activó todo su aparato para empezar a estropear la gobernabilidad de Macri, acaso futuro contrincante en contiendas electorales.

Macri redobló su apuesta al disponer la intervención de la cuestionada Obra Social (ObSBA), dado el caos administrativo en la que está sumida. El manejo de una Obra Social es un punto sensible de cualquier gremio o sindicato, ya que significa la administración de una de las principales fuentes de ingresos para dichas entidades. Esta medida fue apoyada por legisladores de la Coalición Cívica y por Elisa Carrió.

El macrismo justificó su avanzada después de filmar con cámaras ocultas el vaciamiento de la Obra Social a manos de gente de la propia administración gremialista. La filmación en cuestión, realizada a primeras horas de la mañana del pasado 05 de enero, fue difundida en los principales medios de comunicación de Buenos Aires y ahí se observaba como, sigilosamente, varios hombres se llevaban desde muebles hasta documentaciones de las instalaciones de la Obra Social. Al haber quedado desenmascarados, según informó http://www.infobae.com/, el desplazado titular de la ObSBA, Patricio Datarmini, aseguró que los documentos retirados furtivamente de la sede del instituto eran "papeles que debía firmar". Pero luego aclaró que se trataba de "cosas personales".

Las ruidosas manifestaciones y paros promovidos por los gremios (los patoteros de Moyano, SUTECBA y ATE) se hicieron sentir por las calles porteñas y fueron apoyadas desde públicas declaraciones del entorno de la Presidente Cristina Fernández. Días después SUTECBA que representa al 90% de los trabajadores del Gobierno de la Ciudad, accedió a negociar con el macrismo revisando la situación de los más de 20.000 contratados, aunque ATE mantuvo su postura intransigente.

A su vez, buena parte del "periodismo nacional" (así se denominan los principales medios de la Reina del Plata) se sumaron tácitamente a los reclamos hablando inapropiadamente en sus titulares de "despidos", término que sería aplicable para un trabajar que, con contrato vigente o perteneciente a planta permanente, es echado por la autoridad competente.

La Jueza que se opone a Macri (¿mandada desde la Casa Rosada?)

La jueza en lo contencioso administrativo y tributario de la ciudad, Elena Liberatori, apareció en escena para oponerse a la polémica medida tomada por Mauricio Macri al ordenar la reincorporación de 2400 empleados.
La magistrada obró en consecuencia al amparo colectivo que ATE presentó en representación a los trabajadores perjudicados por la no renovación de sus contratos. Según lo informado por el Diario La Nación, La magistrada entiende que esos convenios “excedían el carácter transitorio que admite un sistema de contratación”, que los sueldos que cobraban esas personas eran “de indudable carácter alimentario”, y que quienes dejaron de percibirlos “se encuentran material y emocionalmente afectados”.

Desde el macrismo no se hicieron esperar las críticas a lo dispuesto por esta magistrada y se presentó la correspondiente apelación, la cual se espera se resuelva en menos de un mes.

Posteriormente, esta Jueza volvió a intervenir al resolver la suspensión del decreto 20/08 del Ejecutivo de la Ciudad con el que quedó promulgada la ley aprobada por la Legislatura el jueves pasado que permite la intervención de la obra social porteña. El Gobierno de la Ciudad también apelará esta disposición (ver fallo de la jueza: http://www.lanacion.com.ar/Varios/GaleriaInfografias/Infografias.asp?nota_id=978803&categoria_id=6629&publicacion_id=17730).

Liberatori ya se enfrentó contra Aníbal Ibarra (hoy es legislador opositor que apoya a esta Jueza) y a Telerman, cuando éstos estuvieron al frente del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Ella mantiene buena relación con el gremio de los municipales, fue expositora en una charla sobre cuestiones judiciales organizada por las Cátedras Bolivarianas de la Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo.

Vicios de la política argentina

Suele suceder que cada vez que un gobernante asume sus funciones luego de ganar elecciones, "premia" a la gente que trabajó para su campaña con puestos en el Estado. Esto sucede en todos los niveles, desde los nacionales, pasando por los provinciales y hasta los municipales.

La situación de los "premiados" varía según el grado de influencia o de "llegada" a los poderosos que se tenga. En estos últimos años, Los Estados nacionales, Provinciales y Municipales suelen tomar a sus empleados en condiciones laborales denigrantes, esto es, sin estabilidad ni beneficios sociales algunos. Y así en distintas oficinas públicas proliferan pasantes, becarios, contratados, jefas y jefes de hogar, quienes están en una situación indigna (y que para el INDEC figuran como "ocupados", en vez de "subocupados")

El problema se presenta con los cambios de gestiones porque, muchas veces, los que entraron en la gestión saliente quieren permanecer en sus lugares de trabajo, intentándose aferrarse a una relación laboral con el Estado en cuestión que es muy precaria y que, muchas veces, no les da argumentos legales para permanecer.

El problema puede agravarse cuando intervienen los gremios, quienes hacen la vista gorda cuando hay trabajadores en negro en oficinas estatales pero se rasgan las vestiduras en nombre de sus trabajadores defendidos cuando les tocan la caja, ya sea Obra Social, cuotas gremiales.

Sería bueno que en Argentina los Estados dejen de ser agencias de empleo para mediocres y se revalorice la calidad del empleado público, para lo cual, a la hora de ingresar a algún puesto de trabajo, se deba corroborar la idoneidad de cada agente público. A su vez, los Estados deben garantizar la seguridad social de todos sus trabajadores.

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