martes, 18 de diciembre de 2007

Mundo "Celu": el tiempo pasa y nos vamos poniendo "tecnos"

Observando las costumbres sociales en los últimos diez años, tanto a nivel mundial como a nivel local, es sorprendente como las empresas de telecomunicaciones lograron instalar entre nosotros la "imperiosa" necesidad de tener un teléfono celular.

Tener un celular hoy en día tiene varias motivaciones: básicamente, "estar comunicado" ¿? con sus familiares y amigos y, en menos casos, por razones laborales (un médico, un electricista, un plomero, un viajante, etc.).

Asimismo, podemos caer presos de un terrible consumismo, ya que constantemente las insistentes publicidades nos venden modelos de tecnología cada vez más avanzada. al servicio básico de llamadas, se le sumaron los mensajes de texto, ringtones en sus más curiosos tipos, cámaras fotográficas y filmadoras, reproductor de MP3, radio AM/FM, chatear, revisar la casilla de mail, videollamada... ¡y las que vendrán!

Desde sus inicios, a finales de los años setenta, la tecnología celular ha revolucionado enormemente las actividades que realizamos diariamente. Los teléfonos celulares se han convertido en una herramienta primordial para la gente común y de negocios; nos hacen sentir más seguros y nos hacen ser más productivos.Lejos estamos de lo que imaginó Martin Cooper, quien fue el pionero en esta tecnología. A él se le considera "el padre de la telefonía celular" al introducir en Estados Unidos el primer radioteléfono, en 1973, mientras trabajaba para Motorola; pero fue hasta 1979, cuando aparecieron los primeros sistemas comerciales en Tokio, Japón, por la compañía NTT.

En 1981, los países nórdicos introdujeron un sistema celular similar al AMPS (Advanced Mobile Phone System). Por otro lado, en Estados Unidos -gracias a que la entidad reguladora de ese país adoptó reglas para la creación de un servicio comercial de telefonía celular- en 1983 se puso en operación el primer sistema comercial en la ciudad de Chicago. Desde entonces, en cada país -dependiendo de su nivel de desarrollo- se ha presentado una carrera vertiginosa tecnológicamente hablando.

Los sistemas GPS (Sistema de Posicionamiento Global) permitirán en algunos años, que por medio de tu teléfono se te pueda localizar físicamente. Esto será una medida para detener los secuestros o, inclusive, disminuir el robo de teléfonos. Otra ventaja es que tendrás en tu mano, un mapa detallado de dónde estás; tu teléfono te dirá por dónde ir, dar vuelta o dónde hay lugar para que te estaciones.El poder de la tecnología también se deja sentir en tus dispositivos móviles, tu teléfono celular es parte importantísima de tu vida, tanto, que quizá ya no te ilusiona pensar que lo más fácil que puedes hacer con ellos es: hacer una simple llamada telefónica.

El celular debe estar a favor de la comunicación y no en contra.

Suele suceder con frecuencia que uno va caminando por la calle y mira alrededor a las personas, muchas de las cuales van hablando por sus celulares, otras tantas están mandando mensajes de texto, algunos juegan, otros escuchan música... todos metidos en su mundo "celu".

La educadora del colegio Queen & Flowers de San Joaquín comenta con preocupación que existe una verdadera fiebre de llevar celulares al colegio, nota que hay más publicidad y los niños se lo piden mucho más a los padres, quienes acceden a comprarlos para que sus hijos no sean menos que sus compañeros. Observa que el problema de esto es que algunos niños, apenas salen a recreo, sacan sus celulares y se ponen a jugar o a hacerlos sonar. Se aislan, no toman en cuenta a sus compañeros y, curiosamente, se incomunican. No se conocen con certeza los efectos en la socialización que tendrán el uso de los teléfonos celulares por los niños, sin embargo, debe ser sin duda, una actividad bien guiada por los padres – como muchas, como parte de su rol educador -.

Lo que no nos dicen de celulares: sus efectos biológicos nocivos

Los campos electromagnéticos de todas las frecuencias representan una de las más comunes y rápidas influencias en el ambiente, alrededor de las cuales hay ansiedad y especulación. Las población está cada vez más expuesta a la radiación electromagnética, cuyos niveles continuarán aumentando mientras la tecnología avanza.

En pos de proteger la salud pública y en respuesta a la preocupación pública acerca de las especulaciones que se levantaban, la Organización Mundial de la Salud(WHO) estableció el proyecto internacional de Campos Electromagnéticos en 1996, para proveer evidencia científica acerca de los efectos que éstos podrían tener sobre la salud. Los campos eléctricos y magnéticos surgen de la generación, transmisión, distribución y el uso de la electricidad. Los campos magnéticos se crean donde la electricidad fluye, por tanto estamos expuestos a las ondas de todos los aparatos eléctricos que nos rodean, como televisores, lámparas, radios, computadores ... y celulares.

Aunque las declaraciones no son oficiales, en varios países ya se han tomado algunas medidas, como controlar el rango de radiación que deben tener los aparatos celulares. En el Reino Unido se retiró un modelo de celular para niños del mercado; lo mismo ocurrió con otro modelo en Holanda.

George Carlo, pionero norteamericano en investigaciones sobre los efectos de la radiación de microondas sobre el organismo, sugiere tomar precauciones en el uso de celulares, especialmente con los niños y adolescentes, ya que su sistema nervioso aun en formación es más vulnerable a la penetración de la radiación, por lo que aumentan las probabilidades de que sus células sean afectadas. En un estudio dirigido por él, se encontró que las personas que usaban teléfonos celulares tenían más probabilidades de desarrollar cáncer.

Según otros estudios internacionales, según Contacto, efectos adicionales, menos dañinos que el cáncer, podrían originarse en las radiaciones de los celulares. Entre ellos, la pérdida de la memoria, alteraciones en el sueño y las migrañas o jaquecas reiteradas. Con el objetivo de minimizar los riesgos se recomienda recurrir a las soluciones disponibles, como la comunicación con manos libres, levantar completamente la antena del celular (ya que en ella se concentra la radiación) y restringir al máximo posible el uso del celular, sobretodo en los más pequeños (de 16 años o menos).

El primer "celu"

Últimamente, los niños y los adolescentes se han convertido en el nuevo blanco de las compañías telefónicas, ya que se trata de un grupo de consumidores poco explotado en ésa área y ellos pertenecen al sector más vulnerable a la publicidad. Atacarlos con publicidades de distinto tipo promete gran éxito a las empresas ya que condiciona la decisión para los padres, que además de pagar el servicio, debe definir cómo será usado el teléfono y, por tanto, las consecuencias que esto pueda tener.


La funcionalidad del teléfono móvil es diversa. Los padres ven los celulares para sus hijos como una manera de estar comunicados y al tanto , de dónde y cómo están sus hijos, como una medida de seguridad. Por otro lado, la telefonía los ofrece como un espacio para los jóvenes en el que pueden diferenciarse de sus pares (en función del modelo, cámaras, MP3, radio, los ringtones y los salvapantallas, por ejemplo), a la vez que se igualan con ellos en su posesión... y para los usuarios es una nueva forma de entretención, que es lo que más les fascina.

En relación a lo primero, en un reporte de la Organización de Consumidores y Usuarios de Chile (ODECU), la psicóloga Malva Villalón advierte que los padres deben evitar ahogar con excesiva preocupación a los niños y adolescentes. Es importante darles espacio para realizar sus actividades sin que se sientan presionados por la omnipresencia de los padres. Es cierto que da cierta seguridad, tanto a los niños como a los padres, pero – dice la psicóloga – el criterio de urgencia en la actualidad es subjetivo y cultural, por lo que es importante diferenciar entre lo que es importante y lo que no. Si esto no se logra, se crea en los niños una dependencia que no es sana para su desarrollo. En todo caso, es importante desarrollar con los niños un sistema de confianza y no de permanente control.

Algunos expertos opinan que el fenómeno de los teléfonos celulares ha tenido fuerte impacto porque sirven a la socialización. Reduciría su sensación de soledad, ansiedad, y aumentaría su seguridad y la cohesión con la familia y los amigos. Sin embargo, si se prefiere la comunicación telefónica en los momentos en que hay real contacto con las personas, los vínculos se deterioran (por ejemplo: en medio de una reunión con amigos, están mandando mensajitos).

Lo cierto es que son más las veces que esta tecnologías no aislan más y más del mundo real, no poque sean malas en si mismas, sino porque no sabemos ponerlas al servicio de uno mismo: nos volvemos prácticamente adictos...

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