viernes, 16 de noviembre de 2007

El Parque de la Venganza

El Presidente Néstro Kirchner y su esposa, Cristina Fernández inauguraron el Parque de la Memoria en la Ciudad de Buenos Aires.

El monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado, ocupa un espacio de aproximadamente 15 hectáreas en la Ciudad Universitaria frente al Río de la Plata, lugar al que se arrojaron algunas víctimas. Fue diseñado como un corte, una herida abierta en una colina de césped simbolizando la herida que ocasionó en el pueblo argentino la acción represora del Estado. Los nombres de los detenidos desaparecidos y asesinados se asientan sobre estelas de pórfido patagónico a lo largo de un recorrido que comienza en una de las plazas y termina en la rambla, sobre el río. Un recorrido en rampa, procesional, lleva al encuentro con los nombres.

La política en cuanto a derecho humanos de Néstor Kirchner se reduce a la insaciable sed de venganza de los grupos guerrilleros de la década del 70 que quiere atropellar a cuanto militar se le aparezca. Pareciera que los "derechos humanos" solo cuentan para las víctimas de un lado ¿y los que murieron a causa de los excesos cometidos por los subversivos?, ¿no son personas que merecen respeto?.

Si bien es cierto que un golpe de Estado es algo reprobable y fuera de la legalidad, es también inconstitucional el avasallamiento perpretado por esas organizaciones de asesinos que trabajaban en la clandestinidad de aquellos tristes años.

¿Fueron 30.000 los desaparecidos?

En dicho parque hay cinco paredones con 30.000 placas en honor a los desaparecidos durante los gobiernos de facto entre 1976 y 1983, aunque solo figuran los nombres de 8.718 personas. Haciendo la resta, uno cae en la cuenta de que hay ¡21.282! personas sin identificar.

Si hubieran más de 21.000 personas sin identificar, resulta curioso que no hayan familiares que hayan elevado a la Justicia el reclamo por la desaparición física pertinente.

Así, encontramos que la APDH declara que fueron 5.780 los desaparecidos; Amnistía Internacional afirma la existencia de 4.000; la CIDH tiene datos sobre 5.580; la OEA habla de 5.000; en el Comité de Derechos Humanos de la UN, en Ginebra, tras un cuidadoso examen, se señalaron 1.377 casos; y, finalmente, tenemos a la famosa CONADEP con su extraño informe que declara la existencia de 8.961 desaparecidos (aunque muchos de ellos se encuentren vivos y trabajando para el gobierno, como la actual integrante de la Corte Suprema de Justicia Sra. Argibay).

Aún hubiera sido un solo desaparecido durante aquellos años, ya sería algo más que preocupante. No da lo mismo una vida más o una vida menos. Es grave que nadie sepa exactamente de donde proviene esa cifra tan escandalosa, no hay pruebas contundentes que permitan estimar tamaña cantidad de desaparecidos; solo una trasnochada estimación subjetiva hecha desde el odio que nadie parece cuestionar públicamente.
Lo lamentable es tanto Kirchner y su séquito, las Abuelas de Plaza de MAyo, H.I.J.O.S. y demás organizaciones que reivindican el accionar criminal e intolerante de la guerrilla no respetan a una institución honorable como el Ejército Argentino, en el que alguna vez estuvieran José de San Martín y Manuel Belgrano.

El tan mentado "Terrorismo de Estado" es lo que parece justificar todo desprecio del kirchnerismo hacia las Fuerzas Armadas, como si no hubiera existido un movimiento terrorista que actuaba desde las sombras y que también cometió no pocos secuestros, torturas y crímenes atroces.

3 comentarios:

Laura dijo...

Aplausos!

Anónimo dijo...

Me parece vergonzoso que aún en el año 2007, haya gente cuestionando si los desaparecidos son 30000 o 4000. Es importante el número? Es una muestra más de que en la Argentina tenemos una facilidad para olvidar la historia (en este caso reciente) lo que nos lleva a cometer una y otra vez los mismos errores. No es "venganza" lo que se busca con estas obras, es memoria para que aprendamos a ser una mejor y más justa sociedad.
Los "subersivos" a los que se refieren eran, en la mayoría de los casos estudiantes que no pasaban de los 25 años y estaban expresando sus ideales. No creo legítima una guerra (como algunos necios insisten en llamarla) entre estudiantes e integrantes de una fuerza de seguridad entrenados que olvidaron que su misión era proteger a los miembros de su sociedad y no exterminarlos.
Estoy sin embargo de acuerdo en no ensuciar el nombre de las fuerzas armadas por las atrocidades cometidas por algunos de sus miembros, y lo hago conciente de que ni el gran General San Martín ni el General Belgrano hubieran aprobado el accionar de aquellos que ensuciaron el nombre de las fuerzas.
Gisela Melo

mario dijo...

Hola Gisela

En otro post hablo acerca de que no es lo esencial si son 10, 20, 100 o 100000 los desaparecidos durante los Gobiernos de Facto. Aún haya sido uno solo el desaparecido, ya es un hecho grave. En ningún momento he justificado los excesos cometidos por los militares.

Ahora bien, no creo en eso de que los que hayan matado hayan sido simples "jóvenes idealistas". Abundan crónicas y documentos de los muchos atentados que estas organizaciones perpretaron contra civiles y militares. Sin ir más lejos, el actual Canciller Jorge Taiana carga con unas muertes por una bomba molotov que puso en un bar en la Ciudad de Buenos Aires.

A lo que yo voy es que hay que juzgar a todos por igual. NO solo los militares que cometieron atrocidades durante 1976 y 1983, sino también a esos guerrilleros que sembraron el terror en la sociedad argentina desde mediados de los 60 hasta entrados los 80. Me molesta demasiado que a esos terroristas hoy se los vea casi como "héroes nacionales".

¿Cómo puede justificarse que la Sra. Bonafini reivindique el accionar de las FARC y el atentado contra las Torres Gemelas? Esa gente solo quiere predicar el odio y ninguna sociedad se puede cimentar sobre el odio para poder crecer y vivir en paz.

También quisiera que se juzguen los crímenes cometidos desde la maldita Triple A, como así también los cometidos durante las Presidencias de Carlos Menem. Los que hoy gobiernan no te hablan demasiado de las desapariciones durante el menemismo porque los salpica a ellos.

Me molesta que esta gente que hoy se llena la boca hablando de "memoria" y de "derechos humanos" enaltezcan al Che Guevara. Más que un "idealista", el Che fue un asesino que ultimó a cientos de cubanos que no simpatizaban con el tiranía de la que él formó parte. Entonces, caemos en la cuenta de que si un militar asesina opositores, le llamamos "genocida"... pero si es un Che u otro guerrillero que mata a los que no piensan como ellos quieren, le decimos "Idealista".

Si vamos a hablar de genocidios, hablemos de todos los que han habido. Si la mirada va a ser sesgada, mejor dejémonos de macanear.

Te mando un beso grande. Gracias por tu comentario.

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